Narración oral, Nota, Sección: Viaje a... Nos cuenta...

Viaje a Chile

Nos cuenta Carmen Laborde

A Carmen la conocí hace unos cuantos años atrás, exactamente en el 2014, en la VII Cita de Narradores Orales de Bahía Blanca, luego nos reencontramos en 2018, en el 5° Festival Internacional de Narración Oral en la Costa. “Cuentos en el Aire y el Mar – 100 km de Cuentos ” donde contamos juntas en distintos espacios y especialmente para grupos de niños de la primera infancia. ¡Inolvidable! Y por supuesto que las redes sociales siempre nos han acercado a pesar de la distancia geográfica. Hace unos días le escribí con la propuesta de hacer el viaje a su querido país: Chile y enseguida me contestó que sí!— Se la presento!

¿Cómo ves el movimiento de la Narración Oral en tu país?

Creo que el movimiento, después de la oscuridad de la dictadura, fue tomando fuerza y aparecieron los maestros. Entre ellos, uno de los primeros Carlos Genovese.En el 2001 surge el grupo “Había una vez…truz”, el primero consolidado que nacio de los talleres de narración oral. Edel Arriagada y Carlos Acevedo llevaron la compañia durante años. Hoy la lleva Edel Arriagada y ha formado a numerosos narradores: Carolina Henriquez, Andres Montero, Loreto Russ.

Aparece la compañia “Erase que era” con Doris Sarmiento, aparecio despues, en la biblioteca de Santiago, la primera escuela de cuentacuentos, de la fundacion Mustakis, muy criticada por el uso de recursos teatrales. Pero ha sido importante al crear un movimiento.

En 2015 se creó,en Santiago de Chile, el círculo de narradores orales chilenos, que surge con la idea de poder sindicalizarse, proteger los derechos laborales, fuentes de trabajo y visibilizarse ante el Consejo de Cultura ( hoy ministerio de las artes y las culturas).

El movimiento de narración oral en Chile sigue creciendo y hoy desafía a la pandemia, haciendo uso de las redes sociales.

¿Cómo es el panorama en relación a los espacios donde se narra?

Antes de la pandemia teníamos espacios maravillosos como La mítica Casa en el aire y El mesón nerudiano. Las bibliotecas han cumplido gran misión, las escuelas, los centros culturales. Todo lo tradicional y más. Hay grupos y narradores que privilegian escenarios no convencionales, en donde sólo es necesario un par de oídos y vamos contando, en cárceles, clínicas mentales, hospitales, plazas.

¿Cómo es el panorama en relación a los diferentes públicos que asisten a los espectáculos de narración oral? 

Se ha tenido que trabajar duro para crear audiencias. Creo es un desafío de las artes. Es necesario ser constante. Públicos variados. Diferentes nichos, y los narradores los eligen. Hay públicos cautivos. Lo difícil es conseguir ese público adulto, que te siga, te escuche y valore tu trabajo. Una forma es montar un lugar permanente, persistir y persistir y obtener ese público y otra es acudir a dónde está el público.

¿Los organizadores culturales del estado de tu país promueven la Narración Oral con identidad propia, o la incluyen como parte accesoria de otras disciplinas artísticas?

Se dio una batalla muy importante, ante el ministerio de las artes y las culturas para definir la narración oral como una disciplina independiente y en esa batalla tuvo gran, gran importancia el trabajo de CINOCH, círculo de narradores orales de Chile.

Los narradores creemos en este maravilloso arte, como una disciplina con identidad propia.

¿Qué tipo de repertorio utilizan la mayoría de los narradores? Me refiero si cuentan tradición oral o cuentos de autor.

Hay narradores que cultivan la tradición oral, sin duda…pero creo que es más usual encontrar narradores cuyo repertorio es de autor, o quienes escriben sus propios cuentos.

¿Cuáles son los autores favoritos a la hora de narrar? ¿Cómo manejan el tema del derecho de autor? ¿Solicitan autorización para contar sus obras?

Contestaré por mi. No me siento con la información necesaria para opinar sobre los demás. Hay narradores que trabajan con sus propios cuentos. Yo narro cuentos de autor. Isabel Allende, Gabriela Mistral, Marina Colasanti, Galeano, Angeles Mastreta….autores de América. Nunca he tenido problemas con el derecho de autor… además siempre son adaptaciones libres.

Hablemos de festivales. ¿Cómo se organizan, qué características tienen en tu país? 

En la Sexta Región, cuya capital es Rancagua, el grupo ARTELECTO, del cual soy fundadora junto a Magda Canales,  creó un festival llamado “En el corazón de Chile, vive la palabra”. Bi-anual, internacional, latinoamericano. Generamos 5 festivales, que se abrieron en abanico, llevando la palabra por toda la región. Los públicos son muy variado. El festival se mueve a las escuelas, a las bibliotecas, a las poblaciones, a los museos. Recuerdo festivales muy grandes, con invitados internacionales, como los realizado por Casa Contada, o Los cuentos bajo el parrón, por miembros de Cinoch, o el Festival de Andersen, en la maravillosa Biblioteca de Santiago, o los organizados por Patricio Espinosa A puro cuento. En provincia, destacable el trabajo de Patricia Mix, en Valparaíso. Creo que los festivales y encuentros aprovechan las postulaciones a fondos estatales, que permiten financiarlo en parte. También se recurre a fondos privados. Cuando el estado financia a través de fondos concursables, las presentaciones son gratuitas. Se privilegia la palabra por sobre todo, pues es el puente que une los corazones y nos hace más humanos y depositarios de la memoria. Recuerdo grandes festivales.

¿Qué es para vos, contar cuentos? ¿Qué es la Narración Oral?

Pues podría contestar con un cuento de Jorge Diaz: ” Contar  un cuento es un milagro. Algo tan inexplicable como respirar, como abrazar a alguien, como enamorarse.” .El arte de contar nos permite producir el vínculo más hermoso que es el puente que produce la imaginación y la entrega del que cuenta como la generosidad del que escucha. Y narración oral es, en general, un acto fundamentalmente humano, un acto de comunicación. Es una expresión artística, efímera. Nunca narras un cuento, dos veces igual. Es mi pasión. Hace algunos años, me encontré con los cuentos, en Córdoba y fue el amor total. Narrar es una experiencia de entrega total, el narrador está desnudo ante el que escucha. Y los cuentos no son inocentes. Nos marcan y permiten contar nuestras historias, nuestras experiencias y van entramando el telar de la vida. Pensar que en el momento en que se descubrió el fuego, se sentaron nuestro ancestros alrededor y alguien contó… me emociona totalmente.

Cuéntanos cómo comenzaste a narrar. ¿Quiénes fueron tus maestros?  ¿Qué es lo que tiene que tener el cuento para que sea perfecto para incorporarlo en tu repertorio? Con la pandemia, ¿cómo sigue el trabajo de los narradores? 

Gracias a mis padres fui siempre gran lectora. Siempre estuve en el escenario de los centros que me formaron, pero fue en Córdoba, Argentina, que me encontré con los cuentos, hace más de 15 años. Los mejores lugares, los mejores maestros. CEDILIJ, EL ANDÉN DE LOS JUGLARES, ESCUELA DE NARRADORES Y Alejandra Oliver, Eduardo Chavez, Rubén López. Una maestria por las serranias de Córdoba y alrededores, tutoreada por Diana Vásquez, que hoy lidera un movimiento de narración en Saldán. Después, a través de los años he tomado cursos, talleres. Recuerdo uno magnífico de José Campanari,avecindado en Vigo y que me lo encontré en la CITA DE NARRADORES, de Bahía Blanca, Argentina por ejemplo. Y uno breve pero muy señalado de Carlos Pachón, colombiano, que me bautizó como CARMENSOL.

