Narración oral, Nota, Sección: Viaje a... Nos cuenta...

Viaje a Chile

Nos cuenta Carmen Laborde

A Carmen la conocí hace unos cuantos años atrás, exactamente en el 2014, en la VII Cita de Narradores Orales de Bahía Blanca, luego nos reencontramos en 2018, en el 5° Festival Internacional de Narración Oral en la Costa. “Cuentos en el Aire y el Mar – 100 km de Cuentos ” donde contamos juntas en distintos espacios y especialmente para grupos de niños de la primera infancia. ¡Inolvidable! Y por supuesto que las redes sociales siempre nos han acercado a pesar de la distancia geográfica. Hace unos días le escribí con la propuesta de hacer el viaje a su querido país: Chile y enseguida me contestó que sí!— Se la presento!

¿Cómo ves el movimiento de la Narración Oral en tu país?

Creo que el movimiento, después de la oscuridad de la dictadura, fue tomando fuerza y aparecieron los maestros. Entre ellos, uno de los primeros Carlos Genovese.En el 2001 surge el grupo “Había una vez…truz”, el primero consolidado que nacio de los talleres de narración oral. Edel Arriagada y Carlos Acevedo llevaron la compañia durante años. Hoy la lleva Edel Arriagada y ha formado a numerosos narradores: Carolina Henriquez, Andres Montero, Loreto Russ.

Aparece la compañia “Erase que era” con Doris Sarmiento, aparecio despues, en la biblioteca de Santiago, la primera escuela de cuentacuentos, de la fundacion Mustakis, muy criticada por el uso de recursos teatrales. Pero ha sido importante al crear un movimiento.

En 2015 se creó,en Santiago de Chile, el círculo de narradores orales chilenos, que surge con la idea de poder sindicalizarse, proteger los derechos laborales, fuentes de trabajo y visibilizarse ante el Consejo de Cultura ( hoy ministerio de las artes y las culturas).

El movimiento de narración oral en Chile sigue creciendo y hoy desafía a la pandemia, haciendo uso de las redes sociales.

¿Cómo es el panorama en relación a los espacios donde se narra?

Antes de la pandemia teníamos espacios maravillosos como La mítica Casa en el aire y El mesón nerudiano. Las bibliotecas han cumplido gran misión, las escuelas, los centros culturales. Todo lo tradicional y más. Hay grupos y narradores que privilegian escenarios no convencionales, en donde sólo es necesario un par de oídos y vamos contando, en cárceles, clínicas mentales, hospitales, plazas.

¿Cómo es el panorama en relación a los diferentes públicos que asisten a los espectáculos de narración oral? 

Se ha tenido que trabajar duro para crear audiencias. Creo es un desafío de las artes. Es necesario ser constante. Públicos variados. Diferentes nichos, y los narradores los eligen. Hay públicos cautivos. Lo difícil es conseguir ese público adulto, que te siga, te escuche y valore tu trabajo. Una forma es montar un lugar permanente, persistir y persistir y obtener ese público y otra es acudir a dónde está el público.

¿Los organizadores culturales del estado de tu país promueven la Narración Oral con identidad propia, o la incluyen como parte accesoria de otras disciplinas artísticas?

Se dio una batalla muy importante, ante el ministerio de las artes y las culturas para definir la narración oral como una disciplina independiente y en esa batalla tuvo gran, gran importancia el trabajo de CINOCH, círculo de narradores orales de Chile.

Los narradores creemos en este maravilloso arte, como una disciplina con identidad propia.

¿Qué tipo de repertorio utilizan la mayoría de los narradores? Me refiero si cuentan tradición oral o cuentos de autor.

Hay narradores que cultivan la tradición oral, sin duda…pero creo que es más usual encontrar narradores cuyo repertorio es de autor, o quienes escriben sus propios cuentos.

¿Cuáles son los autores favoritos a la hora de narrar? ¿Cómo manejan el tema del derecho de autor? ¿Solicitan autorización para contar sus obras?

Contestaré por mi. No me siento con la información necesaria para opinar sobre los demás. Hay narradores que trabajan con sus propios cuentos. Yo narro cuentos de autor. Isabel Allende, Gabriela Mistral, Marina Colasanti, Galeano, Angeles Mastreta….autores de América. Nunca he tenido problemas con el derecho de autor… además siempre son adaptaciones libres.

Hablemos de festivales. ¿Cómo se organizan, qué características tienen en tu país? 

En la Sexta Región, cuya capital es Rancagua, el grupo ARTELECTO, del cual soy fundadora junto a Magda Canales,  creó un festival llamado “En el corazón de Chile, vive la palabra”. Bi-anual, internacional, latinoamericano. Generamos 5 festivales, que se abrieron en abanico, llevando la palabra por toda la región. Los públicos son muy variado. El festival se mueve a las escuelas, a las bibliotecas, a las poblaciones, a los museos. Recuerdo festivales muy grandes, con invitados internacionales, como los realizado por Casa Contada, o Los cuentos bajo el parrón, por miembros de Cinoch, o el Festival de Andersen, en la maravillosa Biblioteca de Santiago, o los organizados por Patricio Espinosa A puro cuento. En provincia, destacable el trabajo de Patricia Mix, en Valparaíso. Creo que los festivales y encuentros aprovechan las postulaciones a fondos estatales, que permiten financiarlo en parte. También se recurre a fondos privados. Cuando el estado financia a través de fondos concursables, las presentaciones son gratuitas. Se privilegia la palabra por sobre todo, pues es el puente que une los corazones y nos hace más humanos y depositarios de la memoria. Recuerdo grandes festivales.

¿Qué es para vos, contar cuentos? ¿Qué es la Narración Oral?

Pues podría contestar con un cuento de Jorge Diaz: ” Contar  un cuento es un milagro. Algo tan inexplicable como respirar, como abrazar a alguien, como enamorarse.” .El arte de contar nos permite producir el vínculo más hermoso que es el puente que produce la imaginación y la entrega del que cuenta como la generosidad del que escucha. Y narración oral es, en general, un acto fundamentalmente humano, un acto de comunicación. Es una expresión artística, efímera. Nunca narras un cuento, dos veces igual. Es mi pasión. Hace algunos años, me encontré con los cuentos, en Córdoba y fue el amor total. Narrar es una experiencia de entrega total, el narrador está desnudo ante el que escucha. Y los cuentos no son inocentes. Nos marcan y permiten contar nuestras historias, nuestras experiencias y van entramando el telar de la vida. Pensar que en el momento en que se descubrió el fuego, se sentaron nuestro ancestros alrededor y alguien contó… me emociona totalmente.

Cuéntanos cómo comenzaste a narrar. ¿Quiénes fueron tus maestros?  ¿Qué es lo que tiene que tener el cuento para que sea perfecto para incorporarlo en tu repertorio? Con la pandemia, ¿cómo sigue el trabajo de los narradores? 

Gracias a mis padres fui siempre gran lectora. Siempre estuve en el escenario de los centros que me formaron, pero fue en Córdoba, Argentina, que me encontré con los cuentos, hace más de 15 años. Los mejores lugares, los mejores maestros. CEDILIJ, EL ANDÉN DE LOS JUGLARES, ESCUELA DE NARRADORES Y Alejandra Oliver, Eduardo Chavez, Rubén López. Una maestria por las serranias de Córdoba y alrededores, tutoreada por Diana Vásquez, que hoy lidera un movimiento de narración en Saldán. Después, a través de los años he tomado cursos, talleres. Recuerdo uno magnífico de José Campanari,avecindado en Vigo y que me lo encontré en la CITA DE NARRADORES, de Bahía Blanca, Argentina por ejemplo. Y uno breve pero muy señalado de Carlos Pachón, colombiano, que me bautizó como CARMENSOL.

Los cuentos son los que te encuentran. De pronto te asaltan y te embriagan y hay otros , que por más que tu quieras no se entregan. Criterio esencial: que te gusten y sean parte de ti.

En Pandemia hubo un momento negro, negro. Nada. Y luego vino el desafío: Me reinvento o desaparezco y, entonces se empezaron a usar las redes sociales y todas sus plataformas.Un ejemplo maravilloso de ello es el proyecto Decameron, liderado por Patricio Espinosa.

Puedes dejarnos tu página Web o tus redes sociales para que los lectores puedan contactarse contigo

Me pueden encontrar en facebook : CARMEN LABORDE.

Y para terminar:  Un deseo  que quieras compartir con nosotros.

Que esta pandemia no nos deshumanice. Que seamos portadores de la palabra para ahuyentar a la muerte y guardar la memoria. Solo el arte nos salvará.

Muchísimas gracias Carmen. Te siento cerca, como si estuvieras en el living de casa, tomando un café calentito y escuchando tu voz, tu acento chileno, siempre con esa sonrisa que te caracteriza. Que los cuentos nos sigan encontrando siempre y las historias nos sigan hermanando.

Puntuación: 1 de 5.

COVID-19, Cuentos en pantallas, Narración oral, Nota

Narración oral virtual – Tercera parte

Planos – angulación de la cámara.

En la primera nota consulté a varios narradores del mundo sus fortalezas y debilidades al grabarse contando cuentos https://vozycuento.com/2020/09/10/narracion-oral-virtual-primera-parte/ en la segunda nota me detuve a mirar en qué se basa el lenguaje audiovisual https://vozycuento.com/2020/09/14/narracion-oral-virtual-segunda-parte/ en esta tercera nota haré incapié en los aspectos sintácticos del lenguaje audiovisual , sus elementos técnicos.

¿Qué es un plano?

El plano hace referencia a la proximidad de la cámara con la realidad a grabar, el encuadre en nuestro caso al narrador. Existen tres clasificaciones de los planos: planos descriptivos, planos narrativos y planos expresivos.

Planos descriptivos: se denomina así porque describe el entorno en el que suceden las acciones aquí encontramos el GRAN PLANO GENERAL es un tipo de plano que nos muestra un escenario amplio o una multitud. Tiene una función descriptiva y también puede tener una función dramática cuando queremos representar la pequeñez o la soledad del protagonísta. Es raro encontrar este plano a la hora de grabarnos narrando, pero existe y porqué no comenzar una grabación desde este plano. Todo dependerá de lo que estemos contando, de qué queramos contar, sobre todo que tenga sentido en la historia y supongo que tendríamos algún complice que nos esté grabando, dudo que solos podamos hacerlo. PLANO GENERAL es un tipo de plano que nos muestra un escenario amplio. Generalmente los personajes aparecen de cuerpo entero y bien definidos. Este plano permite apreciar bastante bien las acciones que realiza el personaje. Podríamos grabarnos en este plano si necesitamos realizar movimientos e involucrar al cuerpo en la historia, pero se perderían los detalles de los gestos y expresiones de la cara

Planos narrativos: se escapa del entorno para dar paso a la situción o acción de una persona que se da en el momento. Aquí encontramos al PLANO ENTERO es un plano más próximo que puede rener como límite a la pantalla de los pies a la cabeza del personaje por tanto se ve el cuerpo entero. PLANO AMERICANO tambien conocido como tres cuartos. Muestra a los personajes desde la cabeza hasta la rodilla. PLANO MEDIO muestra al personaje desde la cintura hasta la cabeza. Representa la acción que desempeña el personaje. Se supone que el plano adecuado para grabarnos al contar cuentos sería el plano medio porque de esta manera el epectador se concentrará en nuestra imagen, sin otros elementos distractorios.

Planos expresivos: nos muestra la expresión de los protagonístas ya que destacan sus emociones y sentimientos. Aquí encontramos al PRIMER PLANO es el plano de la cara entera del personaje incluyendo los hombros para destacar las emociones y sentimientos de los personajes. PRIMERÍSIMO PRIMER PLANO un encuadre en el que solamente se resalta la cara de algún personaje, desde la frente hasta la barbilla. PLANO DETALLE muestra el detalle de un objeto o de un personaje, sirve para enfatizar un elemento y resaltar un detalle, por ejemplo un ojo o la boca, para que el espectador no se le pase desarpersivido. Dependiendo del cuento que estemos grabando podamos jugar con estos planos para dar dramatismo o hacer un guiño en la historia.

Angulación de la cámara

Además de los planos de encuadres, tenemos que tener en cuenta los tipos de planos cinematográficos según el ángulo o punto de vista del observador. Esto es que según cómo posicionemos la cámara respecto al protagonista o sujeto, damos una información u otra al espectador y hablamos de un tipo de plano u otro.

Ángulo visual Normal o neutro: el ángulo de la cámara es paralelo al suelo y se encuentra a la altura de los ojos o, en caso de ser un objeto, a su altura media. Este sería el ideal a tener en cuenta a la hora de grabarnos.

Ángulo visual Picado: es una angulación oblicua superior, es decir, por encima de la altura de los ojos o la altura media del objeto y está orientada ligeramente hacia el suelo. Normalmente, el picado representa un personaje psíquicamente débil, dominado o inferior.

Ángulo visual Contrapicado: opuesto al picado. De abajo del personaje hacia arriba. Suele representar un personaje psíquicamente fuerte, dominante o superior.

