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Las cinco personalidades de la narración oral

¿Cuáles son y cómo influyen a la hora de contar el cuento?

En el mundo de los contadores de historias, se escucha hablar de las 5 personalidades de la narración oral como influyentes de manera poderosa a la hora de contar una historia. Si las lees te darás cuenta a simple vista en qué consiste cada una de estas personalidades. Pues bien, ellas son: La personalidad del cuento, la personalidad del narrador, la personalidad del público, la personalidad del lugar y la personalidad de la circunstancia. Haré una pequeña descripción de cada una y luego las revisitaremos (es decir, volver a mirarlas) en relación a la forma de narrar a través de las pantallas, en épocas del Covid-19. ¿Es lo mismo? ¿Se debe cambiar algo? ¿Qué cosas debemos modificar? ¿Para qué? ¿Por qué? Comenzamos!!

La personalidad del cuento. En ella, se ve la definición del cuento, si es un cuento de humor, de amor, de intriga, una leyenda, un mito, etc. Si es para niños, adolecentes, adultos, o para la tercera edad.

La personalidad del narrador. Ella nos pone de cierta forma a nosotros como máximo responsable de los cuentos de nuestro reportorio, porque el cuentacuentos debe escoger a partir de su propia personalidad, debe saber discernir que cuento le va mejor y cual no.
Cada narrador es diferente, lo que le queda muy bien a uno en otro puede ser desastroso.
Conocer de nuestras cualidades, de nuestras virtudes y defectos, ser honestos, sencillos, contar con humildad. Contar por el placer de hacerlo bien.

La personalidad del público. Ellos nos inspira, porque sabemos que un público no es igual al otro. No conocemos el estado de ánimo de cada uno que está presente en la sala, hay que estudiarlo unos segundos antes con el silencio lleno, mirar, desplazar la vista por el auditorio, tener una conversación escénica si aún tenemos dudas de lo que vamos a contar para ellos puede funcionar o no, endulzarlos, motivarlos y luego contar la historia. No es bueno llegar y contar, sin sentir al público, no es recomendable.
Recuerden que esto es un proceso de comunión, interrelación, que uno no cuenta para los asistentes sino con los asistentes.

La personalidad del lugar. Cada espacio o lugar tiene una personalidad, y de ella depende también que vayamos a contar y cómo vamos a contar. Ya que podemos contar en un teatro, una sala de conferencia, un patio al aire libre de una escuela, una biblioteca, un salón de actos. Por eso es recomendable llegar al lugar con tiempo de antelación para conocer el área, familiarizarse con ella y confiar en ella. Incluso podemos traer para contar, un cuento de nuestro repertorio y al conocer el lugar este influye para que adecue mi texto o cambio de historia, eso suele pasar.
Hay casos que los narradores están enamorados de una historia y la cuenta de todas formas, puede ser, pongamos el ejemplo, de un cuento de amor, romántico, y nos tropezamos con un lugar abierto y con capacidad para 700 personas.
¿Contaremos el mismo cuento de amor, casi tirando a rosa?
¿Cómo sería entonces nuestro volumen de la voz?
¿Los matices intimista?
¿Valdría la pena contar ese cuento en ese espacio u otro más acorde a la personalidad del lugar?

La personalidad de la circunstancia. Por último cuanto puede influir el frio que se cuela por una ventana, el sonido de una campana de iglesia al fondo de la plaza, un vendedor ambulante que pasa por un parque vendiendo un producto, truenos, lluvia imprevista. Todo esto son circunstancia que pueden ocurrir, antes o el preciso momento del acto de narrar: el narrador tiene que jugar con esas circunstancias y en muchos de los casos incorporarla a nuestras historias y actuar en consecuencia.

Revisitemos las cinco personalidades pero poniendo la mirada en la narración oral virtual

La personalidad del cuento. El cuento para ser narrado a través de las pantallas, debería ser corto e interesante, definiendo siempre para quién se cuenta y qué tipo de cuento quiero contar. Buscando cuentos que nos permitan interactuar en ese rectángulo que es la pantalla, que tambien será parte del cuento.

La personalidad del narrador. Aquí no habría que cambiar nada a lo ya dicho. Si reforzaría el ser responsable y honestos con el trabajo del cuento a ser narrado a través de las pantallas, haber investigado sobre el tema de la virtualidad, probado contar fusionando lenguajes y reflexionado sobre su repertorio para adaptarlo, acortarlo, cambiarlo o buscar nuevos.