Los cuentos son los que te encuentran. De pronto te asaltan y te embriagan y hay otros , que por más que tu quieras no se entregan. Criterio esencial: que te gusten y sean parte de ti.

En Pandemia hubo un momento negro, negro. Nada. Y luego vino el desafío: Me reinvento o desaparezco y, entonces se empezaron a usar las redes sociales y todas sus plataformas.Un ejemplo maravilloso de ello es el proyecto Decameron, liderado por Patricio Espinosa.

Puedes dejarnos tu página Web o tus redes sociales para que los lectores puedan contactarse contigo

Me pueden encontrar en facebook : CARMEN LABORDE.

Y para terminar:  Un deseo  que quieras compartir con nosotros.

Que esta pandemia no nos deshumanice. Que seamos portadores de la palabra para ahuyentar a la muerte y guardar la memoria. Solo el arte nos salvará.

Muchísimas gracias Carmen. Te siento cerca, como si estuvieras en el living de casa, tomando un café calentito y escuchando tu voz, tu acento chileno, siempre con esa sonrisa que te caracteriza. Que los cuentos nos sigan encontrando siempre y las historias nos sigan hermanando.

Puntuación: 1 de 5.

COVID-19, Cuentos en pantallas, Narración oral, Nota

Narración oral virtual – Tercera parte

Planos – angulación de la cámara.

En la primera nota consulté a varios narradores del mundo sus fortalezas y debilidades al grabarse contando cuentos https://vozycuento.com/2020/09/10/narracion-oral-virtual-primera-parte/ en la segunda nota me detuve a mirar en qué se basa el lenguaje audiovisual https://vozycuento.com/2020/09/14/narracion-oral-virtual-segunda-parte/ en esta tercera nota haré incapié en los aspectos sintácticos del lenguaje audiovisual , sus elementos técnicos.

¿Qué es un plano?

El plano hace referencia a la proximidad de la cámara con la realidad a grabar, el encuadre en nuestro caso al narrador. Existen tres clasificaciones de los planos: planos descriptivos, planos narrativos y planos expresivos.

Planos descriptivos: se denomina así porque describe el entorno en el que suceden las acciones aquí encontramos el GRAN PLANO GENERAL es un tipo de plano que nos muestra un escenario amplio o una multitud. Tiene una función descriptiva y también puede tener una función dramática cuando queremos representar la pequeñez o la soledad del protagonísta. Es raro encontrar este plano a la hora de grabarnos narrando, pero existe y porqué no comenzar una grabación desde este plano. Todo dependerá de lo que estemos contando, de qué queramos contar, sobre todo que tenga sentido en la historia y supongo que tendríamos algún complice que nos esté grabando, dudo que solos podamos hacerlo. PLANO GENERAL es un tipo de plano que nos muestra un escenario amplio. Generalmente los personajes aparecen de cuerpo entero y bien definidos. Este plano permite apreciar bastante bien las acciones que realiza el personaje. Podríamos grabarnos en este plano si necesitamos realizar movimientos e involucrar al cuerpo en la historia, pero se perderían los detalles de los gestos y expresiones de la cara

Planos narrativos: se escapa del entorno para dar paso a la situción o acción de una persona que se da en el momento. Aquí encontramos al PLANO ENTERO es un plano más próximo que puede rener como límite a la pantalla de los pies a la cabeza del personaje por tanto se ve el cuerpo entero. PLANO AMERICANO tambien conocido como tres cuartos. Muestra a los personajes desde la cabeza hasta la rodilla. PLANO MEDIO muestra al personaje desde la cintura hasta la cabeza. Representa la acción que desempeña el personaje. Se supone que el plano adecuado para grabarnos al contar cuentos sería el plano medio porque de esta manera el epectador se concentrará en nuestra imagen, sin otros elementos distractorios.

Planos expresivos: nos muestra la expresión de los protagonístas ya que destacan sus emociones y sentimientos. Aquí encontramos al PRIMER PLANO es el plano de la cara entera del personaje incluyendo los hombros para destacar las emociones y sentimientos de los personajes. PRIMERÍSIMO PRIMER PLANO un encuadre en el que solamente se resalta la cara de algún personaje, desde la frente hasta la barbilla. PLANO DETALLE muestra el detalle de un objeto o de un personaje, sirve para enfatizar un elemento y resaltar un detalle, por ejemplo un ojo o la boca, para que el espectador no se le pase desarpersivido. Dependiendo del cuento que estemos grabando podamos jugar con estos planos para dar dramatismo o hacer un guiño en la historia.

Angulación de la cámara

Además de los planos de encuadres, tenemos que tener en cuenta los tipos de planos cinematográficos según el ángulo o punto de vista del observador. Esto es que según cómo posicionemos la cámara respecto al protagonista o sujeto, damos una información u otra al espectador y hablamos de un tipo de plano u otro.

Ángulo visual Normal o neutro: el ángulo de la cámara es paralelo al suelo y se encuentra a la altura de los ojos o, en caso de ser un objeto, a su altura media. Este sería el ideal a tener en cuenta a la hora de grabarnos.

Ángulo visual Picado: es una angulación oblicua superior, es decir, por encima de la altura de los ojos o la altura media del objeto y está orientada ligeramente hacia el suelo. Normalmente, el picado representa un personaje psíquicamente débil, dominado o inferior.

Ángulo visual Contrapicado: opuesto al picado. De abajo del personaje hacia arriba. Suele representar un personaje psíquicamente fuerte, dominante o superior.

Ángulo visual Cenial y el nadar: son las angulaciones ubicando la cámara desde el techo o desde el suelo en forma vertical al personaje que sera foco. Estos dos ángulos son los menos probables de usar para nuestro caso.

Los ángulos de cámara nos dan diferentes puntos de vista sobre el personaje y la escena. Por ejemplo, un plano a la misma altura que el personaje nos da una percepción de equidad, de que somos iguales porque estamos a su mismo nivel. Sin embargo, si usamos un picado, situando la cámara por encima del sujeto y por tanto mirándolo desde arriba, nos sitúa en una posición de superioridad respecto a él. El observador o espectador estará por encima del sujeto y esto le empequeñecerá.

Pensemos todo esto antes de preparar el cuento a ser contado frente a una cámara, estoy segura que tomarás en cuenta cómo colocar la cámara, qué planos usar mientras narras para que el cuento tome fuerza y que los que estén del otro lado de las pantallas se queden con ganas de ver y escuchar más cuentos. Pronto llegarán más notas sobre el tema. Sí! Continuará…

Puntuación: 1 de 5.

Hablemos de libros y de cuentos, Literatura, Narración oral

Curiosidades del cuento Rapunzel

¿Seguro que conoces el cuento? Mira lo que descubrí.

El cuento de ‘Rapunzel’ es famoso gracias a la adaptación realizada por los hermanos Grimm. Fue publicado en 1812 en Alemania, en una recopilación de relatos germánicos llamada ‘Cuentos de la infancia y del hogar’. ¡Te cuento su verdadero origen y otros datos curiosos!