Ángulo visual Cenial y el nadar: son las angulaciones ubicando la cámara desde el techo o desde el suelo en forma vertical al personaje que sera foco. Estos dos ángulos son los menos probables de usar para nuestro caso.

Los ángulos de cámara nos dan diferentes puntos de vista sobre el personaje y la escena. Por ejemplo, un plano a la misma altura que el personaje nos da una percepción de equidad, de que somos iguales porque estamos a su mismo nivel. Sin embargo, si usamos un picado, situando la cámara por encima del sujeto y por tanto mirándolo desde arriba, nos sitúa en una posición de superioridad respecto a él. El observador o espectador estará por encima del sujeto y esto le empequeñecerá.

Pensemos todo esto antes de preparar el cuento a ser contado frente a una cámara, estoy segura que tomarás en cuenta cómo colocar la cámara, qué planos usar mientras narras para que el cuento tome fuerza y que los que estén del otro lado de las pantallas se queden con ganas de ver y escuchar más cuentos. Pronto llegarán más notas sobre el tema. Sí! Continuará…

Puntuación: 1 de 5.

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Narración oral virtual – Segunda parte.

Mirada al lenguaje audiovisual

En la primera parte de la serie Narración Oral Virtual he compartido las fortalezas y dificultades de diferentes narradores desde distintas partes del mundo; les dejo el link por si no lo has leído todavía. https://vozycuento.com/2020/09/10/narracion-oral-virtual-primera-parte/. Esta vez miraremos y reflexionaremos sobre los elementos en que se basa el lenguaje audiovisual ya que como lenguaje tiene códigos propios que debemos apropiarnos a la hora de realizar nuestras grabaciones para que EL CUENTO se luzca y para que el público se quede con ganas de seguir viendo y escuchando la historia.

Todo narrador sabe de la importancia de adaptar el cuento literario a la oralidad. Hoy debemos también adaptarlo para la virtualidad, por eso creo que es necesario hacer una pausa y detenernos, para entender el lenguaje audiovisual para luego llevar a cabo la adaptación o adaptaciones necesarias. Luego de varias lecturas y búsquedas sobre el tema he realizado esta primera síntesis.

¿En qué se basa el lenguaje audiovisual?

Se basa en una sería de normas de utilización y símbolos para crear una forma propia de comunicación. Este sistema se fundamenta en dos sentidos: el oído y la vista, y en él los contenidos icónicos están por encima de los verbales. El receptor procesa el mensaje de forma global a través de un lenguaje sintético. Entre los elementos que conforman el lenguaje audiovisual encontramos los siguientes aspectos:

  • Sintácticos. Este engloba los elementos más técnicos como pueden ser la tipología de planos, la profundidad de campo o los ángulos de la cámara. También se encuentran dentro de este aspecto los que dan expresividad al lenguaje, como la continuidad o el ritmo.
  • Morfológicos. En este apartado encontramos tanto elementos sonoros como visuales; entre estos últimos destacan los abstractos, los esquemáticos y los figurativos. Con respecto a los sonoros son cuatro los que lo conforman: el silencio, la música, la voz y los efectos.
  • Semánticos. Este aspecto va relacionado directamente con los dos anteriores ya que es el que le da significado connotativo o denotativo según si son subjetivos u objetivos. Para ello se utilizan recursos como puede ser la elipsis, la comparación, el juego de ideas… Pero también lo son los propiamente lingüísticos como la ironía, las frases hechas o las onomatopeyas, entre otras.
  • Estéticos. Por supuesto se necesita de los aspectos estéticos para que el lenguaje audiovisual cobre sentido. En este apartado incluiríamos aquellos que fomentaran los elementos para el recepto del agrado, lo bello o lo armónico.
  • Didácticos. Y en ocasiones la pieza audiovisual necesita incluir en su lenguaje aspectos didácticos para ayudar al espectador a captar mejor el mensaje: preguntas, resúmenes entre la expresión verbal y no verbal. Es una forma de comprender los contenidos.

¿Conocías estos elementos del lenguaje audiovisual? ¿ Los tenías en cuenta a la hora de grabar tus cuentos con el fin de lograr la comunicación y la emoción en tus historias? Si la respuesta es negativa, no te preocupes, porque esta serie de notas continuarán. La finalidad es seguir aprendiendo y reflexionando juntos sobre la Narración Oral Virtual. Surgió por la pandemia, por ella nos animamos a contar delante de las pantallas, pero creo que esta forma no se va a ir pronto, quizá se quedará para siempre. Por ello debemos tomarlo en serio, pronto la tercera parte. Te invito a registrarte al blog para no perderte las siguientes notas, solo debes colocar tu mail, y allí recibirás cada publicación.

Puntuación: 1 de 5.

COVID-19, Cuentos en pantallas, Narración oral, Nota

Narración oral virtual – Primera parte

Cuentos en pantallas – ¿Qué opinan los narradores?

Seguimos atravesando la pandemia. Como es sabido el Covid_19 ha detenido las funciones de cuentos en teatros, bibliotecas, aulas, ferias, plazas y muchos otros escenarios donde nos encontrábamos a contar cuentos a diferentes públicos. Pero la voz de los narradores no se detuvieron porque han aparecido a través de las pantallas. Para conocer sus cambios y vivencias, realicé una pregunta en mis redes sociales, donde algunos narradores han respondido desde diferentes partes del mundo, como Cuba, México, Perú, Chile,Argentina, España. Muy agradecida, aquí sus aportes:

Escribiendo nuevas notas. Por ello necesito de la voz de los narradores. ¿Te hago una pregunta?: ¿Cuál es tu dificultad al narrar frente a una cámara?
  • Catherine Piedra d la CruzMi dificultad principal es que la cámara impresiona, me pongo muy nerviosa, solo pasado unos minutos me voy relajando y voy tomando calma. La respiración se va haciendo más lenta y es cuando aprovecho y el cuento sale de un tirón. Lo bueno que tiene es que puedes grabar varias veces, hasta que sientas que quedó como deseas.No me gusta mucho pues no tienes contacto visual con el público, no interrelacionas, la retroalimentación que completa el ciclo en el proceso de comunicación, no existe, pero trato de hacerlo lo más ameno posible e imagino que tengo un público delante. Eso ayuda a que el cuento salga natural.Pero en estos momentos es la forma que tenemos para que los cuentos viajen a donde los lleve el viento y lleguen al corazón de miles de personas.

Hena Carolina Narradora OralTener el equipo que me facilite las cosas, fluir como si tuviera al público enfrente en ese momento, ser auténtica y lograr un escenario que me permita sentir intimidad.

Dora Noemi Scaglia Cavallero😐 me gusta y no tengo “fierro “….Pero gesticulo demasiado.

Elsa LeibovichDepende, una cosa es filmar un cuento con el celular o la cámara de la computadora (en general se trata de algo de pocos minutos, requiere precisión, tiempo ajustado y tiene la frialdad de que la devolución (si la hay) llega cuando el video se publica en las redes. Otra cosa es la cámara de un zoom, porque en ese caso sale “en vivo”, el espectáculo fluye igual que en un teatro, un bar, un centro cultural, etcétera, y si bien no se ve a la gente en el momento de la narración (en un teatro con las luces tampoco) se intuye su presencia y al final del cuento, si así está pautado, se recibe el cálido aplauso, o eso ocurre al final del espectáculo. Además la gente se comunica a través del chat que generalmente tienen los soportes en que se está transmitiendo, razón por la cual, existe una devolución inmediata. Son nuevas formas de comunicación. Seguramente los griegos se hubieran espantado si desde sus coturnos y máscaras les hubieran dicho que el teatro sería en un lugar cerrado, con luces eléctricas(?) y también hecho por mujeres, ni hablar de los sacerdotes de la Edad Media cuando representaban en las iglesias la vida de Cristo. Es decir, los tiempos cambian, con ellos los soportes, las formas de comunicación y quienes “subimos a un escenario” sea este real o virtual, vamos adaptando las maneras de encarar la puesta. Espero te sirva mi modesto aporte.

Danila LeclercqSe me dificulta no tener la mirada del público… además no sé bien dónde mirar y no me gusta cómo me veo narrando, así lo haga muchas veces…

Cosme Nicolas GonzalezEmilce, para mi es fundamental el ida y vuelta. La mirada cómplice del otro, los ojos que brillan de emoción, la risa, la cara de enojo, de complicidad.Aún con una sala a oscuras, se siente el calor o el frio del público.Muchas veces los reflectores te enceguecen, pero te repito, yo igual lo siento y para mi es muy importante. Poco a poco me voy soltando pero me resulta muy difícil, muchas veces me pierdo en el cuento. No hice hasta ahora zoom, el primero lo voy a realizar el lunes. Después te cuento.

Olga RomeroPrincipalmente la conexión con el otro me costó bastante además me di cuenta q gesticuló y abro demasiado mis ojos.

Gloria ArgañarazMi dificultad es la tentación de dejar de mirar la cámara para buscar el rostro de ese público presencial que ahora no tenemos.

Mireya Leal IsidaHola Emilce…lo que he estado haciendo es imaginar que detrás de la pantalla hay alguien que me escucha, enfoco mi mirada a a ese “alguien”. Aunque me falta sentir la reacción del público presente desde que ensayo mis cuentos me concentro pensando que se los estoy contando a “alguien”. Eso es lo que me ha funcionado…me auto cargo de energía cuando estoy preparándome para grabar el vídeo. Saludos.

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latorrecuenteria

En nuestro primer Foro Teórico @gonzalez_vigue habló del cómo se logra híbrida las artes y las dificultades de los narradores al grabarse… Todas las dificultades están hasta que conocemos el lenguaje del mundo audiovisual… Casi siempre se cometen errores como utilizar la cámara selfie en modo espejo, y que las letras salgan al revés, o que se grabé todo en un solo plano… La otra dificultad de los narradores es creer que el público no está presente, o que no hay interacción, la hay pero de manera distinta, en el mundo virtual todo funciona en tiempos y modos distintos… La mejor forma de que las dificultades se superen, es experimentar.

Karely OchoaNarrar en un acto conjunto, narras con la complicidad del público, esa que encuentras en la mirada, en los gestos, en las expresiones, son como una brújula y un termómetro que ahora es casi ausente.

Viviana Silvia ChaparroLa falta de registro emotivo respirable en el aire que devuelve el público. Debo optar para no salirme de escena entre seguir o, de reojo, pispear y correr el riesgo de salirme para constatar “sí, están ahí, somos un todo” o ” salvataje”.

Blanca Luz Martìnez ReyesAjustarse a los tiempos, el cuento tiene su ritmo y tiempo, el cual no siempre es el mismo.

Berzos Con FloresMmmm… Pues además de lo obvio como la necesidad de la mirada del público, etc… el hecho de mirar a la cámara pero sólo lo necesario para dirigir la mirada pero sin quedar atrapada en la imagen de uno mismo, es decir, al inicio me preocupaba mucho cómo me veía yo y hay que ir haciendo un trabajo de separación de la imagen propia con la imagen que se quiere transmitir con el cuento que estas eligiendo compartir.Cuando estas en persona no te miras, miras al otro, sientes a quien te escucha y ahora hay que hacer un esfuerzo por imaginar a esos a quienes te diriges y eso solo se logra si trabajas bien el cuento, si te compenetras con el, si sientes en verdad la necesidad de los personajes para darles voz a lo que ellos tienen que decir.Recordar más que nunca que narrar no es para lucirse uno, sino para lucir la historia.Es decir, salir de las aguas de Narciso que nos captura la imagen y que sea el agua la que corra con la vibración del cuento 💕.

Claudia MacchiA mi ha ayudado mucho un taller donde aprendimos dónde dirigir la mirada para q el oyente sienta q se le está hablando a él. Trato de contar sentada ya q así evito moverme demasiado. Los movimientos tienen q ser lentos para q no ensucien la imagen…. en fin, cómo todo uno se va acostumbrando. Besos.

Graciela VeronicaMi principal dificultad es que falta la conexión con el otro, la mirada, el gesto que acompaña y sostiene nuestro relato, considero mucho más frío tanto grabar como escuchar un cuento grabado, muy diferente de un cuento contado en vivo en facebook o instagram o en una plataforma pues en ese caso siento que mi energía llega a los que me están viendo y escuchando y siento esa conexíon en los comentarios del vivo o en las miradas y aplausos en zoom u otras plataformas, por lo demás siento que gracias a esta tecnológia en este contexto tan crudo he podido llegar a muchísimos lugares y abrazarnos con la palabra, de otra forma el aislamiento en silencio hubiera causado mucha desazón y angustia.

Maria Susana ValdezMis mayores dificultades son de caracter tecnico, encuadre, luz , fundamentalmente. Teniendo en cuenta que mi camara es mi celular.

RePapel Fer AlvarezHola Emilce. Yo no me he adaptado a esto de la narración por video. Veo que muchos lo hacen. He podido enterarme, por charlas o comentarios algunos datos útiles, como poner el teléfono horizontal, o la tablet, estar sentado para evitar traslados que te saquen de la cámara, la posición o altura del dispositivo para no quedar en escorzo y (esto lo agrego yo) el tiempo de la narración. Me parece que para los videos ameritan narraciones cortas. No es inconveniente si el video es de un espectáculo que fue grabado en vivo, porque se puede sentir la interacción de la gente, sin embargo para una grabación, en solitario, en tu casa, me parece más conveniente ser breve.