La personalidad del público. Aquí se complica sobre todo por no saber quién mirará nuestros cuentos. Si es para un Encuentro o Festival supuestamente los organizadores nos hablarán del público que participarán. Si será en vivo o serán emitido videos grabados previamente por el narrador. En todo caso el narrador deberá imaginar al público. Tendríamos que trabajar la manera de acercarnos para no perder la magia de la comunicación.

La personalidad del lugar. Aquí deberíamos trabajar mucho sobre este punto. Ya que nosotros narraremos desde nuestras casas para que nuestros cuentos lleguen a los diferentes lugares del público que estarán del otro lado de nuestas pantallas. Deberíamos volver a entrar a las diferentes notas de la serie: Narración oral virtual, para que el cuento sea el protagonista y no haya distracciones por el ambiente donde estemos grabando.

La personalidad de la circunstancia. Son muchísimas las circunstancias que debemos tener en cuenta a la hora de narrar frente a las cámaras, pero la más importante a la hora de contar en vivo por las diferentes plataformas es contar con buena señal de Internet. Al estar en casa, lo ideal sería buscar el sector más despejado de objetos, que atrás nuestro esté una pared blanca. Estar bien ilunimados, con buen sonido, para no perder el cuento. Saber que los movimientos deben ser lentos de lo contrario ensucia la imagen (Se ve nublado) Si hay algún ruido tomarlo, incorporándolo en la historia. Pedir que todos los presentes en las transmisiones por plataformas como Zoom o Google Meet apaguen los micrófonos para que solo se escuche al narrador con su cuento. Si es un video grabado previamente el que se enviaré, se puede editar o bien desechar ese y volver a comenzar a grabarlo.

Todavía estamos aprendiendo a encontrarle la vuelta a esta nueva forma de contar. Pero si tenemos en cuenta estas cinco personalidades como Norte para trabajar nuestros cuentos. Creo que llegaremos a un buen destino. Porque el Covid_19 sigue estando, pero no parará a los cuentos y menos que menos a los narradores.

Puntuación: 1 de 5.

COVID-19, Narración oral, Nota

La importancia de la narración: leer escuchando.

Aprovechar el tiempo de COVID-19 para reflexionar sobre nuestro oficio.

Con la llegada del COVID-19 todo se detuvo. Nuestras vidas se tuvieron que adaptar a la quietud y re-inventarnos. Antes la vida cotidiana se basaba en la velocidad. La velocidad con la que tomabamos todo lo que necesitabamos y la que utilizabamos para eliminar todo lo que ya no nos sirvía. Todo tenía que estar listo para acelerar los acontecimientos, incluso las imágenes ya estaban hechas, creadas por otros, de manera que nos ahorrabamos el tiempo y no inventebamos imágenes nuevas y personales. Pongamos por ejemplo, las que se ven en la televisión, que detienen el pensamiento, colonizan los sueños y los deseos. No tengo nada en contra de las imágenes, por supuesto sirven, y son de gran alcance porque activan todas las funciones psico-físicas humanas. Pero hay una enorme diferencia entre las imágenes que vemos con nuestros ojos y las que se forman en nuestros pensamientos mientras que alguien nos cuenta algo.

Bruner afirma que narrar renueva la vida social porque permite el continuo «mercado de los significados«. El desarrollo del pensamiento crítico nace en la conciencia y en la capacidad de descentralizarse para escuchar activamente. Hasta hace cuarenta años había la tradición de contar cuentos de hadas, anécdotas, poemas. Los niños no tenían prisa. Cuanto más largo era el cuento, más tiempo los niños podían quedarse con los adultos a escuchar. Había una investigación del significado. Hoy en día por lo general, ya no se cuenta en las casas. A menudo se leen los cuentos a los niños o se les deja solos delante de un libro, o se les brinda un celular o tablet, para que vean historias a través de narradores virtuales.

Creo que es tiempo de reflexión, de aprovechar este estar en casa, aprovechar esta “nueva normalidad” para detenernos a revisar nuestro oficio y por qué no, volver a invitar a entrar a las casas la palabra, las historias familiares, los cuentos que alguna vez alguien nos contó para contárselos a nuestros hijos, alumnos, nietos, sobrinos sin darles todo masticado, todo procesado, solo utilizando nuestra voz, invitándolos a escuchar.