Una curiosidad, el origen de la historia de Rapunzel no es germánico, los hermanos pensaron que lo era al hacer la colección. Aquí te cuento otras que he descubierto sobre este cuento.

¿Sabías que Rapunzel es el nombre de una planta? Su nombre científico: ‘Campanula rapunculus. En la historia de los hermanos Grimm, una mujer embarazada tiene antojo de una flor (o planta) que se encontraba en el jardín de una bruja. El antojo era tan fuerte, que se negaba a comer cualquier otra cosa, y por eso su pareja va al jardín para tomar unas cuantas y prepara una ensalada. La mujer continúa con el antojo, por lo que el esposo vuelve al jardín para tomar más flores, pero es atrapado por la bruja. Ella le ofrece un trato:  darle las flores, a cambio de su hija. Así, la bruja obtiene a la niña cuando nace, y la llama Rapunzel, pues ese era el nombre de la flor que su madre comía de su jardín.

rapunzel

Ilustración de Arthur Rackham (1909) – Imagen: Wikimedia.-

Otra curiosidad: Rapunzel se basa en historias anteriores. Se ha encontrado un manuscrito del cuento persa ‘Shāhnāmé‘, muestra a Rudabeh ofreciéndole su cabello a Zāl (1674) En la versión de los hermanos Grimm, la bruja se lleva a Rapunzel debido a que su padre robó de su jardín unas campanillas para su esposa, pero existen versiones anteriores a este relato. La versión más temprana de esta historia es de origen persa, y trata sobre la historia del rey Zāl y Rudabeh. Es un poema épico escrito por Ferdousí en el libro Shāhnāmé, y trata sobre cómo se conocieron Zāl y Rudabeh. En el cuento, Rudabeh ofrece su largo cabello para que Zāl pueda subir a donde ella se encontraba, pero Zāl dice que no porque podría lastimarse, y que en lugar de eso podía usar una soga. De esa historia surgieron otras más, Petrosinella (1634) por Giambattista Basile; Persinette (1698) por Charlotte-Rose de Caumont de La Force; Rapunzel (1790) por Friedrich Schulz (traducción de Persinette); y por último la famosa adaptación de los hermanos Grimm, Rapunzel (1812).

¿Sabías que hay Miles de adaptaciones? La más conocida de esta historia, y que en general se encuentra en la mayoría de sus adaptaciones, es “Rapunzel, deja caer tu cabello”, y en la actualidad es considerada una expresión de cultura popular, realizada por los hermanos Grimm. Pero ha tenido un sinfín de adaptaciones, tanto literarias como películas, series animadas y live-action. Las más conocida actualmente es la adaptación de Disney llamada Enredados, que salió en 2010.

No todas las versiones tienen Final feliz. El final de Rapunzel de los hermanos Grimm es feliz, pero no sin antes haber tenido malos momentos… Cuando la bruja se entera de que Rapunzel estuvo con el príncipe y que está embarazada, le corta el cabello y la destierra a un bosque. Cuando el príncipe va a visitarla de nuevo, la bruja usa el cabello de Rapunzel para engañar al príncipe. Al darse cuenta de lo que sucedía, y luego de que la bruja le dijera que nunca vería a Rapunzel de nuevo, se lanza fuera de la torre y cae en espinos, que aunque le salvaron la vida, lo dejan ciego. El príncipe, cegado, vaga por los bosques buscando a Rapunzel, hasta que un día la escucha cantar. Al reencontrarse, se da cuenta de que Rapunzel tuvo gemelos, y ella, con sus lágrimas, le cura la ceguera. El príncipe la lleva a su reino y viven felices por siempre. La bruja, después de que el príncipe cayera de la torre, accidentalmente suelta el cabello de Rapunzel de donde estaba colgado, y queda atrapada en la torre.

Seguramente debe haber más curiosidades sobre este cuento… pero hasta aquí llego hasta que encuentre algo nuevo.

Puntuación: 1 de 5.

COVID-19, Cuentos en pantallas, Narración oral, Nota

Narración oral virtual – Segunda parte.

Mirada al lenguaje audiovisual

En la primera parte de la serie Narración Oral Virtual he compartido las fortalezas y dificultades de diferentes narradores desde distintas partes del mundo; les dejo el link por si no lo has leído todavía. https://vozycuento.com/2020/09/10/narracion-oral-virtual-primera-parte/. Esta vez miraremos y reflexionaremos sobre los elementos en que se basa el lenguaje audiovisual ya que como lenguaje tiene códigos propios que debemos apropiarnos a la hora de realizar nuestras grabaciones para que EL CUENTO se luzca y para que el público se quede con ganas de seguir viendo y escuchando la historia.

Todo narrador sabe de la importancia de adaptar el cuento literario a la oralidad. Hoy debemos también adaptarlo para la virtualidad, por eso creo que es necesario hacer una pausa y detenernos, para entender el lenguaje audiovisual para luego llevar a cabo la adaptación o adaptaciones necesarias. Luego de varias lecturas y búsquedas sobre el tema he realizado esta primera síntesis.

¿En qué se basa el lenguaje audiovisual?

Se basa en una sería de normas de utilización y símbolos para crear una forma propia de comunicación. Este sistema se fundamenta en dos sentidos: el oído y la vista, y en él los contenidos icónicos están por encima de los verbales. El receptor procesa el mensaje de forma global a través de un lenguaje sintético. Entre los elementos que conforman el lenguaje audiovisual encontramos los siguientes aspectos:

  • Sintácticos. Este engloba los elementos más técnicos como pueden ser la tipología de planos, la profundidad de campo o los ángulos de la cámara. También se encuentran dentro de este aspecto los que dan expresividad al lenguaje, como la continuidad o el ritmo.
  • Morfológicos. En este apartado encontramos tanto elementos sonoros como visuales; entre estos últimos destacan los abstractos, los esquemáticos y los figurativos. Con respecto a los sonoros son cuatro los que lo conforman: el silencio, la música, la voz y los efectos.
  • Semánticos. Este aspecto va relacionado directamente con los dos anteriores ya que es el que le da significado connotativo o denotativo según si son subjetivos u objetivos. Para ello se utilizan recursos como puede ser la elipsis, la comparación, el juego de ideas… Pero también lo son los propiamente lingüísticos como la ironía, las frases hechas o las onomatopeyas, entre otras.
  • Estéticos. Por supuesto se necesita de los aspectos estéticos para que el lenguaje audiovisual cobre sentido. En este apartado incluiríamos aquellos que fomentaran los elementos para el recepto del agrado, lo bello o lo armónico.
  • Didácticos. Y en ocasiones la pieza audiovisual necesita incluir en su lenguaje aspectos didácticos para ayudar al espectador a captar mejor el mensaje: preguntas, resúmenes entre la expresión verbal y no verbal. Es una forma de comprender los contenidos.

¿Conocías estos elementos del lenguaje audiovisual? ¿ Los tenías en cuenta a la hora de grabar tus cuentos con el fin de lograr la comunicación y la emoción en tus historias? Si la respuesta es negativa, no te preocupes, porque esta serie de notas continuarán. La finalidad es seguir aprendiendo y reflexionando juntos sobre la Narración Oral Virtual. Surgió por la pandemia, por ella nos animamos a contar delante de las pantallas, pero creo que esta forma no se va a ir pronto, quizá se quedará para siempre. Por ello debemos tomarlo en serio, pronto la tercera parte. Te invito a registrarte al blog para no perderte las siguientes notas, solo debes colocar tu mail, y allí recibirás cada publicación.