Graciela AlettiMe cuesta no tener la mirada del público A mí en lo personal me gusta compartir hacer un guiño ,incluir un escucha Pero estoy tratando de adaptarme a esta nueva realidad.

Olga Martinezno me deja concentrarme bién.

Elena LopezEl principal problema es mirar bien a la cámara y no distraerme con las imágenes de la pantalla.

Cuentos del CaracolYo me imagino que estoy contándolo a alguien. Y miro al centro de la cámara (movil) como si en realidad hubiera alguien. Me suelo abstraer bastante y, aunque no es igual, si me siento capaz de contarlo como si hubiera alguien ahí. Me imagino cuando lo estén viendo después, si gustará, las caras que pondrán. Eso si!! Puedo hacer un montón de grabaciones, me atasco, me equivoco con las palabras, lo entono mal… y o paro o después de grabarlo si no me convence, lo vuelvo a grabar. Soy exigente con el resultado. Aunque también voy descubriendo que puedes incluso equivocarte, que eso ocurre en el directo y siempre se puede rectificar, me lo voy tomando con más tranquilidad.

Si han leído con atención hay mucho en común, a saber: los nervios, la falta de concentración, la creencia de las miradas ausentes, la falta de la complicidad, las equivocaciones, el desconocer la técnica en relación a encuadre, luz, dónde mirar, dónde está el foco de la cámara, la incertidumbre de grabar desde el celular o desde la cámara de la computadora en redes o plataformas como Zoom o Google Meet. Y me gustaron algunos de los consejos como por ejemplo, narrar sentados, tener presente que es la historia que debe lucirse, ensayar, grabar y volver a grabar, imaginar a un otro del otro lado de las cámaras, no grabar en cámara selfie para que no aparezcan letras al revés, cuentos cortos, investigar para conocer el lenguaje audiovisual. y lo más importante EXPERIMENTAR.

Creo que lo primero es pararse a hacer preguntas: ¿Qué me pasa a mi cómo espectador de cuentos narrados a través de las pantallas? ¿Todo me atrapa, o me conmueve? ¿Qué es lo que hace que me quede a ver y escuchar el cuento de inicio a fin? ¿Qué tengo que conocer y aprender para incorporar en mis presentaciones para que sean atractivas? ¿He investigado sobre el lenguaje audiovisual para adaptar mi repertorio a dicho lenguaje?¿Todos los cuentos son apropiados para ser contados frente a la cámara? Como ven son muchas preguntas y seguro que habrán muchas más. Dicen que todo problema o cambio es una oportunidad para algo nuevo. Vayamos paso a paso.

Mi idea es realizar una serie de notas relacionadas a esta nueva forma de contar cuentos en la cual hay que aprender este ¿nuevo? lenguaje, conocerlo, trabajarlo para incorporlo a la narración, quizá colocando una nueva columna o item a nuestro trabajo de mesa al preparar los cuentos, practicando mucho, equivocándonos para ofrecer a nuestro público calidad y belleza en nuestros repertorios. Pronto la segunda parte de la serie: Narración oral virtual.

Puntuación: 5 de 5.

Narración oral, Nota, Sección: Viaje a... Nos cuenta...

Viaje a Brasil

Nos cuenta Monalisa Lins

Monalisa visitó VozYcuento – Arte al narrar, me dejó una valoración sobre uno de mis cuentos, al agradecerle tan hermosa devolución comenzamos a intercambiar mail. Me escribió siempre en un perfecto español. Le conté de esta sección del blog y la invité a responder las preguntas para que nos cuente cómo se vive la Narración Oral en Brasil. Monalisa respondió que sí, yo feliz porque se va formando una red entre narradores, conociéndolos y dándoles voz, que es uno de los objetivos del blog!!! Se las presento!!

Monalisa Lins

¿Cómo ves el movimiento de la Narración Oral en tu país?

En primer lugar, agradezco la invitación a la entrevista y los felicito por la hermosa idea de intercambiar conocimientos en un momento como este que atravesamos.

Es bueno recordar que, debido a su gran tamaño, el Brasil tiene aspectos culturales muy diferentes entre sus regiones. Tenemos el sur, desarrollado económicamente, con fuerte influencia italiana y alemana. El sureste, donde se ubican los estados de São Paulo y Río de Janeiro, que concentran grandes núcleos urbanos y también una enorme desigualdad social. El Medio Oeste, donde se encuentra Brasilia, la capital del país, el Pantanal y la mayoría de las regiones agrícolas mecanizadas. El Nordeste, con hermosas playas, pero también donde vive una población más sufrida, en el “sertão”, una región seca y pobre, que sin embargo produce una cultura popular muy rica. Recibimos la mayoría de las historias de la tradición oral de allí. Por último, tenemos el norte, donde está la Amazonía y donde vive la mayoría de los indígenas, que aún resisten. Según las últimas cifras oficiales, somos 190 millones de personas. De estos, 817 mil son indígenas – 305 grupos étnicos y 274 idiomas.

Vivo en la región sureste, en el estado de São Paulo, y de lo que voy a hablar es del punto de vista e impresiones de quienes están en este lugar. Por tanto, veo el movimiento narrativo como un “redescubrimiento” que ha ido creciendo y ganando fuerza en las dos últimas décadas, especialmente en los grandes centros urbanos.

¿Cómo es el panorama en relación a los espacios donde se narra?

En este período, el número de narradores no ha hecho más que crecer y los equipamientos culturales han abierto mucho espacio para lo que aquí se llama “contação de histórias” (storytelling). La mayoría, sin embargo, vincula estas actividades solo con la promoción de la lectura. Son bibliotecas públicas e instituciones culturales. En este sentido, también actúan muchos actores. 

Sabemos que la narración es un arte ancestral, lleno de simbolismo, arquetipos y esencial para la formación humana. Con este enfoque, los movimientos de encuentros de narradores y festivales son espacios de expresión artística muy significativos para la formación e intercambio en torno a los cuentos.

Tenemos un campo de trabajo aún en formación, que son los colegios privados. Desafortunadamente en los públicos, el gobierno aún no asigna fondos para esto. Narramos a los niños, normalmente en fechas especiales o temáticas y ofrecemos formación a los profesores. Su interés por la narración ha sido muy grande como posibilidad de una herramienta pedagógica más. También hay narradores que trabajan en hospitales y proyectos sociales.

Pero también hay mucho trabajo narrativo voluntario para escuelas públicas, hospitales u organizaciones sociales. Los narradores suelen tener este sentimiento de compartir y solidaridad.

¿Cómo es el panorama en relación a los diferentes públicos que asisten a los espectáculos de narración oral? 

Diría que tenemos tres públicos. Niños en escuelas, familias con niños pequeños en instalaciones culturales y bibliotecas, y narradores en festivales y reuniones.

¿Los organizadores culturales del estado de tu país promueven la Narración Oral con identidad propia, o la incluyen como parte accesoria de otras disciplinas artísticas?

La narración hoy se trata como un área específica, pero siempre vinculada a la literatura y al libro. Así, los avisos públicos por ejemplo, contemplan la narración como una actividad dentro de este lenguaje/disciplina. En las escuelas se ve de la misma manera.

¿Qué tipo de repertorio utilizan la mayoría de los narradores? Me refiero si cuentan tradición oral o cuentos de autor

Veo una balanza que pesa más en el lado del cuento de la tradición oral. Existe un rico repertorio de cuentos tradicionales en el país, y gracias a algunos folcloristas como Luis da Camara Cascudo (1898-1986), buena parte de estos cuentos se encuentran ahora en libros a los que pueden acceder quienes no tuvieron el privilegio de recibirlos oralmente de sus padres. o abuelos. A partir de estas obras, los autores contemporáneos han vuelto a contar libros ricamente ilustrados, cuentos que los narradores han llevado a muchos rincones del país y del mundo. Cuando inician la práctica artística, la mayoría opta por la tradición oral. Los que trabajan más en el universo infantil, en cambio, cuentan también muchos cuentos de autoría, pero de autores de todo el mundo, traducidos e ilustrados para niños. En mi repertorio, el noventa por ciento de las historias son de tradición oral, de Brasil y también de otras culturas.

¿Cuáles son los autores favoritos a la hora de narrar? ¿Cómo manejan el tema del derecho de autor? ¿Solicitan autorización para contar sus obras?

Algunas autoras brasileñas queridas por los narradores son Clarice Lispector y Marina Colasanti, esta última un hada de las palabras, quien pueda, sugiero investigar sus historias.

Éticamente, el nombre del autor siempre debe estar destacado antes o después de la narración. Puede que se requiera autorización formal por parte de la institución que promueve el evento, pero generalmente no es necesaria cuando se entiende que hay un intercambio, donde el narrador presta su arte al libro y a su autor, para que llegue a más personas de una manera hermosa. mientras ayuda a dar a conocer el trabajo.

Hablemos de festivales.¿Cómo se organizan, qué características tienen en tu país? 

El más conocido es el  “Boca do Céu”, encuentro internacional que se realiza en São Paulo cada dos años y que tuvo su octava edición en 2018. Habría sucedido ahora en 2020, pero con la pandemia se pospuso, lo que nos entristece mucho. Creado por Regina Machado, investigadora de la tradición oral y responsable en gran parte de la reanudación del arte narrativo en el país, fue durante estos encuentros que tuve la oportunidad de beber de la fuente de maravillosos contadores de diferentes partes del mundo. Hay talleres, presentaciones, conversaciones en una semana de muchos intercambios hermosos. Es como si el mundo se detuviera y estuviéramos suspendidos en el mundo de las historias.

También contamos con el ECOH – Encuentro de Narradores en Londrina (Paraná), que se encuentra en su décima edición y este año, afrontará el reto de suceder de forma virtual.

Como dije, el país es muy grande. Estos son los que conozco más de cerca.

Existen muchos otros festivales nacionales, la mayoría de ellos impulsados ​​por ayuntamientos o estados, en estos casos, más enfocados a la promoción de la lectura, cuya propuesta está enfocada a realizar presentaciones en escuelas o bibliotecas.

¿Qué es para vos, contar cuentos? ¿Qué es la Narración Oral?

Contar cuentos es para mí una forma de estar en el mundo. Cada uno crea su propio mundo y vive en él. Por el momento, he optado por vivir en este, de personas que creen que la imaginación es un componente esencial de la vida humana. Vivo mejor con cuentos, libros y poesía.

La narración oral es un arte que pueden realizar todas las personas. Proporciona “encuentros”. Encuentro entre los que cuentan y los que escuchan. El encuentro de todos con sus recuerdos afectivos y sus imágenes internas. Encuentro con tu propia historia y contigo mismo. Nos permite vernos a nosotros mismos a través del otro, y este “otro” puede ser un personaje, un lugar, un evento o una emoción que trae la historia.

Para que se produzca una narración oral, basta con que se unan un contador, un oyente y un cuento. Cuanta más intimidad, sinceridad y cariño, más verdadero y profundo será este momento.

Si el narrador está tomando una historia honestamente, puede movilizar a una o doscientas personas en el mismo espacio. El público es capaz de sentir esta fuerza y ​​alimentar al narrador a través de sus miradas, gestos y palabras. Recuerdo las palabras del poeta portugués Fernando Pessoa:

“Para ser grande, sê inteiro, nada

Teu exagera ou exclui.

Sê todo em cada coisa. Põe quanto és

No mínimo que fazes.

Assim em cada lago a lua toda

Brilha, porque alta vive.”

(Odes de Ricardo Reis)

Otro aspecto fundamental que tiene la narración oral es el desarrollo de la noción de pertenencia. En estos momentos sentimos que pertenecemos a este lugar, pertenecemos al mismo grupo, el grupo humano. Hacemos contacto con nuestra ascendencia. Recuerdo que llevo los genes de africanos, indios, europeos en mi sangre. Me gusta más cuando puedo narrar en círculo, porque este sentimiento se hace aún más fuerte.

Y finalmente, nos hace soñar y renovar nuestras fuerzas y esperanzas ante este gran desafío que es la vida. Evocando al mismo poeta nuevamente:

A quem sonha de dia e sonha de noite, sabendo

Todo o sonho vão.

Mas sonha sempre, só para sentir-se vivendo

E a ter coração.”

(Fernando Pessoa)

Cuéntanos cómo comenzaste a narrar. ¿Quiénes fueron tus maestros?  ¿Qué es lo que tiene que tener el cuento para que sea perfecto para incorporarlo en tu repertorio? Con la pandemia, ¿cómo sigue el trabajo de los narradores? 

