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Un cuento de Emilce Brusa

Causalidad

Relato de la serie FotoNarrativa. A partir de una foto he escrito la historia.

La abuela Luisa se sentaba todas las tardes en el banco de la plaza. Llevaba sus zapatos gastados, dentro sus pies cansados. El viejo tapado color baige claro, su blusa favorita y la pollera. Esa, la que no se sacaba nunca desde que se había quedado sola.

Cada tarde buscaba en sus bolsillos miguitas de pan para encontrar compañía en las palomas, las que bajaban volando para conversar con sus gorgeos. Luisa no faltaba nunca. Cada tarde la misma rutina.

Un domingo introdujo sus manos en los bolsillos y se dio cuenta que había olvidado de juntar las miguitas de pan despúes de tomar su merienda. Sus ojos se le nublaron, sus labios comenzaron a moverse como diciendo algo inentendible, inaudible. Bajó la cabeza, pensando en el olvido. Ella que tenía una memoria de elefante. ¿Cómo podía ser?

Estaba en esos pensamientos cuando sintió que alguien se sentaba a su lado. Al levantar el rostro, se encontró con la mirada de un jovén desconocido.

El muchacho fumaba mientras bebía una cerveza y no dejaba de observar a la anciana.

_ Disculpe_ dijo el chico _ ¿Es usted la señora Luisa?

_Sí, soy yo. ¿Cómo sabes mi nombre?_ respondió Luisa sorprendida.

_Porque alguien a quien los dos queremos mucho me ha enseñado su foto y sus cartas.

_Pero…. ¿Quién sos?

_Soy Andreaw, el hijo de su sobrino Antonio. Vine a buscarla. Mi padre la necesita. Él quiere que no este sola, que se mude con nosotros, en el pueblo de al lado.

Luisa no podía entender lo que estaba viviendo. Pero de algo estaba segura, ese chico, con esas fachas era la misma imágen de su sobrino favorito. El calco, igualito.

Luisa se puso de pie y le estendió la mano.

El muchacho apagó el cigarrillo, dejó la botella de cerveza en el banco y le tomó la mano huesuda y fría.

Los dos comenzaron a caminar, uno al lado del otro.

Ahora Luisa ya no está sola, vive rodeada del cariño de dos hombres, uno jóven y el otro un poco más viejo. Es que la familia siempre aparece en el momento junto. No hay dudas.

Autora: Emilce Brusa

Puntuación: 1 de 5.