Puntuación: 1 de 5.

COVID-19, Cuentos en pantallas, Narración oral, Nota

Narración oral virtual – Primera parte

Cuentos en pantallas – ¿Qué opinan los narradores?

Seguimos atravesando la pandemia. Como es sabido el Covid_19 ha detenido las funciones de cuentos en teatros, bibliotecas, aulas, ferias, plazas y muchos otros escenarios donde nos encontrábamos a contar cuentos a diferentes públicos. Pero la voz de los narradores no se detuvieron porque han aparecido a través de las pantallas. Para conocer sus cambios y vivencias, realicé una pregunta en mis redes sociales, donde algunos narradores han respondido desde diferentes partes del mundo, como Cuba, México, Perú, Chile,Argentina, España. Muy agradecida, aquí sus aportes:

Escribiendo nuevas notas. Por ello necesito de la voz de los narradores. ¿Te hago una pregunta?: ¿Cuál es tu dificultad al narrar frente a una cámara?
  • Catherine Piedra d la CruzMi dificultad principal es que la cámara impresiona, me pongo muy nerviosa, solo pasado unos minutos me voy relajando y voy tomando calma. La respiración se va haciendo más lenta y es cuando aprovecho y el cuento sale de un tirón. Lo bueno que tiene es que puedes grabar varias veces, hasta que sientas que quedó como deseas.No me gusta mucho pues no tienes contacto visual con el público, no interrelacionas, la retroalimentación que completa el ciclo en el proceso de comunicación, no existe, pero trato de hacerlo lo más ameno posible e imagino que tengo un público delante. Eso ayuda a que el cuento salga natural.Pero en estos momentos es la forma que tenemos para que los cuentos viajen a donde los lleve el viento y lleguen al corazón de miles de personas.

Hena Carolina Narradora OralTener el equipo que me facilite las cosas, fluir como si tuviera al público enfrente en ese momento, ser auténtica y lograr un escenario que me permita sentir intimidad.

Dora Noemi Scaglia Cavallero😐 me gusta y no tengo “fierro “….Pero gesticulo demasiado.

Elsa LeibovichDepende, una cosa es filmar un cuento con el celular o la cámara de la computadora (en general se trata de algo de pocos minutos, requiere precisión, tiempo ajustado y tiene la frialdad de que la devolución (si la hay) llega cuando el video se publica en las redes. Otra cosa es la cámara de un zoom, porque en ese caso sale “en vivo”, el espectáculo fluye igual que en un teatro, un bar, un centro cultural, etcétera, y si bien no se ve a la gente en el momento de la narración (en un teatro con las luces tampoco) se intuye su presencia y al final del cuento, si así está pautado, se recibe el cálido aplauso, o eso ocurre al final del espectáculo. Además la gente se comunica a través del chat que generalmente tienen los soportes en que se está transmitiendo, razón por la cual, existe una devolución inmediata. Son nuevas formas de comunicación. Seguramente los griegos se hubieran espantado si desde sus coturnos y máscaras les hubieran dicho que el teatro sería en un lugar cerrado, con luces eléctricas(?) y también hecho por mujeres, ni hablar de los sacerdotes de la Edad Media cuando representaban en las iglesias la vida de Cristo. Es decir, los tiempos cambian, con ellos los soportes, las formas de comunicación y quienes “subimos a un escenario” sea este real o virtual, vamos adaptando las maneras de encarar la puesta. Espero te sirva mi modesto aporte.

Danila LeclercqSe me dificulta no tener la mirada del público… además no sé bien dónde mirar y no me gusta cómo me veo narrando, así lo haga muchas veces…

Cosme Nicolas GonzalezEmilce, para mi es fundamental el ida y vuelta. La mirada cómplice del otro, los ojos que brillan de emoción, la risa, la cara de enojo, de complicidad.Aún con una sala a oscuras, se siente el calor o el frio del público.Muchas veces los reflectores te enceguecen, pero te repito, yo igual lo siento y para mi es muy importante. Poco a poco me voy soltando pero me resulta muy difícil, muchas veces me pierdo en el cuento. No hice hasta ahora zoom, el primero lo voy a realizar el lunes. Después te cuento.

Olga RomeroPrincipalmente la conexión con el otro me costó bastante además me di cuenta q gesticuló y abro demasiado mis ojos.

Gloria ArgañarazMi dificultad es la tentación de dejar de mirar la cámara para buscar el rostro de ese público presencial que ahora no tenemos.

Mireya Leal IsidaHola Emilce…lo que he estado haciendo es imaginar que detrás de la pantalla hay alguien que me escucha, enfoco mi mirada a a ese “alguien”. Aunque me falta sentir la reacción del público presente desde que ensayo mis cuentos me concentro pensando que se los estoy contando a “alguien”. Eso es lo que me ha funcionado…me auto cargo de energía cuando estoy preparándome para grabar el vídeo. Saludos.

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latorrecuenteria

En nuestro primer Foro Teórico @gonzalez_vigue habló del cómo se logra híbrida las artes y las dificultades de los narradores al grabarse… Todas las dificultades están hasta que conocemos el lenguaje del mundo audiovisual… Casi siempre se cometen errores como utilizar la cámara selfie en modo espejo, y que las letras salgan al revés, o que se grabé todo en un solo plano… La otra dificultad de los narradores es creer que el público no está presente, o que no hay interacción, la hay pero de manera distinta, en el mundo virtual todo funciona en tiempos y modos distintos… La mejor forma de que las dificultades se superen, es experimentar.

Karely OchoaNarrar en un acto conjunto, narras con la complicidad del público, esa que encuentras en la mirada, en los gestos, en las expresiones, son como una brújula y un termómetro que ahora es casi ausente.

Viviana Silvia ChaparroLa falta de registro emotivo respirable en el aire que devuelve el público. Debo optar para no salirme de escena entre seguir o, de reojo, pispear y correr el riesgo de salirme para constatar “sí, están ahí, somos un todo” o ” salvataje”.

Blanca Luz Martìnez ReyesAjustarse a los tiempos, el cuento tiene su ritmo y tiempo, el cual no siempre es el mismo.

Berzos Con FloresMmmm… Pues además de lo obvio como la necesidad de la mirada del público, etc… el hecho de mirar a la cámara pero sólo lo necesario para dirigir la mirada pero sin quedar atrapada en la imagen de uno mismo, es decir, al inicio me preocupaba mucho cómo me veía yo y hay que ir haciendo un trabajo de separación de la imagen propia con la imagen que se quiere transmitir con el cuento que estas eligiendo compartir.Cuando estas en persona no te miras, miras al otro, sientes a quien te escucha y ahora hay que hacer un esfuerzo por imaginar a esos a quienes te diriges y eso solo se logra si trabajas bien el cuento, si te compenetras con el, si sientes en verdad la necesidad de los personajes para darles voz a lo que ellos tienen que decir.Recordar más que nunca que narrar no es para lucirse uno, sino para lucir la historia.Es decir, salir de las aguas de Narciso que nos captura la imagen y que sea el agua la que corra con la vibración del cuento 💕.

Claudia MacchiA mi ha ayudado mucho un taller donde aprendimos dónde dirigir la mirada para q el oyente sienta q se le está hablando a él. Trato de contar sentada ya q así evito moverme demasiado. Los movimientos tienen q ser lentos para q no ensucien la imagen…. en fin, cómo todo uno se va acostumbrando. Besos.