¿Conoces ese olor a libro nuevo? ¿O tinta y papel de periódico? Siempre me dieron un cierto placer. Después de la bicicleta, el regalo que más quería en la infancia era una máquina de escribir. Pensé que sería periodista. Y fui, pero narrando el mundo a través de imágenes, como fotógrafa. Entonces, conté las historias. Cuando mi segunda hija tenía dos años, mi esposo Evelson – que también es fotógrafo- y yo, decidimos poner en práctica un antiguo deseo de hacer trabajo social. Muy involucrados que estábamos con la literatura infantil, comenzamos a llevar libros a las plazas y reunir a los niños promoviendo lecturas y narraciones. Sentí que estos encuentros nos trajeron mucha alegría a todos y comencé a involucrarme cada vez más con el tema de la narración oral. Fui a hacer cursos, talleres y nunca dejé de estudiar. Dejé la fotografía descansando y me sumergí en nuestro mar de historias.

Todo ser humano tiene en su interior una piedra preciosa, de gran valor, que es su narrador. En algunos la piedra ya está pulida, brillante. En otros, está en estado bruto y aún necesita ser trabajado. Pero con dedicación es posible traer tu luz. Nuestros maestros son aquellas personas que nos ayudan a ver este tesoro y esculpir esta joya para la que podamos ofrecer a otros seres humanos.

Mi madre y mis abuelos fueron mis primeros maestros. Cuentos de hadas, anécdotas, historias de vida, son los regalos que me dieron. En el mundo de los narradores profesionales, tuve la suerte de encontrar narradores increíbles y generosos en el camino. Mi primer maestro se llama Giba Pedroza. Fue el primer narrador que vi en un espacio cultural y también terminó siendo mi maestro en el primer curso que tomé. Es de São Paulo. Con él aprendí que la narración es ante todo un acto de calidez y cariño. El segundo maestro que imprimió su huella en mi carrera se llama Jihad Darwiche, un libanés que vive en Francia. Con él entendí la fuerza de la ascendencia que SOPLA a través de los cuentos.

También tengo maestros escritores de los que destaco João Guimarães Rosa, brasileño y Paulina Chiziane, mozambiqueña. Ambos traen la oralidad a la literatura de una manera poética y única.

Mi relación con la historia está directamente influenciada por el momento de la vida por el que estoy pasando. Entonces, creo que no es el contador quien elige la historia, sino la historia quien elige al contable.

Digo lo que me toca, me conmueve. Algo que vi, me gustó y quiero mostrárselo al otro.

Al principio traté de contar historias por solicitud de trabajo, como es común, pero cuando no nos gusta mucho, pronto la olvidamos …

Hay cuentos que me encontré en un momento dado y no me dijeron nada, en un segundo momento me encantaron. Y otros me encantó contar y los dejé descansando en algún lugar del camino.

Algunos ya han llegado y creo que nunca me dejarán. Uno de ellos es uno que conocí con el nombre “El comprador de los sueños”, contado del folclore mexicano. Me tomó mucho tiempo contarlo porque siempre lloré al final. Incluso ahora, que lo he estado contando durante años, cada vez que lo termino, me emociono.

Amo los cuentos que son fuertes al final.

Mi repertorio incluye cuentos africanos, europeos, asiáticos, latinos, indígenas. Es un repertorio multicultural, por así decirlo. Siempre busco un lugar de respeto en esta relación, consciente de que cuando traigo una historia de otra cultura tengo un lugar tan lejos como puedo llegar. Solo cuento cuando encuentro algo en él que me tiene sentido, y a través de este hilo me conecto. En la ciudad donde vivo también vive gente de todos los rincones del planeta, creo que por eso me siento cercano a muchas culturas.

Con la pandemia, todo cambió. Todos los lugares donde los narradores hicieron su trabajo están cerrados. Escuelas, bibliotecas, centros culturales. Muchos de nosotros estamos haciendo “lives” y ofreciendo talleres.

Para mí era muy difícil hasta hace poco aceptar la idea de hacer narración de forma virtual. ¿Cómo narrar sin ver y estar con el público? Pero el ser humano solo está habitando el planeta hasta hoy porque tiene una inmensa capacidad de adaptación, y ya estoy encontrando formas de seguir haciendo este arte en este nuevo formato, así como otros narradores que he seguido por el mundo.

Traer otro maestro:

“… o mais importante e bonito, do mundo, é isto: que as pessoas não estão sempre iguais, ainda não foram terminadas – mas que elas vão sempre mudando. Afinam ou desafinam. Verdade maior. É o que a vida me ensinou. Isso que me alegra montão.”

(Riobaldo, em Grande Sertão:Veredas – J.Guimarães ROSA)

Puedes dejarnos tu página Web o tus redes sociales para que los lectores puedan contactarse contigo

Por supuesto:

www.historiasemmovimento.com.br

@historiasemmovimento

facebook: monalisa lins

e.mail: monalisahistorias@gmail.com

Y para terminar:  Un deseo  que quieras compartir con nosotros.

Una noche, se apagan todas las luces eléctricas de todas las casas. 

Todas las pantallas se apagan y todo está en silencio. 

En cada una de las casas se enciende una vela

A su alrededor, la gente se sienta y comienza a contar historias.

Para conocer un poco de su trabajo en su voz, les dejamos este video

Apresentação do trabalho dos narradores de histórias Monalisa Lins e Evelson de Freitas – São Paulo – SP – Brasil

Muchas gracias Monalisa por responder cada una de las preguntas, gracias por el viaje al mundo de la Narración Oral en Brasil. Como veran, el idioma no fue un problema, es que los narradores siempre encontramos la forma de comunicarnos. Me encantó viajar junto a tus palabras, los bellos poemas de Fernando Pessoa, escuchar tu voz en el video. Que los cuentos nos encuentren por el camino y las historias nos sigan hermanando.

Puntuación: 1 de 5.

Función de cuentos, Narración oral, Nota, Presentación

Casacuento: Refugio de soñadores

Un multiespacio ubicado en las Sierras de Córdoba, Argentina.

Su creadora es Vilma Novick, una reconocida narradora argentina, ella nos cuenta la historia y nos invita a conocer esta casa llena de encanto, de magia, de cuentos. Hoy nos necesita, debido al difícil momento que estamos atravesando por la pandemia, se encuentra en peligro de ser cerrada. Un grupo de narradores hemos grabado un espectáculo para adultos, con el fin de ayudarla a sostener este espacio único y esperamos que ustedes también pueden sumarse a colaborar comprando la entrada a la gorra, el estreno es el día 8 de Septiembre.

Su historia

Todo comenzó cuando ella era una niña y su papá le regaló un libro de cuentos para acompañarla en el transitar de una angina. El cuento era La trampa de Tachin (me contó que todavía lo tiene en su biblioteca). Comienza así: “Había una vez un matrimonio de leñadores que tenía una hija. Un día , la niña se puso muy enferma y tuvieron que llamar al médico. – Esta nena está enferma – dijo el doctor, luego de revisarla -, porque no tiene juguetes… dime, Juanita, ¿qué juguete te gustaría que papá y mamá te regalaran? – Una casita de muñecas, con muebles de verdad – respondió la pequeña. […]”. En esa época no existian en las jugueterias del barrio de Vilma, las casitas de muñeca con muebles de verdad, pero ella deseo tenerla, deseo ser la protagonista de ese cuento lleno de fantasía y de magia. Pasó el tiempo, ella creció y ese deseo fue creciendo con ella. Un día con esfuerzo, lo hizo realidad, compró un terreno en las Sierras de Córdoba, y de a poco fue levantando paredes, techos, habitaciones para crear su Casacuento: Regugio de soñadores. ¿Dónde queda exactamente? Está ubicada en la calle San Martín 27. La Cruz, Sierras de Córdoba, en el Valle de Calamuchita – Argentina. Agenden la dirección para ir a visitarla.

Cuando visites a Casacuento te encontrarás con hadas y reinas, con piratas, con brujas traviesas, con el Ratón Perez, con Caperucita Roja y Blancanieves. Podrás pasear por el comedor de los duendes, por la habitación de la abuela de Caperucita, por la habitación de Blancanieves acostarte en su cama al lado de las siete camitas de los enanitos. Tendrás disfraces para sentirte parte de una página de uno de esos cuentos infantiles. Podrás tirar monedas dentro de la fuente de los deseos que está en jardín o pedir algún otro en el aljibe o ir a buscar tu diente de leche que tiene guardado en su casita el Ratón Pérez. Ir a tomar un libro de una de las casitas, y leer de la Cuentateca con forma de barrio. O cuando pase la pandemia ir a presenciar funciones de cuentos en esa misma sala o participar de algún taller o encuentro de narración. Cuenta Vilma que la gente que la visitó vuelve con regalos sorpresas, por ejemplo una señora le llevó el baúl de su abuela con el ajuar completo que trajo de un país lejando. Un aviador le trajo desde la Antártida una piedra especial para Casacuento con una bella dedicaroria. Vilma tiene muchas otras sorpresas para contarles cuando la vayan a visitar.

¡Tenemos que ayudar!

Un grupo de narradores hemos grabado un espectáculo para adultos, con el fin de ayudarla. Vos también podés colaborar comprando tu entrada que es a la gorra con una base de $150. Todo lo recaudado será para Casacuento. Más informacion y venta de entradas al contacto de la foto + 54 9 358 429 4619. La fecha de estreno es el 8 de septiembre pero quedará la venta abierta por más tiempo porque estará subido a un canal de YouTube, sólo se accederá con el link.

Desde ya, Muchas Gracias!!! Los esperamos!! Este lugar maravilloso debe continuar abierto para que la magia de los cuentos siempre esten cerca de niños y grandes. Para que los soñadores no dejen de cumplir sus sueños. Ayudama a ayudar!!!

Puntuación: 1 de 5.

Narración oral, Nota, Sección: Viaje a... Nos cuenta...

Viaje a México

Nos cuenta Penelope Rivera

Nos conocimos por redes sociales y a través de un grupo de Whatsapp. Se que es referente en su país, le escribí para proponerle realizar esta nota de la nueva sección: Viaje a… Nos cuenta…. y enseguida me respondío que sí!! Empecemos el viaje a México a través de sus palabras… Se la presento!

¿Cómo ves el movimiento de la Narración Oral en tu país?

La Narración Oral en México está en un buen momento, gracias a las narradoras y narradores que desde hace unas tres décadas, lograron que tuviera el reconocimiento que necesitaba, cobrando fuerza y construyendo academia. Lograron significativos avances en cuanto a investigación, formalizar la educación y consolidar importantes festivales. Creo que se está cosechando. Existen escuelas formales e informales, publicaciones en la materia, y universidades albergando proyectos para la formación y actualización de nuevos narradores.

La narración oral ha tomado el lugar que le correspondía en las artes escénicas, ha contribuido al desarrollo infantil y por su gran posibilidad de articular otras disciplinas, como la literatura y la música, es una pieza clave en el fomento a la lectura y la interdisciplina. A lo largo de estos años, se han tenido avances significativos, pero tenemos que hacer más y generar nuevas perspectivas, corrientes pedagógicas y una apertura a los ritmos y tecnologías de las nuevas generaciones. Año con año somos más narradores, profesionales o aficionados, en su mayoría mujeres, y muchos dedicados a las infancias. 

Una parte importante de narradores viene de la docencia, otra viene del teatro o la literatura y con los programas de abuelos cuentacuentos, muchos de ellos son de diferentes formaciones. Por fortuna la narración oral, es una disciplina que fusiona la capacidad de oralidad de la persona, y la adquisición de técnicas y métodos. Incluso hay muchas narradoras y narradores orales en el país, expertos en abordar temas o trabajar con públicos específicos de edad y grupos vulnerables, o quienes trabajan desde la perspectiva de género, la promoción de derechos, por citar algunas. Por momentos la narración oral es intermitente en cuanto a movimientos colectivos, algunos se diluyen o llegan a cumplir su periodo, pero siempre hay propuestas y organizaciones.

El confinamiento, permitió, de forma acelerada que la narración sea el vehículo perfecto para compartir historias, no solo en México sino en el mundo, creo que surgieron propuestas y proyectos notables, de buen contenido, canales y páginas en redes sociales de muchos compañeros, e incluso la mayoría de los creadores de casi todas las disciplinas artísticas y educativas, han tenido que acudir a la narración oral. Creo que tenemos mucho que contar y seguir contando.

¿Cómo es el panorama en relación a los espacios donde se narra?

Existen muchos espacios culturales y educativos que programan a narradores orales, en su mayoría dedicados a la niñez o la historia, sobre todo en las ciudades o áreas urbanas, pero falta mucho por hacer.

El país es muy grande y diverso, desde climas, territorios, culturas y ideologias por citar algunas diversidades, evidentemente con las diferencias entre lo rural y lo urbano, y aunque existen importantes iniciativas en todo el país, la sustentabilidad de los proyectos es el problema para la continuidad, ya que faltan presupuestos para sufragar los gastos, y las personas están acostumbradas a la gratuidad, un círculo vicioso de no pagar y no cobrar.

Existen muchas iniciativas de colectivos, cafeterías, foros independientes, bares y restaurantes, que por periodos contemplan la programación de narradores orales, pero no es constante o permanente, por las mismas causas que comentaba, de la sustentabilidad. En la mayoría de los casos, son los mismos narradores y sus colectivos, quienes gestionan los espacios y hacen temporadas.