La narración como hospitalidad

La narración es una forma avanzada de hospitalidad y marca en lo profundo tanto a los que narran como a los que escuchan. El narrador nos da la bienvenida para entrar en su mundo y se declara disponible para interactuar con el mundo de los oyentes: los invita y también se deja invitar. La reunión entre narrador y oyente estimula a los dos. Es una página escrita que se vuelve algo vivo. Es el gusto de leer escuchado. En realidad lo que pasa es un intercambio, por medio de esta actividad también el escritor se enriquece. Un autor no puede considerarse aislado, es parte de una comunidad, vive dentro de una sociedad y tiene que ser parte de ésta, interactuando con los demás con sus obras.

La narración como una invitación a la decisión

Hay comunicaciones que no tienen sentido, que no te dejan nada. Por ejemplo las conversaciones hechas en las salas de espera o en los asensores, las palabras vacías entre desconocidos pronunciadas en un acontecimiento en un tren. La narración es otra cosa, busca la interacción. Un fuerte vínculo que une los acontecimientos contados al pasar inexorable del tiempo, nos invita siempre a “estar listos”, sin perder la concentración. Eventos insignificantes se convierten en algo que merece nuestra participación. La historia contada se refiere al interlocutor con la misma intensidad con la que el narrador siente su participación. El oyente es empujado hacia esta aventura, porque se siente como si fuera parte del cuento. La fuerza de la participación no deriva de la agudeza de los conceptos. Son los hechos evocados por una ola emotiva que nos lleva a sentirlos nuestros, a pesar de que los protagonistas sean muy lejanos. El narrador ama la realidad contada y lo hace de manera que los demás la amen también; por eso, se vuelve una invitación a decidir individualmente: «¡Ten cuidado! Tu también tienes algo que ver con la historia.» que supera la tentación de la indiferencia. El narrador pide una decisión valiente y arriesgada: estar a favor de la lógica de la historia o no. No lo hace severamente, simplemente pide una decisión, mientras que cuenta su historia.

La narración como una sorpresa

A través de la narración tienes la certeza de que tendrás participación por parte de los demás porque tiene la capacidad de sorprender, de poner en discusión su propio mundo, desconocido e indescifrable. Los que aceptan experimentar el vértigo de la sorpresa, tienen la capacidad de exponerse delante de lo que no conocen. La narración es capaz de crear maravillas porque se extiende hacia una aventura que todavía no se ha experimentado. Y eso con una secuencia que nunca es igual, es lo mismo que pasa cuando se intenta demonstrar un teorema de matemáticas. En la infinita sucesión de eventos reales, la historia sólo elige algunos y los organiza de una manera que sigue siendo “cuento”. Se enfrenta con una realidad considerada más amplia y más solemne de la que es contada.

Entonces que esperas… abre la puerta, deja que los cuentos entren por las ventanas de tu casa y cuenta. Crea imágenes, deja que el que te escuche cree las propias y vuelve a contar. Así la vida en estos tiempos de confinamiento pasará más rápido y estoy segura que pronto volveremos a vernos y abrazarnos en los escenarios, sean plazas, bibliotecas, aulas, teatros.

Puntuación: 1 de 5.

Coronavirus, COVID-19, Entrevistas, Festivales/Encuentros, Narración oral

Encuentro virtual en tiempo de Covid-19

En esta oportunidad hablé con Germán Jaramillo Duque – Para conocer detalles sobre el 34 Encuentro de contadores de historias y leyendas – Buga 2020, Colombia. Que se llevará a cabo del 20 al 26 de Octubre en estos tiempos de pandemia.

No conozco personalmente a Germán, pero sí por comentarios de otros narradores que han asistido alguna vez a sus Encuentros. También a través de las redes sociales. En estos días veía sus promociones por Facebook del Encuentro, al leer que cambiaba de presencial a virtual le pedí su mail para escribirle unas cuantas preguntas que daban vueltas por mi cabeza y él muy amablemente aceptó contestarlas.

Tiempos virtuales & Encuentro de narración oral.

Comencemos!

¿En qué año comenzó este Encuentro tan reconocido en el mundo de los narradores orales? ¿Nos puede contar cómo surgió? ¿Cuántas personas eran los responsables de la logística del evento? ¿Cuántos narradores asistieron?¿De qué países?

Unos de los primeros Encuentros de Buga.