Graciela VeronicaMi principal dificultad es que falta la conexión con el otro, la mirada, el gesto que acompaña y sostiene nuestro relato, considero mucho más frío tanto grabar como escuchar un cuento grabado, muy diferente de un cuento contado en vivo en facebook o instagram o en una plataforma pues en ese caso siento que mi energía llega a los que me están viendo y escuchando y siento esa conexíon en los comentarios del vivo o en las miradas y aplausos en zoom u otras plataformas, por lo demás siento que gracias a esta tecnológia en este contexto tan crudo he podido llegar a muchísimos lugares y abrazarnos con la palabra, de otra forma el aislamiento en silencio hubiera causado mucha desazón y angustia.

Maria Susana ValdezMis mayores dificultades son de caracter tecnico, encuadre, luz , fundamentalmente. Teniendo en cuenta que mi camara es mi celular.

RePapel Fer AlvarezHola Emilce. Yo no me he adaptado a esto de la narración por video. Veo que muchos lo hacen. He podido enterarme, por charlas o comentarios algunos datos útiles, como poner el teléfono horizontal, o la tablet, estar sentado para evitar traslados que te saquen de la cámara, la posición o altura del dispositivo para no quedar en escorzo y (esto lo agrego yo) el tiempo de la narración. Me parece que para los videos ameritan narraciones cortas. No es inconveniente si el video es de un espectáculo que fue grabado en vivo, porque se puede sentir la interacción de la gente, sin embargo para una grabación, en solitario, en tu casa, me parece más conveniente ser breve.

Graciela AlettiMe cuesta no tener la mirada del público A mí en lo personal me gusta compartir hacer un guiño ,incluir un escucha Pero estoy tratando de adaptarme a esta nueva realidad.

Olga Martinezno me deja concentrarme bién.

Elena LopezEl principal problema es mirar bien a la cámara y no distraerme con las imágenes de la pantalla.

Cuentos del CaracolYo me imagino que estoy contándolo a alguien. Y miro al centro de la cámara (movil) como si en realidad hubiera alguien. Me suelo abstraer bastante y, aunque no es igual, si me siento capaz de contarlo como si hubiera alguien ahí. Me imagino cuando lo estén viendo después, si gustará, las caras que pondrán. Eso si!! Puedo hacer un montón de grabaciones, me atasco, me equivoco con las palabras, lo entono mal… y o paro o después de grabarlo si no me convence, lo vuelvo a grabar. Soy exigente con el resultado. Aunque también voy descubriendo que puedes incluso equivocarte, que eso ocurre en el directo y siempre se puede rectificar, me lo voy tomando con más tranquilidad.

Si han leído con atención hay mucho en común, a saber: los nervios, la falta de concentración, la creencia de las miradas ausentes, la falta de la complicidad, las equivocaciones, el desconocer la técnica en relación a encuadre, luz, dónde mirar, dónde está el foco de la cámara, la incertidumbre de grabar desde el celular o desde la cámara de la computadora en redes o plataformas como Zoom o Google Meet. Y me gustaron algunos de los consejos como por ejemplo, narrar sentados, tener presente que es la historia que debe lucirse, ensayar, grabar y volver a grabar, imaginar a un otro del otro lado de las cámaras, no grabar en cámara selfie para que no aparezcan letras al revés, cuentos cortos, investigar para conocer el lenguaje audiovisual. y lo más importante EXPERIMENTAR.

Creo que lo primero es pararse a hacer preguntas: ¿Qué me pasa a mi cómo espectador de cuentos narrados a través de las pantallas? ¿Todo me atrapa, o me conmueve? ¿Qué es lo que hace que me quede a ver y escuchar el cuento de inicio a fin? ¿Qué tengo que conocer y aprender para incorporar en mis presentaciones para que sean atractivas? ¿He investigado sobre el lenguaje audiovisual para adaptar mi repertorio a dicho lenguaje?¿Todos los cuentos son apropiados para ser contados frente a la cámara? Como ven son muchas preguntas y seguro que habrán muchas más. Dicen que todo problema o cambio es una oportunidad para algo nuevo. Vayamos paso a paso.

Mi idea es realizar una serie de notas relacionadas a esta nueva forma de contar cuentos en la cual hay que aprender este ¿nuevo? lenguaje, conocerlo, trabajarlo para incorporlo a la narración, quizá colocando una nueva columna o item a nuestro trabajo de mesa al preparar los cuentos, practicando mucho, equivocándonos para ofrecer a nuestro público calidad y belleza en nuestros repertorios. Pronto la segunda parte de la serie: Narración oral virtual.

Puntuación: 5 de 5.

Narración oral, Nota, Sección: Viaje a... Nos cuenta...

Viaje a México

Nos cuenta Penelope Rivera

Nos conocimos por redes sociales y a través de un grupo de Whatsapp. Se que es referente en su país, le escribí para proponerle realizar esta nota de la nueva sección: Viaje a… Nos cuenta…. y enseguida me respondío que sí!! Empecemos el viaje a México a través de sus palabras… Se la presento!

¿Cómo ves el movimiento de la Narración Oral en tu país?

La Narración Oral en México está en un buen momento, gracias a las narradoras y narradores que desde hace unas tres décadas, lograron que tuviera el reconocimiento que necesitaba, cobrando fuerza y construyendo academia. Lograron significativos avances en cuanto a investigación, formalizar la educación y consolidar importantes festivales. Creo que se está cosechando. Existen escuelas formales e informales, publicaciones en la materia, y universidades albergando proyectos para la formación y actualización de nuevos narradores.

La narración oral ha tomado el lugar que le correspondía en las artes escénicas, ha contribuido al desarrollo infantil y por su gran posibilidad de articular otras disciplinas, como la literatura y la música, es una pieza clave en el fomento a la lectura y la interdisciplina. A lo largo de estos años, se han tenido avances significativos, pero tenemos que hacer más y generar nuevas perspectivas, corrientes pedagógicas y una apertura a los ritmos y tecnologías de las nuevas generaciones. Año con año somos más narradores, profesionales o aficionados, en su mayoría mujeres, y muchos dedicados a las infancias. 

Una parte importante de narradores viene de la docencia, otra viene del teatro o la literatura y con los programas de abuelos cuentacuentos, muchos de ellos son de diferentes formaciones. Por fortuna la narración oral, es una disciplina que fusiona la capacidad de oralidad de la persona, y la adquisición de técnicas y métodos. Incluso hay muchas narradoras y narradores orales en el país, expertos en abordar temas o trabajar con públicos específicos de edad y grupos vulnerables, o quienes trabajan desde la perspectiva de género, la promoción de derechos, por citar algunas. Por momentos la narración oral es intermitente en cuanto a movimientos colectivos, algunos se diluyen o llegan a cumplir su periodo, pero siempre hay propuestas y organizaciones.

El confinamiento, permitió, de forma acelerada que la narración sea el vehículo perfecto para compartir historias, no solo en México sino en el mundo, creo que surgieron propuestas y proyectos notables, de buen contenido, canales y páginas en redes sociales de muchos compañeros, e incluso la mayoría de los creadores de casi todas las disciplinas artísticas y educativas, han tenido que acudir a la narración oral. Creo que tenemos mucho que contar y seguir contando.

¿Cómo es el panorama en relación a los espacios donde se narra?

Existen muchos espacios culturales y educativos que programan a narradores orales, en su mayoría dedicados a la niñez o la historia, sobre todo en las ciudades o áreas urbanas, pero falta mucho por hacer.