Todavía nos falta mucho por hacer y explorar. Abrir espacios, narrar para adultos, formar nuevos públicos, ofrecer opciones para tener otros mercados, ya que la narración es una disciplina tan amigable como amplia y sobre todo llena de emociones.

¿Cómo es el panorama en relación a los diferentes públicos que asisten a los espectáculos de narración oral? 

En cuanto a infancias, tenemos una buena formación de públicos, se programa narración oral en salas de lectura, bibliotecas, escuelas, guarderías, festejos y efemerides, jornadas, ferias del libro, librerías, festivales infantiles y fiestas privadas, digamos que existe un buen panorama, formación, asistencia y mercado, tanto de gobierno como de iniciativa privada. Creo que en casi todo el país, sobre todo en zonas urbanas existe la misma condición, con sus excepciones. Hay programas de gobierno y muchas editoriales que programan narradores para la promoción de sus publicaciones.

En relación a otros públicos de edad o regiones, nos falta promoción. Aunque un buen porcentaje de narradoras y narradores trabajan con adolescentes y adultos, las instituciones artísticas, culturales o educativas, o los espacios de esparcimiento no siempre programan narración oral para los mayores, hay un prejuicio de creer que los cuentacuentos son solo para la niñez.

¿Los organizadores culturales del estado de tu país promueven la Narración Oral con identidad propia, o la incluyen como parte accesoria de otras disciplinas artísticas?

Hay muchos programas de promoción de la lectura donde la mediación y la narración oral se vuelve pieza clave para la identidad del país, y es el estado, el que mayor oferta provee, aunque también hay otras organizaciones sociales o editoriales que lo hacen. 

La mayoría de programas son enfocados a la publicación de libros, más que de narradores orales, y están a cargo de la Secretaría de Cultura Federal o las representaciones en los estados (provincias, alcaldías y municipalidades), algunos promueven a escritoras y escritores mexicanos, mitos y leyendas de tradición étnica, indigena o de pueblos originarios. También hay publicaciones de mujeres o personajes destacados de la historia. O mitos urbanos de nuevos imaginarios colectivos. Sin embargo la narración oral queda a cargo de narradores con formación, que transmiten a través de la oralidad estas publicaciones o leyendas de la transmisión oral que pasa de boca en boca, pero hay pocos narradores de origen etnico, y no es que no existan, es la centralización, la que invisibiliza sus voces. Sin embargo hay muchos narradores que desde su comunidad, realizan importante labor, pero no es el estado quien promueve, son ellos con sus colectivos y medios al alcance.

En cierta medida es accesoria, y creo que tiene que ver con voluntades de la política cultural en turno. Ha habido programas que albergan esta transmisión oral desde las voces de los pueblos o las comunidades, o en forma conjunta con narradores de las zonas urbanas especializados en la materia, pero pierden continuidad por los cambios de gobierno, las reformas o los recortes presupuestales. 

Cabe destacar que existen sesenta y ocho pueblos indígenas, con sus lenguas originarias y variantes dialectales, once millones de habitantes. Aunque hay publicaciones en todas las lenguas, se han centrado en la literatura, sin tomar en cuenta la narración oral. Tenemos mucho que trabajar desde esa parte.

¿Qué tipo de repertorio utilizan la mayoría de los narradores? Me refiero si cuentan tradición oral o cuentos de autor

Considero que narramos de ambos repertorios, muchas narraciones o mediaciones de lectura son de autores, y muchas desde la tradición oral o desde la inventiva, por fortuna habemos de todo tipo de narradores en el país. Un mayor porcentaje trabaja con autores, porque en su mayoría son programas de fomento a la lectura o las artes. Pero en otras áreas, más acercadas a las lenguas indígenas u otras disciplinas, se basan en la tradición oral. Creo que a la mayoría de narradoras y narradores nos gusta narrar ambos repertorios, no se comparan, ambos tienen sus maravillas e imaginarios.

¿Cuáles son los autores favoritos a la hora de narrar? ¿Cómo manejan el tema del derecho de autor? ¿Solicitan autorización para contar sus obras?

Creo que nos influimos de las publicaciones de la época, autores que están premiados o tienen acuerdos para publicaciones en el país, como lo es el Fondo de Cultura Económica y el acervo de la Dirección de Publicaciones, que constantemente cambia por los periodos de gobierno. Narramos de todo. En general hay dos criterios, por un lado el repertorio y elección de cuentos del narrador oral, que puede juntar autores y publicaciones de varias épocas y autores, porque su sesión gira en torno a un tema, o bien por encargo en donde se desempeña, que va desde salas de lectura, bibliotecas, librerías, jornadas con editoriales, ferias, festivales, etc. donde solicitan sea narrado el material que tienen o promueven. Algunas ferias, solicitan que narres cuentos que promuevan su colección, algunas con una excelente curaduría y mucho material para poder escoger y contar, cuyos derechos autorales, no son un problema.

Hay quienes narran puros cuentos clásicos y hay quienes narran puros contemporáneos.

Creo que falta comunicación con los autores, es un país grande y no todos los cuentos son nacionales. Lo que sí, en la mayoría de las sesiones de cuentos, se dice el autor y la editorial, y aunque sea una versión adaptada a la narración oral, se hace mención del cuento original.

Hablemos de festivales.¿Cómo se organizan, qué características tienen en tu país? 

La mayoría de los festivales especializados en narración oral, son independientes, aunque tengan convenios, subvención o financiamiento del estado. Son iniciativas de organizaciones, colectivos y agrupaciones con mucha o poca trayectoria que año con año emprenden en realizar una buena programación de narradores nacionales y extranjeros, además de charlas y talleres. Hay grandes proyectos consolidados desde hace tres décadas, como FINO Cuentalee, AMENA AC y Palabras al viento, entre otros, a lo largo y ancho del país. Cada uno, tiene sus encantos y maravillas. Algunos festivales los organiza el estado a través de sus instituciones, pero a mi punto de vista, los mejores son las iniciativas independientes y comunitarias. 

En todos los estados existen festivales culturales del estado e independientes, estatales y locales, y en su mayoría, contemplan dentro de su programación la narración oral.

También tenemos ferias del libro en todo el país, donde algunas contemplan la narración oral dentro de su programa al público, con sus excepciones de libros de ciencias, que a veces pueden tomar en cuenta a la narración oral.

Existen también en casi todos los estados, jornadas y caravanas, que se realizan de forma eventual, dependiendo quien las promueva o financie, como es frecuente se diluyen por falta de presupuestos, continuidad por cambio de gobernantes o voluntad política.

Digamos que el país está lleno de opciones de todo tipo, donde se contempla la narración oral, o especializados y temáticos, sin embargo, habemos más narradores que festivales.

Tenemos mucha oferta cultural, pero el país es tan grande y diverso, que demandamos más allá de la oferta que existe. Nos falta mucho por emprender y abarcar.

¿Qué es para vos, contar cuentos? ¿Qué es la Narración Oral?

Para mi, la narración oral lo abarca todo. Contar cuentos e historias de la tradición oral. Narraciones basadas en autores. Espectáculos de narración oral, con más elementos de interdisciplina, nuevas tendencias de narración oral, fusión con otras disciplinas escénicas, como danza, cabaret, música, etc.. Narración oral con mediación de lectura y fomento lector. Video-narraciones. También es academia, investigación, centros de formación, publicaciones, foros, charlas, círculos, conferencias y otras opciones para compartir conocimiento y reflexionar sobre el tema. Desde luego es cuentacuentos. Contar cuentos requiere de conocimientos de todo tipo, empíricos o escolarizados,  todos ellos forman parte de un contador de historias. Creo que muchos, cuando menos en mi país dividen la narración oral de contar cuentos, porque, aunque se realiza la misma acción de contar un cuento a través de la oralidad, el cuentacuentos a veces tiene contenidos comerciales, clichés y réplicas de las grandes empresas del entretenimiento.

Contar cuentos para mi, es narración oral, aunque en la narración oral se puede integrar otras formas literarias que no son exclusivamente el cuento.

Cuéntanos cómo comenzaste a narrar. ¿Quiénes fueron tus maestros?  ¿Qué es lo que tiene que tener el cuento para que sea perfecto para incorporarlo en tu repertorio? Con la pandemia, ¿cómo sigue el trabajo de los narradores?

Tratare de responder por pregunta, porque me parece que son varias y distintas, aunque en el mismo tenor.

Comencé a recitar desde niña, y a leer en voz alta. Luego comencé a ser narradora oral hace unos veinticinco años, primero como lectora en voz alta y tomé talleres en el Instituto de Cultura del Distrito Federal, tuve un libro club y ahí practique bastante, pero antes de este primer curso de lectura en voz alta y narración, fui maestra de preescolar desde los quince años, primero de auxiliar, luego interina y luego tuve grupo durante cinco años. Crecí en una escuela, mi madre tenía un colegio privado, cuyo sistema era escuela activa. Aprendí en la observación y la práctica, que la narración oral, es una de las mejores herramientas pedagógicas para abordar temas. Al principio trabajé con mi madre, después en el Gobierno del Estado de México y colegios privados. A diario, sin ser consciente del todo, abordaba los temas con cuentos. Fui maestra de taller de ciencias del Sistema de Aprendizaje Operatorio también en preescolar, y diario, contaba historias de animales y fenómenos de la naturaleza, de esa forma era divertido para mi y para ellos. Sin embargo era una herramienta didáctica, pedagógica y metodológica. Creo que ahí comenzó. Posteriormente fue el libro club, luego comencé a dar sesiones para el Programa Alas y raíces a los niños mexiquense, y seguí narrando en donde me invitaran. Antes, no me acerqué al gremio de la narración oral, porque me formé como gestora cultural, casi a la par, y gran parte del tiempo me dedico a ser coordinadora o líder de proyectos artísticos y culturales. En la narración oral, soy autodidacta, y cada año curso un taller de actualización de artes plásticas, de narración oral y de gestión cultural, el año pasado tomé talleres con Mamita de León, Claudio Ledesma y Sakiko Yokoo, Y este año con Hena Carolina, Armando Trejo y creación literaria con Mauricio Carrera. Nunca se deja de aprender, es bueno actualizarse.

Cuando voy a seleccionar un cuento, lo primero que busco es que salga de la línea, que tenga puntos de ruptura, ópticas de imaginarios distintos, ya sea por el tema, por los personajes, por que habla de diversidades o es un anti-cuento. También me gustan los cuentos cortos, repertorios que permiten saltar de un cuento a otro dejando descansar al público, aunque admiro esos montajes de un solo cuento largo. Mi estilo es de chismosa, me gusta hacerle creer al espectador, ya sea en su asiento o a través de la cámara, que sucedió, meterlo a la ficción. Me gusta apropiarme de los cuentos y contextualizarlos a mi entorno o el de mi público. También me gusta contar anécdotas de personas que me cuentan o me pasaron, sobre todo las de fantasmas, me gustan más que las leyendas, incluso me encantaría que se volvieran un imaginario colectivo como las leyendas, sería feliz de escuchar en alguien más qué pasó eso. 

Yo formo parte de la Compañía Fonámbules del teatro, somos una familia de comediantes que desde hace veintiséis años hacemos teatro en interdisciplina. Convivir a diario con mi familia, me ha generado muchas posibilidades, porque el clown es una de las técnicas base de nuestra compañía. Mi narración oral siempre gira en torno a la comedia, soy chistosa de forma natural. Últimamente trato de hacer otros géneros, ya que siempre cuento para niñas y niños, lo cual es mi fuerte, pero he empezado a narrar relatos eróticos o trágicos, tengo mucho que explorar aún. Siento que aunque llevo varios años narrando, soy nueva en la narración oral.

Miro dos lados del confinamiento por el COVID 19.

Por un lado, está fatal. La pandemia nos paralizó. Vivimos incertidumbre, falta de ingresos y trabajo. Muchos programas cancelados y proyectos caídos. Fondos de cultura destinados a otras áreas. Un panorama triste para el sector cultural y educativo. 

La narración oral se lleva a cabo en lo colectivo, escuelas, bibliotecas, salas, teatros, etc. espacios cerrados, donde las opciones se reducen y modifican. Quienes se dedican solo a narrar, y no se metieron a la fila de los pocos contratados, o forman parte de la mafia cultural, no les está siendo nada fácil el confinamiento.

Esta situación, ha generado una rápida mudanza a las actividades on line, con los retos que representa el analfabetismo digital, aun para los millennials, porque no hay lugar a donde la tasa de transferencia o transmisión no esté saturada, o los dispositivos no sean ideales.

Por otro lado, la narración oral encontró en las redes sociales, un espacio de visibilización importante. Quienes no se dedican a la narración oral, están contando cuentos para expresarse. Y es que la narración oral no se hace en lo colectivo, como otras disciplinas artísticas, por eso existe tanta producción de cuentacuentos en las redes. He visto con gusto, crecer canales, páginas y seguidores de proyectos, muchos narradores producir con habilidad, generando espacios de expresión, comunidad y academia en lo virtual. Ha sido muy grato contar con públicos de muchos lugares del mundo, y ser espectadora de otros creadores de américa latina y tejer redes. Esta mudanza apresurada y caótica en sus inicios, ha ido tomando forma y rutas para su desarrollo, de manera más sencilla, que a otras disciplinas, que no pueden llevarse a cabo desde casa. Digamos que los imaginarios, circulan ahora por las redes, y aunque digamos en el gremio, que hay demasiados video-cuentos, son pocos comparados con videomemes de youtube y tiktok. Celebro el nivel de participación,  cada vez mayor y de todo tipo de calidades y contenidos.