El encuentro de contadores de historias y leyendas, inicialmente conocido como encuentro regional de contadores de historias y leyendas nació como una estrategia de recuperar la tradición oral en riesgo, como consecuencia del acelerado urbanismo en el que entró nuestro país a partir de los años sesenta, pues a las personas mayores, depositarias de esos relatos, se las estaban llevando a las grande ciudades en las que las condiciones impiden la comunicación permanente. En sus inicios al encuentro solo asistían, en calidad de participantes, personas muy mayores y por eso el área de influencia inicial del encuentro era el departamento del Valle del Cauda, en Colombia. Hacia finales de los años ochenta y promediando los años noventa comenzó a fluir en Colombia un movimiento de narración oral que nos sugirió extender la convocatoria hacia otros lugares del país, permitiendo la presencia de participantes jóvenes siempre y cuando su temario tuviese relación con historias populares y de tradición oral. La primera versión del encuentro en la que participaron narradores orales extranjeros se produjo en el año 1994. En este momento hay cuatro países en América latina en los que la narración oral promete mucho dinamismo, Son ellos: Argentina, Colombia, Cuba y México. Estos países estuvieron en el primer encuentro de carácter internacional. A partir de entonces empieza a llamarse encuentro de contadores de historias y leyendas. A lo largo de 34 años de actividad (hubo un año en el que no se llevó a cabo) han pasado por Buga alrededor de seiscientos contadores de historias de diferentes características. La organización cuenta con una revista digital cuyo objetivo es promocionar la narración oral en todo el continente.

Aquí les comparto el link: www.cirnaola.com

¿Cómo se organizaba hasta el año pasado? ¿Qué características tenía?

El encuentro de contadores de historias y leyendas siempre ha sido presencial, porque uno de sus objetivos fundamentales es la integración. Este es un evento en el que no se promueve la competencia. Cada año la organización selecciona en promedio 22 narradores orales con los cuales se inicia un proceso de integración un mes antes del encuentro, de manera que cuando se realice ya exista una cercanía conceptual entre quienes vienen a participar. 

Este año 2020, comenzó diferente con la llegada del Covid-19 y todo se ha reinventado en el mundo entero. Por ello el 34 Encuentro de contadores de historias y leyendas – Buga 2020 será virtual. ¿Qué ha cambiado en grandes rasgos?

Nos hemos visto obligados a hacer una convocatoria para realizar un encuentro bajo la modalidad denominada virtual, pero cuidaremos los detalles para impedir que sea una muestra rutinaria, pues aparte de que será en tiempo real, cuidaremos que durante los días de desarrollo se den las posibilidades de integración entre los participantes. No será un encuentro masivo, desde el punto de vista de la participación, pues, como en años anteriores, habrá una selección rigurosa de participantes y solo estos podrán participar en los espacios diseñados para las funciones centrales.

¿Tiene financiación y apoyo del Estado de su país? ¿Para qué usaría esos aportes? ¿Para qué público está destinado el Encuentro? ¿Se venden las funciones por Streaming a las escuelas? ¿Se les paga un arancel al narrador que participa? ¿Qué tecnología se utilizará?

El encuentro tiene apoyo del Ministerio de Cultura de Colombia y del Municipio de Buga, sede del encuentro. Este año los aportes serán usados estrictamente en la compra de tecnología para garantizar una emisión de calidad. Se pretende llegar a público en general, a través de las redes, para lo cual haremos una promoción constante. Las funciones en centros docentes dependerán si para estas fechas ya se han restablecido las labores en dichos lugares. Ninguna función hecha durante el encuentro tiene costo para el espectador. Nunca se paga arancel al participante, porque el encuentro está realizado por una entidad sin ánimo de lucro y el dinero que recauda es estrictamente para gastos operativos. Cuando el encuentro es presencial se ofrece al participante gastos totales de estadía. Como es la primera vez que haremos el encuentro por medio virtual estamos estudiando las opciones de tecnología para seleccionar la que más garantía nos ofrezca de calidad en trasmisión en todos los sentidos.

¿Qué beneficios cree usted que aporta esta modalidad virtual para nuestra profesión? ¿Cuáles serían las ventajas? ¿Qué desventajas cree que produce?