El país es muy grande y diverso, desde climas, territorios, culturas y ideologias por citar algunas diversidades, evidentemente con las diferencias entre lo rural y lo urbano, y aunque existen importantes iniciativas en todo el país, la sustentabilidad de los proyectos es el problema para la continuidad, ya que faltan presupuestos para sufragar los gastos, y las personas están acostumbradas a la gratuidad, un círculo vicioso de no pagar y no cobrar.

Existen muchas iniciativas de colectivos, cafeterías, foros independientes, bares y restaurantes, que por periodos contemplan la programación de narradores orales, pero no es constante o permanente, por las mismas causas que comentaba, de la sustentabilidad. En la mayoría de los casos, son los mismos narradores y sus colectivos, quienes gestionan los espacios y hacen temporadas.

Todavía nos falta mucho por hacer y explorar. Abrir espacios, narrar para adultos, formar nuevos públicos, ofrecer opciones para tener otros mercados, ya que la narración es una disciplina tan amigable como amplia y sobre todo llena de emociones.

¿Cómo es el panorama en relación a los diferentes públicos que asisten a los espectáculos de narración oral? 

En cuanto a infancias, tenemos una buena formación de públicos, se programa narración oral en salas de lectura, bibliotecas, escuelas, guarderías, festejos y efemerides, jornadas, ferias del libro, librerías, festivales infantiles y fiestas privadas, digamos que existe un buen panorama, formación, asistencia y mercado, tanto de gobierno como de iniciativa privada. Creo que en casi todo el país, sobre todo en zonas urbanas existe la misma condición, con sus excepciones. Hay programas de gobierno y muchas editoriales que programan narradores para la promoción de sus publicaciones.

En relación a otros públicos de edad o regiones, nos falta promoción. Aunque un buen porcentaje de narradoras y narradores trabajan con adolescentes y adultos, las instituciones artísticas, culturales o educativas, o los espacios de esparcimiento no siempre programan narración oral para los mayores, hay un prejuicio de creer que los cuentacuentos son solo para la niñez.

¿Los organizadores culturales del estado de tu país promueven la Narración Oral con identidad propia, o la incluyen como parte accesoria de otras disciplinas artísticas?

Hay muchos programas de promoción de la lectura donde la mediación y la narración oral se vuelve pieza clave para la identidad del país, y es el estado, el que mayor oferta provee, aunque también hay otras organizaciones sociales o editoriales que lo hacen. 

La mayoría de programas son enfocados a la publicación de libros, más que de narradores orales, y están a cargo de la Secretaría de Cultura Federal o las representaciones en los estados (provincias, alcaldías y municipalidades), algunos promueven a escritoras y escritores mexicanos, mitos y leyendas de tradición étnica, indigena o de pueblos originarios. También hay publicaciones de mujeres o personajes destacados de la historia. O mitos urbanos de nuevos imaginarios colectivos. Sin embargo la narración oral queda a cargo de narradores con formación, que transmiten a través de la oralidad estas publicaciones o leyendas de la transmisión oral que pasa de boca en boca, pero hay pocos narradores de origen etnico, y no es que no existan, es la centralización, la que invisibiliza sus voces. Sin embargo hay muchos narradores que desde su comunidad, realizan importante labor, pero no es el estado quien promueve, son ellos con sus colectivos y medios al alcance.

En cierta medida es accesoria, y creo que tiene que ver con voluntades de la política cultural en turno. Ha habido programas que albergan esta transmisión oral desde las voces de los pueblos o las comunidades, o en forma conjunta con narradores de las zonas urbanas especializados en la materia, pero pierden continuidad por los cambios de gobierno, las reformas o los recortes presupuestales. 

Cabe destacar que existen sesenta y ocho pueblos indígenas, con sus lenguas originarias y variantes dialectales, once millones de habitantes. Aunque hay publicaciones en todas las lenguas, se han centrado en la literatura, sin tomar en cuenta la narración oral. Tenemos mucho que trabajar desde esa parte.

¿Qué tipo de repertorio utilizan la mayoría de los narradores? Me refiero si cuentan tradición oral o cuentos de autor

Considero que narramos de ambos repertorios, muchas narraciones o mediaciones de lectura son de autores, y muchas desde la tradición oral o desde la inventiva, por fortuna habemos de todo tipo de narradores en el país. Un mayor porcentaje trabaja con autores, porque en su mayoría son programas de fomento a la lectura o las artes. Pero en otras áreas, más acercadas a las lenguas indígenas u otras disciplinas, se basan en la tradición oral. Creo que a la mayoría de narradoras y narradores nos gusta narrar ambos repertorios, no se comparan, ambos tienen sus maravillas e imaginarios.

¿Cuáles son los autores favoritos a la hora de narrar? ¿Cómo manejan el tema del derecho de autor? ¿Solicitan autorización para contar sus obras?

Creo que nos influimos de las publicaciones de la época, autores que están premiados o tienen acuerdos para publicaciones en el país, como lo es el Fondo de Cultura Económica y el acervo de la Dirección de Publicaciones, que constantemente cambia por los periodos de gobierno. Narramos de todo. En general hay dos criterios, por un lado el repertorio y elección de cuentos del narrador oral, que puede juntar autores y publicaciones de varias épocas y autores, porque su sesión gira en torno a un tema, o bien por encargo en donde se desempeña, que va desde salas de lectura, bibliotecas, librerías, jornadas con editoriales, ferias, festivales, etc. donde solicitan sea narrado el material que tienen o promueven. Algunas ferias, solicitan que narres cuentos que promuevan su colección, algunas con una excelente curaduría y mucho material para poder escoger y contar, cuyos derechos autorales, no son un problema.

Hay quienes narran puros cuentos clásicos y hay quienes narran puros contemporáneos.

Creo que falta comunicación con los autores, es un país grande y no todos los cuentos son nacionales. Lo que sí, en la mayoría de las sesiones de cuentos, se dice el autor y la editorial, y aunque sea una versión adaptada a la narración oral, se hace mención del cuento original.

Hablemos de festivales.¿Cómo se organizan, qué características tienen en tu país? 

La mayoría de los festivales especializados en narración oral, son independientes, aunque tengan convenios, subvención o financiamiento del estado. Son iniciativas de organizaciones, colectivos y agrupaciones con mucha o poca trayectoria que año con año emprenden en realizar una buena programación de narradores nacionales y extranjeros, además de charlas y talleres. Hay grandes proyectos consolidados desde hace tres décadas, como FINO Cuentalee, AMENA AC y Palabras al viento, entre otros, a lo largo y ancho del país. Cada uno, tiene sus encantos y maravillas. Algunos festivales los organiza el estado a través de sus instituciones, pero a mi punto de vista, los mejores son las iniciativas independientes y comunitarias. 

En todos los estados existen festivales culturales del estado e independientes, estatales y locales, y en su mayoría, contemplan dentro de su programación la narración oral.

También tenemos ferias del libro en todo el país, donde algunas contemplan la narración oral dentro de su programa al público, con sus excepciones de libros de ciencias, que a veces pueden tomar en cuenta a la narración oral.

Existen también en casi todos los estados, jornadas y caravanas, que se realizan de forma eventual, dependiendo quien las promueva o financie, como es frecuente se diluyen por falta de presupuestos, continuidad por cambio de gobernantes o voluntad política.

Digamos que el país está lleno de opciones de todo tipo, donde se contempla la narración oral, o especializados y temáticos, sin embargo, habemos más narradores que festivales.