En la comunidad virtual, también tenemos mucho que hacer, y emprender para tener mejores resultados.

Puedes dejarnos tu página Web o tus redes sociales para que los lectores puedan contactarse contigo

Desde luego me encuentran en Facebook: @PenelopeRiveraAc  También en Instagram: @penelope-rivera-ac

Y para terminar:  Un deseo  que quieras compartir con nosotros.

Deseo que se acerquen a la narración oral, ya sea como público, utilizando la narración como una herramienta que fortalezca su trabajo, para ser profesionales o simplemente como un espacio de expresión, para seguir contando las miles de historias que aún no han sido narradas.

Agradezco la entrevista y mando un abrazo fuerte desde esta coordenada.

Muchas gracias a tí, Penélope. Siento que me envuelve ese tono mexicano, ese decir bello en cada una de tus palabras. Que los cuentos nos encuentren y las historias nos sigan hermanando.

Puntuación: 1 de 5.

Literatura, Narración oral, Nota

¿Por qué nos gusta contar historias?

Contamos desde siempre. Desde tiempos antiguos. Contamos y escuchamos. Cada uno con sus formas y ritmos, con su propia experiencia de vida. Contamos y viajamos donde suceden las historias. Contamos y resonamos en el otro. A veces los cuentos nos develan sus secretos, nos ayudan a comprender sobre los ciclos de la vida, otras veces, nos los cuentos  nos usan a nosotros como vías para llegar a otros seres o a otros lugares del mundo. No hay un modelo a seguir, pues son los cuentos quienes nos eligen para ser contados a través de nuestra propia voz, todos somos innatos.

Las historias tienen siempre “ese gusto” diferente

Sobre todo si son reales y pasaron hace mucho tiempo. Es que los hechos pueden trascender gracias a estas narraciones, que pueden ser orales o escritas.

Hay algo que siempre llama la atención en los pueblos alejados de las metrópolis y son los relatos populares. En ellos se cuentan cosas que ocurrieron hace mucho o bien que explican un suceso en particular, como son las leyendas. Van mucho más del entretenimiento y la diversión porque sirven para conocer más sobre una cultura, un evento, una tradición.

Los neurocientíficos y psicólogos están analizando por qué nos gusta contar y escuchar historias, sin importar la edad que tengamos. Al parecer, nuestro cerebro está programado para disfrutar de cualquier relato porque influyen directamente en nuestras emociones y reviven momentos del pasado, ya sea propio o de una nación o pueblo. Una narración entonces nos genera una “conexión”, una “identificación” y por eso es que nos encantan.

Muchas de las preguntas que se plantean los expertos tienen que ver con nuestra historia como animales en sociedad. Nos gusta contar historias sobre otros y para otros. Nos ayudan a informar sobre lo que ocurrió u ocurre en nuestra comunidad, por más que sea un hecho imaginario. Permite a la vez interactuar con otras personas, que nos presten atención, enseñar sobre algo en particular. Además, los cuentos tienen el poder de la persuasión y motivan a experimentar diversas emociones y hasta de generar empatía.

Una fábula es algo universal, no sabe de épocas, costumbres, idiomas o religión. En todas las culturas de la historia se han desarrollado por diversos motivos. Los antropólogos encuentran todo el tiempo cuentos populares en una cueva, un pedazo de cuero, un campo con piedras, etc. Pueden estar en sánscrito, en sumerio, en egipcio o en latín, pero lo cierto es que todas las civilizaciones humanas entretejieron sus propias historias, muchas de ellas, similares entre sí aunque las separan siglos o miles de kilómetros.

En la antigüedad era común que se narrara sobre lo ocurrido ese día o bien sobre un hecho “destacado” de la comunidad: las salidas de caza, las recolecciones históricas (por llamarlas de algún modo), el momento en que entre dos hombres pudieron hacerle frente a un mamut, etc. También era frecuente contar sobre los fenómenos naturales en forma de leyenda, como ser por qué la luna es redonda algunos días del año, el poder de la lluvia o las razones por las que sale el sol cada mañana.

Los orígenes de los cuentos pueden tener una relación en nuestro pasado evolutivo. Han pasado miles de años y la mayoría de las personas afirman que las mejores historias son las que se transmiten de generación en generación, las que no suelen estar escritas. ¿Por qué? Básicamente porque tienen algo diferente, una interpretación del que las narra, un poco de emoción y hasta de ficción. El “transporte narrativo” como lo llaman los psicólogos es el que permite viajar por el tiempo, imaginar que estamos en ese preciso momento en que sucede la historia, involucrarnos con el personaje principal, entender por qué actuó de una forma y no de otra, etc.

Las tres ideas que hasta el momento se han desarrollado en relación a la empatía por contar y escuchar cuentos

1-Relatar o narrar es inherente a todo ser humano, algo universal. Las historias contienen temas en común a cualquier civilización, sin importar el momento en que aparecieron, el idioma, el lugar o la religión o creencias.

2-Las características de los relatos y la afición natural por ellos nos revelan algunas claves sobre la historia evolutiva del hombre, así como también el origen de las emociones y la empatía, todas presentes en nuestra mente.

3-Los estudios sobre el poder que tiene la narrativa para influir en las ideas y creencias todavía tiene un largo camino por recorrer, pero hasta el momento han descubierto cosas fantásticas, como por ejemplo los análisis mentales que hacemos, la relación e identificación que tenemos por esa historia en particular según nuestras experiencias y vivencias y cómo podemos aceptar ideas nuevas.

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Claves para, Narración oral, Nota

De principios y finales

Aproximación a las fórmulas de inicio y cierre de cuentos

Como tantos otros elementos de la tradición oral, las fórmulas de comienzo y cierre de cuentos, otrora tan valoradas, se han visto afectadas por el paso del tiempo y, como consecuencia, por la debilitación de la memoria y los cambios de gustos e intereses. Así, en las últimas recopilaciones de folclore narrativo las encontramos reducidas a su mínima expresión y, en los formatos contemporáneos del cuento oral, los narradores suelen prescindir de ellas al ejecutar sus repertorios, sobre todo cuando estos van dirigidos a público adulto. Estas fórmulas, además de servir como pequeño divertimento de lenguaje, actúan como llaves metafóricas que abren y cierran un mundo paralelo de ilimitada elasticidad espacio-temporal, un universo en el que todo puede ocurrir y del que el narrador procura distanciarse con la pronunciación de determinadas palabras. Algo que nos conecta con épocas en las que, según cuentan, el relato, lo cotidiano y lo sobrenatural caminaban de la mano y que, en una secuencia de paralelismo evolutivo, tienden cada vez más a desaparecer. En la tradición oral hispánica, podemos encontrar cierta variedad de fórmulas de inicio y cierre de relatos, unas procedentes de la cadena oral y otras como resultado de la invención personal de cada narrador. A continuación incluiré algunas de ellas, entresacadas de colecciones de cuentos tradicionales de diversas bibliografía.

Fórmulas de inicio

El empleo generalizado del pretérito imperfecto en las fórmulas básicas de inicio concede al cuento oral un valor poético añadido: Había una vez, Érase una vez, Érase que se era, Una vez era, Esta vez era, Era vez que, Era vez y vez (y su variante s) Esto venía a ser, Dicen [cuentan, resulta] que había, Esto quería ser, Esto había de ser, Vivían una vez… Con este uso se resalta la permanencia de los hechos en un pasado indeterminado y amplio, revistiéndolos de un halo de misterio ante el que no interesan aspectos como la fecha exacta de los acontecimientos, el momento y el lugar históricos o asuntos paratextuales como quién fue el primer cronista o el recopilador del relato. Nos basta con saber que los extraordinarios hechos que se nos van a presentar sucedieron pero no acabaron, estando conectados aún con nosotros.

Estas fórmulas fijas dominantes basadas en ese uso casi ritual del tiempo verbal se suelen ampliar y combinar de diversas formas:

• A mí me contaron una vez que era • Una vez dicen que dijeron que había • Esta era una vez que había • Pues vamos a ver que dicen que había una vez • Cuentan que cuentan que me contaron

En bastantes ocasiones los informantes se centran en aportar ambiguos datos geográficos…:

• En cierto pueblo • En un pueblecito de … • En cierto país ¡muy lejos, muy lejos!, que de lejos que era ya no me acuerdo ni dónde era • En la tierra del olvido, donde nadie se acuerda ya de nada • Allá, en un país muy lejano • En el sitio donde Cristo fue a dar las tres voces • Allá por donde San Pedro perdió el gorro

… o temporales:

• Hace mucho tiempo • En tiempos / En tiempos malos • En tiempos muy remotos • Esto ocurrió hace mucho tiempo, y así como me lo contaron a mí os lo cuento yo a vosotros • En cierta ocasión / Cierto día • En aquellos años en que se pasó muchísima hambre • Cuando Dios [Jesucristo y San Pedro] andaba por el mundo • Esto que os voy a contar sucedió hará cien años, más o menos • Hace ya muchísimos años • Cuentan que hace muchos siglos • Cuando los animales hablaban / Cuando los burros volaban, uno que lo vio me contó • En tiempos de Maricastaña • Allá por el año catapún

Y también alternan estas fórmulas de contenido con el empleo de vocativos como Pues señor o Pues mira y otras llamadas de atención más elaboradas y personales que parecen recurrir conscientemente al atractivo casi hipnótico del cuento oral:

• ¡Vayan cuentos y vengan cuentos! • Cuento va y cuento viene, no te creas nada de lo que te cuente

Incluso en algunas ocasiones se hace una tímida referencia a los agentes del acto, los narradores:

• Cuentan y no paran de contar • Cuentan los que lo vieron (yo no estaba, pero me lo dijeron) • Mi abuelo me contaba • Aquí estoy para contarte la historia

Poco más utilizan los narradores tradicionales para iniciar un cuento. No olvidemos que lo que interesa es ir lo más pronto posible al grano, a la acción, para no perder la atención de la audiencia, de ahí que no se pierdan en descripciones o distractores literarios tanto en el comienzo como en la narración propiamente dicha.

Fórmulas de final o cierre

Habrá que citar en primer lugar a quienes eligen finales sobrios:

• Y así se acabó el cuento / Y se acabó • Ahí terminó la historia • Y así ya ha terminao • Así que esto pasao, ya se acabó mi cuento / Y con esto se acaba el cuento • Y nada más / Y no pasó nada más / Y ya no hay más • ¡Ea! / ¡Ea, ya está! • Y este cuento se ha acabado / Con que ya mi cuento se ha acabado / Y ya está el (mi) cuento acabado / Este es mi cuento acabao • ¡Y chache! • Hasta que este cuento se acabó • Y ese cuento sacaron

Y luego partiremos de los conocidisimos colorín colorado y colorín colorete y de sus combinaciones básicas:

• Colorín colorado, cuento acabado • Colorín colorado, este [mi] cuento se ha acabado • Colorín colorado, este cuento está acabado • Y el cuento colorado ya se ha acabado • Y este cuento colorao por mi boca se ha escapao • Así que esto pasó, ya mi cuento se acabó • Y colorín colorete, el cuento se hizo cohete • Colorín colorao, colorín colorete, por el bocín salió un cohete

A estas fórmulas, conocidas por todos, los narradores suelen añadir pequeñas rimas que pretenden provocar una sonrisa en el auditorio, sobre todo cuando este está compuesto de gente menuda:

Colorín colorao, cuentecito rematao, y el que no alce el culo se lo ha chamuscao. Yo, que lo alcé, no me lo chamusqué • Y ya está mi cuento acabado y mi culito chamuscado • Y a quien no levante el culo se le queda pegado • Y colorín colorete, por la chimenea sale un cohete y al que no alce el dedo, un cachete • Y colorín colorete, por la chimenea sale un cohete y por el portal siete • Cuento contao, cuento acabao, por la chimenea se va al tejao, y del tejao al pozo para que no lo escuche ningún mocoso • ¿Te ha gustao? Pues por eso te lo he contao • Y fue por un caminito y fue por otro y si este cuento te gustó, mañana te cuento otro • Y entra por el sano y sale por el roto, el que quiera que venga y me cuente otro • Y aquí se rompió una taza y cada quien para su casa • Y como dice don Crispín, este cuento llegó a su fin • Y aquí termina esta historia, más larga que una zanahoria • ¿Y el burro? Pues álzale el rabo y bésale el culo • Y se ahogó la zorra. Y ¡chachipiritorra!