La modalidad virtual es un mecanismo que, a nuestro juicio debe usarse con medida, porque puede producir el mismo efecto automático de la televisión. Debe ser más un medio de promoción que de emisión permanente. La tecnología no cumple todos los requisitos de socialización necesarios para hacer que entre narrador y espectador se produzca un vínculo generador de huella. Haremos el encuentro virtual este año, para no romper la continuidad y el entusiasmo, pero convocaremos a los participantes de esta versión virtual a participar, de manera presencial, en el 35 encuentro de contadores de historias y leyendas en 2021.

Sabemos que habrá selección, como cada año. ¿Qué requisitos deben cumplir los narradores para participar al encuentro?. ¿Qué criterios se toman en cuenta para la selección?

Este año en particular habrá algo nuevo a tener en cuenta. Cada aspirante a participar debe enviar, de acuerdo con la convocatoria, dos videos, uno con una historia popular y otra con un mito o leyenda de su país. El aspirante a participar debe decirnos cómo llegó al mito que envía, porque uno de los objetivos de este encuentro es mantener un espacio abierto para la expresión de la tradición oral. La convocatoria se encuentra en www.cirnaola.com y cierra el 30 de junio. 

¿Qué beneficio cree usted que recibe el narrador que es seleccionado para este encuentro en particular? Porque creo que la riqueza de los Encuentros son los intercambios entre los narradores, el conocer diferentes voces en el convivio, en el estar uno al lado del otro. ¿Cómo se logrará eso desde los virtual?

Lograr un proceso de integración desde lo virtual es un reto, y para enfrentarlo, primero, tendremos un número limitado de participantes, haremos sesiones de reflexión con ellos en tiempo real, e iniciaremos un acercamiento entre ellos, dos meses antes del encuentro, creando una red de whatsapp para que empiecen a interactuar con sus comentarios.

¿Qué condiciones técnicas deberán cumplir los narradores que participen desde sus casas? ¿Se exigirá que los cuentos tengan un tiempo determinado? ¿Se pedirán funciones completas? ¿Cuáles serán los espacios escénicos adecuados para realizar las funciones?

Como en los encuentros presenciales, cada narrador tendrá un tiempo no superior a ocho minutos para contar una historia en el momento que le corresponda. Realizaremos el encuentro durante una semana, para hacer, cada noche, una función tranquila, con una duración no mayor a ochenta minutos, para evitar agotamiento y permitir, además, que todos participen también como espectadores. Si habrá funciones completas, y también dos espacios adicionales, dedicado uno a hacer una jornada de reflexión acerca de la importancia de la narración oral durante la cual cada participante tiene máximo cinco minutos para expresar su punto de vista, y el otro espacio destinado a evaluar el encuentro. La organización espera que cada narrador cuente con las herramientas técnicas básicas para hacer su emisión. Para investigar y decidir sobre ello tendrá más de dos meses. No habrá improvisación en ningún momento. 

¿Cómo trabajan el tema de los derechos de autor al grabar los cuentos?

Nunca consideramos este proceso debido a que no se realiza ninguna actividad de tipo comercial con el material. Cada narrador oral hace mención del origen de su cuento, y se estima que cuando el relato se hace oralmente sufre una transformación que lo libera de pagar derechos de autor. Todo relato, cuando se transforma se convierte en patrimonio general.

Algo más que quiera agregar. Nos podría dejar un deseo que quiera compartir con nosotros. Si gusta puede dejar  la dirección de su página Web o de sus redes sociales. Además del link de la convocatoria para los narradores interesados a asistir, por supuesto

Nuestra misión, que también es deseo profundo, mi querida Emilce, es hacer una integración permanente movimiento de narración oral, para crear conciencia de su importancia como vehículo de primera línea para la protección de la memoria social de nuestros pueblos. Por eso evitamos que el relato sea un medio más de entretenimiento vacío.

Pueden averiguar por nosotros en el grupo CIRNAOLA de facebok, en nuestra página bugahistorias y en nuestra revista digital www.cirnaola.com en la cual podrán acceder a la convocatoria al 34 encuentro de contadores de historias y leyendas

GRACIAS Germán por sus aportes.

Puntuación: 1 de 5.

COVID-19, Festivales/Encuentros, Narración oral, Nota

Cuentacuentos en tiempos de Covid-19

Es tiempo de re inventarnos. Tiempo dónde lo importante es la salud, nos quedamos en casa, cambiamos hábitos y costumbres. Hoy es momento de reflexión sobre nuestro oficio.