Tenemos mucha oferta cultural, pero el país es tan grande y diverso, que demandamos más allá de la oferta que existe. Nos falta mucho por emprender y abarcar.

¿Qué es para vos, contar cuentos? ¿Qué es la Narración Oral?

Para mi, la narración oral lo abarca todo. Contar cuentos e historias de la tradición oral. Narraciones basadas en autores. Espectáculos de narración oral, con más elementos de interdisciplina, nuevas tendencias de narración oral, fusión con otras disciplinas escénicas, como danza, cabaret, música, etc.. Narración oral con mediación de lectura y fomento lector. Video-narraciones. También es academia, investigación, centros de formación, publicaciones, foros, charlas, círculos, conferencias y otras opciones para compartir conocimiento y reflexionar sobre el tema. Desde luego es cuentacuentos. Contar cuentos requiere de conocimientos de todo tipo, empíricos o escolarizados,  todos ellos forman parte de un contador de historias. Creo que muchos, cuando menos en mi país dividen la narración oral de contar cuentos, porque, aunque se realiza la misma acción de contar un cuento a través de la oralidad, el cuentacuentos a veces tiene contenidos comerciales, clichés y réplicas de las grandes empresas del entretenimiento.

Contar cuentos para mi, es narración oral, aunque en la narración oral se puede integrar otras formas literarias que no son exclusivamente el cuento.

Cuéntanos cómo comenzaste a narrar. ¿Quiénes fueron tus maestros?  ¿Qué es lo que tiene que tener el cuento para que sea perfecto para incorporarlo en tu repertorio? Con la pandemia, ¿cómo sigue el trabajo de los narradores?

Tratare de responder por pregunta, porque me parece que son varias y distintas, aunque en el mismo tenor.

Comencé a recitar desde niña, y a leer en voz alta. Luego comencé a ser narradora oral hace unos veinticinco años, primero como lectora en voz alta y tomé talleres en el Instituto de Cultura del Distrito Federal, tuve un libro club y ahí practique bastante, pero antes de este primer curso de lectura en voz alta y narración, fui maestra de preescolar desde los quince años, primero de auxiliar, luego interina y luego tuve grupo durante cinco años. Crecí en una escuela, mi madre tenía un colegio privado, cuyo sistema era escuela activa. Aprendí en la observación y la práctica, que la narración oral, es una de las mejores herramientas pedagógicas para abordar temas. Al principio trabajé con mi madre, después en el Gobierno del Estado de México y colegios privados. A diario, sin ser consciente del todo, abordaba los temas con cuentos. Fui maestra de taller de ciencias del Sistema de Aprendizaje Operatorio también en preescolar, y diario, contaba historias de animales y fenómenos de la naturaleza, de esa forma era divertido para mi y para ellos. Sin embargo era una herramienta didáctica, pedagógica y metodológica. Creo que ahí comenzó. Posteriormente fue el libro club, luego comencé a dar sesiones para el Programa Alas y raíces a los niños mexiquense, y seguí narrando en donde me invitaran. Antes, no me acerqué al gremio de la narración oral, porque me formé como gestora cultural, casi a la par, y gran parte del tiempo me dedico a ser coordinadora o líder de proyectos artísticos y culturales. En la narración oral, soy autodidacta, y cada año curso un taller de actualización de artes plásticas, de narración oral y de gestión cultural, el año pasado tomé talleres con Mamita de León, Claudio Ledesma y Sakiko Yokoo, Y este año con Hena Carolina, Armando Trejo y creación literaria con Mauricio Carrera. Nunca se deja de aprender, es bueno actualizarse.

Cuando voy a seleccionar un cuento, lo primero que busco es que salga de la línea, que tenga puntos de ruptura, ópticas de imaginarios distintos, ya sea por el tema, por los personajes, por que habla de diversidades o es un anti-cuento. También me gustan los cuentos cortos, repertorios que permiten saltar de un cuento a otro dejando descansar al público, aunque admiro esos montajes de un solo cuento largo. Mi estilo es de chismosa, me gusta hacerle creer al espectador, ya sea en su asiento o a través de la cámara, que sucedió, meterlo a la ficción. Me gusta apropiarme de los cuentos y contextualizarlos a mi entorno o el de mi público. También me gusta contar anécdotas de personas que me cuentan o me pasaron, sobre todo las de fantasmas, me gustan más que las leyendas, incluso me encantaría que se volvieran un imaginario colectivo como las leyendas, sería feliz de escuchar en alguien más qué pasó eso. 

Yo formo parte de la Compañía Fonámbules del teatro, somos una familia de comediantes que desde hace veintiséis años hacemos teatro en interdisciplina. Convivir a diario con mi familia, me ha generado muchas posibilidades, porque el clown es una de las técnicas base de nuestra compañía. Mi narración oral siempre gira en torno a la comedia, soy chistosa de forma natural. Últimamente trato de hacer otros géneros, ya que siempre cuento para niñas y niños, lo cual es mi fuerte, pero he empezado a narrar relatos eróticos o trágicos, tengo mucho que explorar aún. Siento que aunque llevo varios años narrando, soy nueva en la narración oral.

Miro dos lados del confinamiento por el COVID 19.

Por un lado, está fatal. La pandemia nos paralizó. Vivimos incertidumbre, falta de ingresos y trabajo. Muchos programas cancelados y proyectos caídos. Fondos de cultura destinados a otras áreas. Un panorama triste para el sector cultural y educativo. 

La narración oral se lleva a cabo en lo colectivo, escuelas, bibliotecas, salas, teatros, etc. espacios cerrados, donde las opciones se reducen y modifican. Quienes se dedican solo a narrar, y no se metieron a la fila de los pocos contratados, o forman parte de la mafia cultural, no les está siendo nada fácil el confinamiento.

Esta situación, ha generado una rápida mudanza a las actividades on line, con los retos que representa el analfabetismo digital, aun para los millennials, porque no hay lugar a donde la tasa de transferencia o transmisión no esté saturada, o los dispositivos no sean ideales.

Por otro lado, la narración oral encontró en las redes sociales, un espacio de visibilización importante. Quienes no se dedican a la narración oral, están contando cuentos para expresarse. Y es que la narración oral no se hace en lo colectivo, como otras disciplinas artísticas, por eso existe tanta producción de cuentacuentos en las redes. He visto con gusto, crecer canales, páginas y seguidores de proyectos, muchos narradores producir con habilidad, generando espacios de expresión, comunidad y academia en lo virtual. Ha sido muy grato contar con públicos de muchos lugares del mundo, y ser espectadora de otros creadores de américa latina y tejer redes. Esta mudanza apresurada y caótica en sus inicios, ha ido tomando forma y rutas para su desarrollo, de manera más sencilla, que a otras disciplinas, que no pueden llevarse a cabo desde casa. Digamos que los imaginarios, circulan ahora por las redes, y aunque digamos en el gremio, que hay demasiados video-cuentos, son pocos comparados con videomemes de youtube y tiktok. Celebro el nivel de participación,  cada vez mayor y de todo tipo de calidades y contenidos.

En la comunidad virtual, también tenemos mucho que hacer, y emprender para tener mejores resultados.

Puedes dejarnos tu página Web o tus redes sociales para que los lectores puedan contactarse contigo

Desde luego me encuentran en Facebook: @PenelopeRiveraAc  También en Instagram: @penelope-rivera-ac

Y para terminar:  Un deseo  que quieras compartir con nosotros.