En algunas historias, sin embargo, lo más importante para quien narra es dejar claro que, a pesar de todos los avatares descritos, los protagonistas (que son, al fin y al cabo, con quienes nos identificamos) no han sufrido daños y tendrán un final feliz, o sea, una vida mucho más placentera que la narrada:

• Y fueron [vivieron] felices • Vivieron felices por muchos años • Fueron felices hasta que murieron; Dios los tenga en su gloria, amén, Jesús • Y desde entonces fueron muy felices y dichosos • Y pasaron felices pascuas • Y así terminó el cuento, todos felices y contentos

Este final feliz suele celebrarse, quizás para compensar el hambre imperante, con la mención de alimentos básicos como el pan, los ajos, el pimiento y los rábanos (tuertos y asados), aderezados con un poco de sal y alcaravea:

• Y se acabó el cuento con ajo y pimiento • Con sal y pimiento se acabó el cuento • Y se acabó mi cuento con pan y rábano tuerto • Y ya se acabó el cuento con pan y pimiento y alcaravea para el que no lo crea • Y ya se ha acabado el cuento con pan y pimientos y rábanos asados, y el que esté de pie… • Y este cuento se ha acabado, de pan y pimiento y rábanos asados ¡y en el techo está colgado! • Y se acabó el cuento con pan y pimiento, y rábano asao para el que lo ha escuchado • Y se acabó el cuento con pan y pimiento. Se agarró la zapa al culo que esté sentado. Y se levantó, se achicharró. ¡Ea! Ya se acabó • Aquí se termina el cuento con miguillas de pan y rábanos tuertos para mañana almorzar • Y con esto y el cesto lleno con pan y pimientos y rabanillos tuertos se acaba este cuento • Y se acabó el cuento con pera y pimiento • Con pan y pimiento asado este cuento se ha acabado • Y se acabó el cuento con pan y pimiento y rabanillos tuertos • Y aquí se acabó el cuento con pan y pimiento y rábanos tuertos, y el que quiera más que vaya a mi huerto. • Toma un poquito de alcaravea para que tú mañana lo veas • Y un granito de sal para acabarlos de engañar

Aunque, si pueden permitirse un gran banquete, el plato principal, por exigencias de la rima, pasa de vegetal a animal, poniéndose en peligro la pervivencia de determinada ave:

Vivieron felices y comieron perdices • Se casaron, vivieron felices y comieron perdices, y a mí no me dieron porque no quisieron [porque no les dio la gana] • Y vivieron felices y comieron perdices, y a nosotros nos dieron con el plato en las narices • Y vivieron felices y comieron perdices, y a mí me dieron con los huesos en las narices • Y vivieron felices, comieron perdices y yo no las comí porque no las quise • Y fueron felices, comieron perdices, y a mí me dieron las patas y no las quise • Comieron tantas perdices que se empacharon • Y vivieron muy felices. Se comieron, lo menos, media docena de perdices • Y ellos ya vivieron felices y comieron perdices y guardaron una patita para mí, y como no fui no la comí • Y todos comieron perdices y vivieron felices y contentos, y a mí me dieron un rábano tuerto

Banquetes a los que determinados narradores, como vemos, parecen haber asistido, aunque con menos fortuna de la que quisieran:

• Y yo fui y vine y no me dieron ni para unos botines, y fui otra vez y me dieron pluma y papel • Y yo fui y vine y me dieron los botines [patines] para los pies y en el camino los destrocé • Y yo fui y vine y sólo me dieron para unos botines y, como eran de papel, por el camino los destrocé • Y yo vine y me dieron unos zapatos de papel para que en el camino lo pudiera yo ver • ¿Y qué me dieron? Unos zapatitos de afrecho; les soplé y se me fueron al techo • Y yo fui y volví y sólo me dieron unos zapatos de manteca que se me derritieron en el camino • Y a mí me dieron un sebo, pero en el camino por donde venía se me derritió y llegué a casa sin nada • Ya no vi más porque me había hecho mi padre unas albarcas de manteca, y como hacía mucho calor, se me deshacían y me quedaba descalza y me tuve que venir • Y ellos se repartieron el oro y a mí me dejaron pobre para contarlo • Y yo, después de tanto ver, me vine a mi casa, y ellos se quedaron muy contentos y felices • En fin, que ellos se disfrutaron muchos años y yo me vine aquí caminando • Y a mí me enviaron aquí a que te lo contara a ti • Y yo estuve allí y de una patada me enviaron aquí • Y cuando yo marché de aquel pueblo todavía quedaban bailando • Y yo, al ver eso, me unté los zapatos con grasa y me vine corriendo para casa • Yo me vine y allí se quedaron / Y yo me vine y los dejé allí
• Y yo me vine y no me dieron ni para un cigarrillo • Ya fueron ellos a su palacio, unos a un lado y otros a otro, y yo fui y no me dieron ni el mandao • Se acabó el cuento y yo fui a la muerte del amo, pero nada me dieron • Del frite que se comieron me tiraron con un hueso en el tobillo, que aguate me rompen un colmillo • Y yo me vine aquí y no vi más. Y yo me vine y los dejé, y no sé qué habrá sido de ellos • Y cuando estaban en lo más bonito del sueño, vino el día y los despertó

Al volver de semejantes sitios, a veces no queda otra opción que poner tierra de por medio entre lo narrado y la realidad, de forma que todos (narrador y oyentes) puedan volver sin dejarse nada en ese más allá de los relatos:

• Y fue cosa de cuento • Ellos allá y nosotros acá • Nuestros cuentos en Flandes • Y todo nuestro relato, mentira • Chistera, chistera, este cuento está fuera • ¿Qué hay en la plaza? Calabazas. Pues cada uno pa su casa. ¿Y qué hay dentro? Pipitas. Pues cada uno pa su casita • Y cada uno se fue a su casa • Y por un agujero entro y me salgo por otro. Y el que contó este cuento contará otro • Se acabó el cuento y se lo llevó el viento y se fue por el mar adentro • Y así pasaron muchos años hasta que este cuento se perdió entre castaños • Y este cuento se perdió; cuando lo vuelva a encontrar te lo volveré a contar

Entonces, cuando el cuento nos estremece y sus palabras, a modo de varita de virtudes, consiguen que accedemos a mundos invisibles aunque posibles, el narrador aprovecha para pronunciar fórmulas de cierre que aspiran a ser conjuros mágicos:

• Quien no quiera creer esta historia verdadera, que su cabeza se le vuelva de cera • Si es mentira, que se te vuelva todo un saco de harina; si es verdad, que se te vuelva saco de pan • Nuestros reyezuelos, hueso en la espalda

Y, rompiendo uno de los viejos tópicos sobre el cuento popular, diremos que muy pocos de estos textos (menos del 1% de los analizados) acaban con una sentencia didáctica o moralizante, lo que refleja una cuestión ya explicada en otros estudios: que la utilización ejemplarizante de los cuentos de tradición oral se procesó al margen de la cadena espontánea y con fines absolutamente distintos a los que impulsaban a la gente sencilla a narrar estos cuentos. Es precisamente en los textos de tipo religioso donde encontramos estos finales que quieren, además, insistir en la veracidad de lo contado:

• Porque están castigados por la mano de Dios • Y era que Dios ya le había perdonado • Y así pagó su delito • Quien todo lo quiere todo lo pierde • Mire usted qué milagro tan hermoso que hizo el Señor

Una penúltima cuestión. Francisco Castro, excelente informante de la comarca del Campo de Gibraltar, aún cerrando siempre sus cuentos con una ración de “rabanillos tuertos”, en cierta ocasión añadió: “Para que no se olvide”. ¿Podría ser la fórmula de cierre una forma de conjurar el olvido, enemigo de la tradición oral y de nuestra propia historia personal? Los efectos que estos finales tengan en cada uno de nosotros nos darán pistas para respondernos.

En fin, si todavía hay quienes insisten en buscar conexiones con la realidad, sin pensar que los cuentos, cuentos son, los narradores también tienen un final para ellos:

• Si ustedes no se lo creen podemos ir a casa de los felices esposos que estarán todavía comiendo perdices • Esto pasó en Fuente el Césped, de donde era el tío Caspe • Se lo he oído contar a la abuela • Esto es verdad y no miento, y como me lo contaron te lo cuento

Mención aparte merecen aquellos relatos que concluyen con un final rimado que hace referencia al propio desenlace del relato, no precisando entonces ninguna fórmula fija..

Pues eso: Como me lo contaron os lo cuento y me alejo de esta historia sin guardarme nada dentro.

Bibliografía consultada

• CUENTOS POPULARES ESPAÑOLES (3 vol.) Aurelio M. Espinosa, padre. CSIC. Madrid, 1946.

• CUENTOS POPULARES DE CASTILLA Y LEÓN. Aurelio M. Espinosa, hijo. CSIC. Madrid, 1996 (vol. I), 1988 (vol. II).

• CATÁLOGO TIPOLÓGICO DEL CUENTO FOLKLÓRICO ESPAÑOL. CUENTOS MARAVILLOSOS. Julio Camarena y Maxime Chevalier. Editorial Gredos. Madrid, 1995.

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Narración oral, Nota, Sección: Viaje a... Nos cuenta...

Viaje a Cuba

Nos cuenta Catherine Piedra de la Cruz

Ella me escribió al blog, así nos conocimos, luego nos buscamos en redes sociales e intercambiamos WhatsApp. Le envié unas preguntas y ella respondió a cada una generosamente. Empecemos el viaje a sus palabras… Se la presento!

¿Cómo ves el movimiento de la Narración Oral en tu país?


En Cuba hay un movimiento muy fuerte de Narración Oral en todo el país. El país tiene 15 Provincias y en casi todas el movimiento de Narración Oral ha venido en aumento, a continuación la relación de dichas Provincias: Pinar del Río La Habana Matanzas Cienfuegos Ciego de Ávila Camagüey Holguín Santiago de Cuba La Isla de la Juventud
En todas estas provincias encontramos grupos de Narración Oral consolidado. En mi caso trabajo en un grupo en el que todos son actores y solo hay dos narradores orales, Silvia Tellería y yo. Haydeé Arteaga, una de las principales figuras de la Narración Oral en Cuba, fallecida recientemente, en los años sesenta fue fundadora y directora de una escuela de narradores orales de vida efímera. Aunque esta realmente comienza en los años setenta con Francisco Garzón Céspedes, narrador y pedagogo, que renueva el antiguo arte de contar y genera una nueva modalidad hoy conocida como narración oral escénica. Garzón Céspedes, junto a Teresita Fernández, trovadora y maestra, desarrolló La Peña de los Juglares, un espacio de integración de las artes, que generó otros eventos como La Peña del Brocal, fundada en 1987, en la provincia  Camagüey. Hoy en el país conviven varias generaciones de narradores orales: Narradores que participaron desde los orígenes como Mayra Navarro, Jesús Lozada, Coralia Rodríguez, formados y dirigidos por Garzón Céspedes. Alumnos de las experiencias formativas de Francisco Garzón Céspedes y Mayra Navarro como Elvia Pérez Nápoles, Silvia Tellería, Osvaldo Manuel, entre otros; o de Mayra Navarro en los Talleres básicos de Narración oral de la Catedra de Narración Oral, en la cual Mayra Navarro, fallecida en 2019, fue su delegada en Cuba desde su fundación en la década de 90 hasta el 2006 en que se crea, a propuesta de Octavio Pino y con el consenso de la maestra Mayra Navarro y un grupo de sus alumnos, el Foro de Narración Oral del Gran Teatro de La Habana, hoy Alicia Alonso. En otro orden de cosas, en Cuba sobresalen nombres como Lucas Nápoles, Mirtha Portillo, y otros. Encontramos proyectos en diversas partes del territorio insular como los de Ury Rodríguez, Virginia López y otros narradores en la ciudad de Guantánamo, Fátima Pattersson y la Bienal Internacional de Oralidad de Santiago de Cuba donde también se realiza un trabajo muy bueno con niños contadores de historias: “En el bolsillo del duende”, dirigidos por Bertha Ferrer Estiú, o los eventos de la Casa del Caribe y la Casa de las Tradiciones en esa misma ciudad. Otras zonas del país Matanzas, Las Tunas, Holguín, Camagüey en esta provincia se destaca la
Cátedra de cuentería campesina tradicional
José Obregón Bravo en Florencia, un municipio en la misma provincia, Isla de la Juventud, etc. y en la capital desarrollan eventos de oralidad y cuentería de muy variado corte como Contar con La Habana, Primavera de Cuentos, dirigia la Maestra Mayra Navarro, Fiesta de la Palabra ContArte, dirige la Mestra Elvia Pérez Además, los festivales internacionales: Cuentos para una añeja ciudad, el festival de los parques. Dirige Osvaldo Manuel Perez Peñalver, D’Abril Palabras Andantes dirige Ana María Paredes, Festival Arroyo de Cuentos, del Municipio Arroyo Naranjo, aquí en La Habana. Festival internacional Diez de Octubre Cuenta, del Municipio Diez de Octubre también en La Habana. Diversas formas de oralidad narradora artística conviven en Cuba, desde la cuentería popular hasta diferentes maneras de enfrentar el acto oral, que se resume en diferentes tendencias de la Narración Oral, que se ponen de manifiesto en el Encuentro entre escuelas de Narración Oral que se realiza anualmente, en el se ve la narración desde diferentes puntos de vista y con los elementos que los distinguen. Todo esto forma hoy la narración oral artística contemporánea.