Las redes han colapsado de vídeos llenos de narradores del mundo entero contando cuentos desde sus casas, filmados con los recursos que cada uno tiene, y sus conocimientos de este lenguaje audio-visual. Han aparecido los Vivos, nuevos Grupos en Facebook. Por Instagram aparecieron los IGTV, las historias en Vivos en diferentes horarios.

Además se reinventaron los Festivales Internacionales realizados por Vivos de Facebook y por la plataforma Zoom. Los cuentos con # Hashtags. ¡Todo una revolución!

¿Qué está pasando con la narración oral?

¿Porqué este bombardeo de vídeo – cuentos? ¿Tenemos miedo que desaparezca nuestra profesión? ¿Nos favorece tanta exposición? ¿Qué pasa con los derechos de autor al dejar el cuento fijo para siempre? ¿Cuál es la finalidad de los festivales online? ¿Quién consume estos espacios? ¿A quién le estamos contando? ¿Tenemos conocimiento de este lenguaje audiovisual?¿Todo esto suma para nuestra profesión?¿Ganaremos público genuino cuando todo vuelva a la normalidad y nos reencontremos, otra vez, en diferentes espacios como ferias, bibliotecas, escuelas, teatros?

Creo que en los primeros momentos cuando el mundo ha parado de un día para otro, cada cual hizo lo que puedo y lo que quería. Nadie nos avisó que esto iba a pasar, no poder salir de casa para ir a trabajar, nuestras agendas detenidas marcan las funciones suspendidas, festivales y encuentros programados que quedaron frustrados, claro que nos ha dejado muy preocupados. Entonces surgieron acciones como las que describí más arriba, como salvavidas o sogas donde aferrarnos para no ahogarnos en el mar de incertidumbre. Claro que luego de transitar más de 40 días de confinamiento, aquí en Argentina, llega la hora de la reflexión y replanteo. La verdad que todas esas preguntas rondan por mi cabeza y no logro encontrar respuestas para todas, si de algunas, y voy a dar mi opinión. (Espero sus comentarios con sus respuestas debajo de esta nota)

Un día leí que contar es poner algo a salvo

Lo creo. Los cuentos son sanadores porque permiten sentir emociones y transmitirlas. Sentir y encontrar sentido, simbolizar, sublimar e identificarse con ellos. Bruno Bettlheim pone en relieve la función liberadora y medicinal de los cuentos de hadas.  Gabriel García Márquez dice que la vida es lo que contamos de ella. Si podemos cambiar el relato, podemos cambiar la vida. Los cuentos y los cuentacuentos son muy importantes siempre, porque el arte sana. Por eso creo que vale todo en estos momentos, pero sin perder el norte. Que cuando esto pase, poder volver a mirar y reflexionar, en relación a qué dejar para siempre y qué borrar. Darle valor a nuestro trabajo, si decidimos grabarnos hacerlo con ayuda de profesionales, que sepan de edición que sean expertos en este lenguaje audio visual, para que nuestras narraciones sean de calidad. Tener mucho cuidado de los cuentos de autor que filmamos con o sin autorización, porque podemos tener un gran problema con este tema. Lo aconsejables es narrar textos de tradición oral los que viajan de boca en boca y de oído a oído.

Estoy convencida que la voz humana, las miradas, la presencia y el calor del encuentro en torno a los relatos generan todo acto vivo que es la narración oral, permiten reavivar esa voz que cuenta, que despierta imágenes y muestra mundos a través de las palabras.

Pero que pasa cuando no hay un otro para contarle esa historia que nos gusta tanto. Cuando nos encontramos enfrente a una cámara de foto o la de algún teléfono, no se a ustedes, pero a mí me saca las ganas de narrar. Lo he intentado pero no me sale, me falta la complicidad del público, creo que no se transmite nada, es como si un cubo de hielo me recorre la espalda, entonces me puse a pensar… y si grabo audios, qué efecto produce en mí y en el que los escucha del otro lado. Lo comparé con otros tiempos, cuando las familias se reunían al rededor de la radio para escuchar esas historias de vidas tan parecidas a las de ellas. Lo probé y me gustó, lo compartí en redes y la devolución fue buena. Ahí la narración entraba perfectamente, se sentía cómoda.