¿Cómo es el panorama en relación a los espacios donde se narra?


Los espacios donde contamos son muy diversos, utilizamos desde un Teatro, un parque, un portal, o un aula de una escuela, de acuerdo con la circunstancia. Como trabajo en una Compañía de Teatro, que se llama Integración, realizamos diversas actividades para diferentes públicos, niños jóvenes y adultos, tenemos espectáculos de variedades, que incluye música, poesía, narración oral y trabajo con títeres. Esos espectáculos de variedades se presentan en muchos lugares. Como también realizamos trabajo comunitario, podemos hacer un fia una actividad en un parque al que asiste todo tipo de público o en una escuela ya sea primaria o secundaria. También trabajo con el Dúo Darias, integrado por Ana Irma Ruz y Mario Darias, tenemos un trabajo con los Versos Sencillos de José Martí, yo declamo la poesía y ellos cantan, esto lo presentamos en Peñas que realizamos en las Escuelas enseñando a los niños a conocer aún más la obra de nuestro José Martí. Hemos tenido la experiencia de actuar en un vestíbulo con toda la escuela y lo mismo lo hemos presentado en un aula de una escuela. Lo que quiero decir es que de acuerdo al lugar donde nos presentemos, así será el repertorio escogido. Si nos presentamos en un parque para todo tipo de públicos entonces el repertorio debe ser fresco, con cuentos cortos, con su toque humorístico y si el público es infantil, los cuentos serán participativos, con repeticiones que le permita al niño, desde completar la frase hasta aprenderse una determinada rima. Y en estos casos contar con títeres es de mucha ayuda.
En el caso de los teatros, ese espacio lo utilizamos fundamentalmente para presentar espectáculos unipersonales, ya sea infantil o de adultos. Un requerimiento importante en este sentido para el Narrador ( yo) es que el teatro no sea un grande y que el cla sea tranquilo, en aras de tener una mejor interacción con el público. En lo particular prefiero la intimidad para contar cuentos.

¿Cómo es el panorama, en relación a los diferentes públicos que asisten a los espectáculos de Narracion Oral?


La Narracion Oral hoy tiene un público diverso, aunque debía que fomentarse aún más en los jóvenes, asisten, sí, pero no como deseamos. A los niños siempre les gustan los cuentos, participan contigo, se involucran en la historia, la viven, y son un público sincero. Son muy agradecidos. No olvidan fácilmente. Los adultos también lo agradecen, sobre todo si visitamos Casas o Circulos de abuelos, lugares donde ellos se reúnen, prestan mucha atención. Sobre esto tuve una experiencia muy linda, en una casa de abuelos en Argentina, se les puso el audio de un cuento mío y al final lo comentaron, hablaron de la moraleja de la historia y lo agradecieron infinitamente. Me conmovió lo sucedido. Saber que nuestros cuentos llegan a diferentes lugares y le hacen este tiempo de aislamiento más agradable a las personas, es gratificante y placentero. Esto lo sé porque me enviaron el video.


¿Las organizaciones culturales del estado de tu país promueven la Narración Oral con identidad propia o la incluyen como parte de otras disciplinas artísticas?


La existencia de la Cátedra Iberoamericana Itinerante de Narración Oral Escénica (CIINOE), la Sección de Narradores Orales de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), la Cátedra María del Carmen Garcini de Narración Oral, la Cátedra de Oralidad Carolina Poncet, el Foro de Narración Oral del Gran Teatro de La Habana, hoy Alicia Alonso y otros espacios teórico-prácticos son muestra del reconocimiento que hoy tiene la narración oral en nuestro país. También existen instituciones como El Centro de Teatro de La Habana y el Consejo de las Artes Escénicas pertenecientes al Ministerio de Cultura de Cuba, que apoyan a los directores de grupos que en su plantilla tienen Narradores orales y todo ello muestran cuánto se ha avanzado en el reconocimiento de la Narración Oral como disciplina independiente. Hoy existe un Consejo de Expertos, perteneciente al Consejo de las Artes Escénicas, que conforman el Tribunal de Evaluación de los Narradores orales, y existe un Calificador de cargo, bien estructurado para podemos evaluar. En mi caso también estoy en proceso de Evaluacion con un Espectáculo Unipersonal que se llama Con derecho a soñar. No sé ha efectuado la evaluación por todo este tema del aislamiento etc. Como yo, hay otros narradores que esperan la posibilidad de evaluarse.


¿Qué tipo de repertorio utilizan la mayoría de los narradores?. Me refiero si cuentan tradición oral o de autor


Todos los Narradores Orales cuentan cuentos diversos, nadie lo impone, se crean su repertorio de acuerdo con su personalidad, su gusto, sus preferencias. Muchos tienen cuentos de autor, aunque algunos se “especializan” en los cuentos de tradición oral, porque la región donde viven es muy dada a las tradiciones orales o las prefieren las porque se desenvuelven mejor en esa vertiente. Otros tienen un repertorio muy variado y cuentan hasta patakíes, que son las leyendas de la Religión Africana. De hecho, hay un Festival de Narración Oral que lo dirigen Mirtha Portillo y Lucas Nápoles que se llama Mis cuentos casi todos son de autor.
Justo ahora estoy adentrándose en las Leyendas mexicanas, en este tiempo he tenido la posibilidad de conocer narradores mexicanos excelentes que me han motivado y quise incursionar en las Leyendas. Así poco a poco iré incorporando a mi repertorio otros tipos de cuentos. Como las leyendas Argentinas, Guatemaltecas y cuentos Árabes. O sea, en la elección de nuestro repertorio influye también nuestra personalidad, preferencias, intereses, motivaciones etc. Una vez monté un cuento por encargo. Algo que Noé gusta mucho. Y existen narradores que escriben sus propios cuentos.


¿Cuáles son los autores favoritos a la hora de Narrar? ¿Cómo manejan el tema del derecho de autor?


Prefiero cuentos de autor, pues casi nunca me gusta salir de mi zona de confort. Me siento más cómoda. Por ejemplo, entre los autores de mi repertorio estan: Mario Benedetti, Eduardo Galeano, Samuel Feijóo, Alfonso Hernández Catá, Augusto Monterroso, Mario Arregui, Gianni Rodari, y otros autores cubanos como Ruth Lorenzo, Yordan Alonso etc, menos reconocidos pero que son excelentes. El derecho de autor funciona de la siguiente forma: Yo tengo en mi espectáculo cuentos de autores de Nuevitas, Camagüey, y lo reporto a la ACDAM, la Agencia Cubana del Derecho de autor, y ellos se encargan de pagarles a los autores. Lo reporto pues tambien se paga derecho de autor por los espectáculos presentados y cada vez que se ponga en un teatro, ellos pagan.


Hablemos de Festivales: ¿Cómo se organizan, qué características tienen en tu país?


Los Festivales son una fiesta de la palabra, hay mucha alegría, es el momento en que los amigos se reencuentran, comparten experiencias, cuentos y planifican nuevos encuentros. Se crean varios comités organizadores, cada uno con tareas concretas. Los que tiene que garantizar la logística, tienen una agenda de teléfonos con los contactos de aquellas personas que ayudan en ese sentido. Los organizadores propiamente del evento tiene que tener presente los más mínimos detalles como las sillas, mesas, manteles, adornos en el caso de que en las noches se reúnan los narradores a compartir historias, los invitados, si no son narradores, y son músicos, Garantizarles las condiciones indispensables para que puedan trabajar. Antes del Festival los organizadores se reúnen muchas veces para ultimar detalles, incluso mientras funciona por si algo falla, y no estaba previsto. En el caso de que participen niños narradores, hay que llamarlos, confirmar su presencia, vestuario, lo más uniforme posible. Si se le va a otorgar algún souvenir a los participantes, debe tener la cantidad requerida para entregarle a cada uno su presente, así como la confección de Diplomas y Reconocimientos para luego imprimirlos. Yo participé en la preparación de dos Festivales: cuentos para una añeja ciudad. El Festival de los parques, dirigido por Osvaldo Manuel Pérez Peñalver, era la encargada de buscar la Cámara de vídeo para filmar y la confección de los videos que se proyectarían diariamente y en el Festival La Esperanza del mundo, dirigido por El Proyecto Comunitario Atrapasueños (con el que colaboramos) y por el Dúo Darias.
Siempre es una experiencia memorable.


¿Qué es para vos contar cuentos, que es la Narracion Oral?


“Si se calla el narrador, calla la vida. Porque la vida, la vida misma es todo un cuento”.
Narrar es un acto de amor profundo. Contar cuentos, para mi, es mi pasión, mi vida, si volviera a nacer volvería a ser Narradora. La Narración Oral es una forma de comunicación, siempre será el arte de la palabra. Es un instrumento con el que puedes llegar a cambiar conductas. Los cuentos evocan la fantasía, nos mueven, nos emocionan.


Cuéntanos ¿cómo comenzaste a narrar? ¿Quiénes fueron tus maestros? ¿Qué es lo que tiene que tener un cuento para que sea perfecto para incorporarlo en tu repertorio? Con la pandemia, ¿cómo sigue el trabajo de los narradores?


Es una historia larga pero resuniendo: Soy maestra de profesión y Técnico Tedio en Bibliotecología, siempre estuve rodeada de alumnos pequeños, trabajaba en una Escuela Primaria, de 5 a 11 años. Siempre me gustó el trabajo con ellos, les narraba cuentos sin ninguna teoría, hacíamos dramatizaciones, utilizábamos títeres y ellos se divertían muchísimo. Luego me fui a estudiar la Licenciatura en Estudios Socioculturales y me desvinculé del trabajo con los niños, pues impartía clases a adultos como parte del Servicio Social, aquí es una forma de pagarle al estado todo lo que invirtió en tu educación, dura dos años y es obligatorio. El título tiene validez únicamente si cumples con el servicio social. Después de 9 años como profesora, comencé a trabajar en la Compañía de Teatro Integración, mi actual trabajo, y comenzó de nuevo mi inclinación al trabajo propiamente escénico, pasé un curso de Narracion Oral con el Profesor Osvaldo Manuel Pérez Peñalver, y ahí comienzo como Narradora Oral. Participé en el Festival Cuentos para una añeja ciudad. El Festival de los parques. Séptima Edición. Luego pasé varios talleres de superación del arte de narrar con las Argentinas Claudia Montesino y Alejandra Oliver. Un Curso de Habilitación para, desde el punto de vista metodológico, aprender cómo impartir la Narracion Oral en las Escuelas, otro sobre la confección de unipersonales con el profesor Rafel Calderón, y todos por medio de la maestra Elvia Pérez. Por lo que hoy trabajo también en la Escuela Primaria Roberto Casals retomando definitivamente el trabajo con los niños que me encanta. Con la pandemia pensé que iba a estar muy aburrida, pero no, a través de las redes sociales conocí de personas que hacen un gran trabajo con los narradores como: La Fogata de cuentos, dirige Germán Argueta, Francisco José Ibarlucea Bozal, director de programación. Ellos unen sus voluntades para que todos los narradores de más de 50 países compartan historias. Nuestros cuentos viajan por el mundo para llegar al corazón de aquellas personas que estaban y aún siguen en cuarentena. Tuve la posibilidad de participar en los Festivales Virtuales: Historias para Cambiar el mundo.
Frida Fest Kal Lover, 6ta Edición. Con el colectivo Alas para volar. De Tamaulipas México. Noche de Leyendas, a cargo de Chabelis Narradora de sueños. Colaboro con los siguientes grupos de WhatsApp: Cuentos por WhatsApp, de Argentina Cuarentena Cuentos con Alejandra Estrella e Invitados. Proyecto Canas y Raspones. Lo anecdótico de la historia. Cuentos por Radio Astral. Programa de radio por Internet. En este tiempo je podido ensayar mi espectáculo unipersonal: Con derecho a soñar. Me animé, gracias a la posibilidad de participar en la Fogata de cuentos, y relacionarme, via Internet con Francisco Ibarlucea y Jermán Argueta, me animé a montar una Leyenda mexicana, El amor de los volcanes, y a conocer mucho más de esa cultura, muy interesante, por cierto. Tengo varios cuentos en preparación y tengo la idea de dos espectáculos unipersonales, uno sobre Pintores cubanos y otro de Leyendas del mundo. Como verán mi cuarentena ha sido muy productiva. Extraño mucho mi trabajo con los niños pero llegará el día en que podamos abrazarnos nuevamente.

Puedes dejarnos tu página web o tus redes sociales para que los lectores puedan contactarse contigo.


En Facebook: Catherine Piedra de la Cruz – Página: Con derecho a soñar. Entre cuentos y poemas. – Email: mdarias@cubarte.cult.cu

Para terminar les compartimos un cuento de su Canal de Youtube.

Cuento: La isla del rey de Loreley Rebull

Muchas gracias Catherine. Siento que respiro un poquito de tu aire cubano en cada una de tus palabras. Que los cuentos nos encuentren y las historias nos sigan hermanando.

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