Y comencé a grabar podscat “Regálate un cuento” con los elementos que tenía, un grabador de voz del celular, un lugar dónde no hubiera mucho ruido entonces salieron los cuentos para todas las edades. Buscar el sentido, el para qué, porqué, para quién, supongo que es la clave para que lo que hacemos durante la cuarentena tenga fundamento, base y no traicionarnos en hacer por hacer o con el solo hecho de mostrarnos. De allí también cómo narrar y que cuentos contar, una buena selección, donde la historia sea lo importante. Más adelante cuando esto pase buscaré un estudio de grabación con toda la tecnología necesaria para la búsqueda de calidad.

También creo que es valioso cuando participamos a pedido de alguna organización o organismo que siempre ha tomado la narración de cuentos con el fin sanador, como el caso de Arte y Salud del Hospital de Niños La Plata que muchos narradores habitualmente, también invitados, vamos por las distintas salas llevando historias a los pequeños. Está vez que el Hospital está ocupado organizando y centrado en la lucha contra la pandemia, no pueden olvidar y poner foco en los niños que están en sus casas aislados y de allí surgió la idea de invitar a diferentes narradores a sumarse al “proyecto de Arte y Salud del hospital de niños de La Plata en este presente que nos demanda calma, cuidado y conciencia.”. Les dejo el link para que den una vuelta. https://www.facebook.com/pg/Arte-y-Salud-Hospital-de-Ni%C3%B1os-La-Plata-534984759970705/videos/?ref=page_internal

Miro vídeos de colegas (que disfrutaba de sus espectáculos antes del confinamiento) pero ahora mi atención decae, no llego a verlo completo, me falta el calor del encuentro. La mirada fija del cuentacuentos en un punto ciego, que no logro descifrar a quién mira, a quién le habla. Me distraigo preguntándome, quién mirará estos vídeos, será que se filman para un público genuino o será para que solo lo miren otros colegas. Tendrán miedo de desaparecer si no se muestran. Nunca tendré la verdad de esas respuestas y seguirán dándome vueltas por la cabeza, para distraerme del vídeo – cuento.

Entonces… ¿Cuál sería el lugar? ¿Para qué narrar en redes?

He encontrado una plataforma o mejor dicho una red social que se asemeja bastante a lo que pasa en nuestras funciones de cuentos y es la Historia en Vivo por Instagram, porque la gente se va sumando, uno puede leer sus comentarios, también da la posibilidad de si surge alguna pregunta, referida al cuento, poder tomar la respuesta escrita, para enriquecer el relato, y todos pueden leer la respuesta, además del narrador. Y para mí lo más importante del Vivo de Instagram es que da la opción de borrarlo al terminar la transmisión o dejarlo colgado por tan sólo 24 hs. La motivación es saber que del otro lado hay alguien que nos ve y escucha, que espera cada martes el Ratito de cuentos Online y sobre todo las devoluciones por privado, donde las familias mandan sus audios, sus escritos con fotos de lo que sucede en ese “Ratito” en sus hogares. La inquietud es qué contar cada martes, algunas veces he realizado post para que la gente vote, otras anuncio unos días antes dando pistas sobre qué cuentos narraré. Eso es lo más complicado, porque sé que del otro lado hay niños pequeños, sus hermanos un poco más grandes, jóvenes, adultos, docentes, bibliotecarios y narradores. Tengo en claro que esto durará lo que perdure el aislamiento.

Al otro día del primer vivo

Festivales, Encuentros, Hashtags

Me pregunto que resultados han tenido los Festivales Internacionales trasmitidos por Zoom o por Vivos de Facebook. Narradores sentados desde sus sillones o sillas de sus casas. Qué finalidad tienen y para qué público son pensados, cómo medir todo esto, no? Tendrán financiación? Quién se beneficia? Se venden a las escuelas? Nos favorece tanta exposición? Yo no encuentro respuestas. Si alguien las tiene, espero leerlas en los comentarios. Este tema da para seguir pensando y reflexionando. Seguramente pronto habrá otra publicación para seguir profundizando.

Vamos terminando…

Un gran narrador es aquel que sabe observar, saber ver, para luego poner en su voz, las palabras para describir y contar lo que sucede. No solo narramos literatura. En estos tiempos creo que lo mejor es aprovechar los espacios virtuales para contarnos la vida misma, anécdotas cotidianas, observar por ejemplo que está pasando en casa, y a fuera, cuando vamos a hacer las compras. Para que quede testimonio. Para cuando salgamos todos para cuando podamos darnos el abrazo y nos reconozcamos como más humanos.

Puntuación: 1 de 5.