Deseo que se acerquen a la narración oral, ya sea como público, utilizando la narración como una herramienta que fortalezca su trabajo, para ser profesionales o simplemente como un espacio de expresión, para seguir contando las miles de historias que aún no han sido narradas.

Agradezco la entrevista y mando un abrazo fuerte desde esta coordenada.

Muchas gracias a tí, Penélope. Siento que me envuelve ese tono mexicano, ese decir bello en cada una de tus palabras. Que los cuentos nos encuentren y las historias nos sigan hermanando.

Puntuación: 1 de 5.

Literatura, Narración oral, Nota

¿Por qué nos gusta contar historias?

Contamos desde siempre. Desde tiempos antiguos. Contamos y escuchamos. Cada uno con sus formas y ritmos, con su propia experiencia de vida. Contamos y viajamos donde suceden las historias. Contamos y resonamos en el otro. A veces los cuentos nos develan sus secretos, nos ayudan a comprender sobre los ciclos de la vida, otras veces, nos los cuentos  nos usan a nosotros como vías para llegar a otros seres o a otros lugares del mundo. No hay un modelo a seguir, pues son los cuentos quienes nos eligen para ser contados a través de nuestra propia voz, todos somos innatos.

Las historias tienen siempre “ese gusto” diferente

Sobre todo si son reales y pasaron hace mucho tiempo. Es que los hechos pueden trascender gracias a estas narraciones, que pueden ser orales o escritas.

Hay algo que siempre llama la atención en los pueblos alejados de las metrópolis y son los relatos populares. En ellos se cuentan cosas que ocurrieron hace mucho o bien que explican un suceso en particular, como son las leyendas. Van mucho más del entretenimiento y la diversión porque sirven para conocer más sobre una cultura, un evento, una tradición.

Los neurocientíficos y psicólogos están analizando por qué nos gusta contar y escuchar historias, sin importar la edad que tengamos. Al parecer, nuestro cerebro está programado para disfrutar de cualquier relato porque influyen directamente en nuestras emociones y reviven momentos del pasado, ya sea propio o de una nación o pueblo. Una narración entonces nos genera una “conexión”, una “identificación” y por eso es que nos encantan.

Muchas de las preguntas que se plantean los expertos tienen que ver con nuestra historia como animales en sociedad. Nos gusta contar historias sobre otros y para otros. Nos ayudan a informar sobre lo que ocurrió u ocurre en nuestra comunidad, por más que sea un hecho imaginario. Permite a la vez interactuar con otras personas, que nos presten atención, enseñar sobre algo en particular. Además, los cuentos tienen el poder de la persuasión y motivan a experimentar diversas emociones y hasta de generar empatía.

Una fábula es algo universal, no sabe de épocas, costumbres, idiomas o religión. En todas las culturas de la historia se han desarrollado por diversos motivos. Los antropólogos encuentran todo el tiempo cuentos populares en una cueva, un pedazo de cuero, un campo con piedras, etc. Pueden estar en sánscrito, en sumerio, en egipcio o en latín, pero lo cierto es que todas las civilizaciones humanas entretejieron sus propias historias, muchas de ellas, similares entre sí aunque las separan siglos o miles de kilómetros.

En la antigüedad era común que se narrara sobre lo ocurrido ese día o bien sobre un hecho “destacado” de la comunidad: las salidas de caza, las recolecciones históricas (por llamarlas de algún modo), el momento en que entre dos hombres pudieron hacerle frente a un mamut, etc. También era frecuente contar sobre los fenómenos naturales en forma de leyenda, como ser por qué la luna es redonda algunos días del año, el poder de la lluvia o las razones por las que sale el sol cada mañana.

Los orígenes de los cuentos pueden tener una relación en nuestro pasado evolutivo. Han pasado miles de años y la mayoría de las personas afirman que las mejores historias son las que se transmiten de generación en generación, las que no suelen estar escritas. ¿Por qué? Básicamente porque tienen algo diferente, una interpretación del que las narra, un poco de emoción y hasta de ficción. El “transporte narrativo” como lo llaman los psicólogos es el que permite viajar por el tiempo, imaginar que estamos en ese preciso momento en que sucede la historia, involucrarnos con el personaje principal, entender por qué actuó de una forma y no de otra, etc.

Las tres ideas que hasta el momento se han desarrollado en relación a la empatía por contar y escuchar cuentos

1-Relatar o narrar es inherente a todo ser humano, algo universal. Las historias contienen temas en común a cualquier civilización, sin importar el momento en que aparecieron, el idioma, el lugar o la religión o creencias.

2-Las características de los relatos y la afición natural por ellos nos revelan algunas claves sobre la historia evolutiva del hombre, así como también el origen de las emociones y la empatía, todas presentes en nuestra mente.

3-Los estudios sobre el poder que tiene la narrativa para influir en las ideas y creencias todavía tiene un largo camino por recorrer, pero hasta el momento han descubierto cosas fantásticas, como por ejemplo los análisis mentales que hacemos, la relación e identificación que tenemos por esa historia en particular según nuestras experiencias y vivencias y cómo podemos aceptar ideas nuevas.

Puntuación: 1 de 5.

COVID-19, Narración oral, Nota

La importancia de la narración: leer escuchando.

Aprovechar el tiempo de COVID-19 para reflexionar sobre nuestro oficio.

Con la llegada del COVID-19 todo se detuvo. Nuestras vidas se tuvieron que adaptar a la quietud y re-inventarnos. Antes la vida cotidiana se basaba en la velocidad. La velocidad con la que tomabamos todo lo que necesitabamos y la que utilizabamos para eliminar todo lo que ya no nos sirvía. Todo tenía que estar listo para acelerar los acontecimientos, incluso las imágenes ya estaban hechas, creadas por otros, de manera que nos ahorrabamos el tiempo y no inventebamos imágenes nuevas y personales. Pongamos por ejemplo, las que se ven en la televisión, que detienen el pensamiento, colonizan los sueños y los deseos. No tengo nada en contra de las imágenes, por supuesto sirven, y son de gran alcance porque activan todas las funciones psico-físicas humanas. Pero hay una enorme diferencia entre las imágenes que vemos con nuestros ojos y las que se forman en nuestros pensamientos mientras que alguien nos cuenta algo.

Bruner afirma que narrar renueva la vida social porque permite el continuo «mercado de los significados«. El desarrollo del pensamiento crítico nace en la conciencia y en la capacidad de descentralizarse para escuchar activamente. Hasta hace cuarenta años había la tradición de contar cuentos de hadas, anécdotas, poemas. Los niños no tenían prisa. Cuanto más largo era el cuento, más tiempo los niños podían quedarse con los adultos a escuchar. Había una investigación del significado. Hoy en día por lo general, ya no se cuenta en las casas. A menudo se leen los cuentos a los niños o se les deja solos delante de un libro, o se les brinda un celular o tablet, para que vean historias a través de narradores virtuales.

Creo que es tiempo de reflexión, de aprovechar este estar en casa, aprovechar esta “nueva normalidad” para detenernos a revisar nuestro oficio y por qué no, volver a invitar a entrar a las casas la palabra, las historias familiares, los cuentos que alguna vez alguien nos contó para contárselos a nuestros hijos, alumnos, nietos, sobrinos sin darles todo masticado, todo procesado, solo utilizando nuestra voz, invitándolos a escuchar.

La narración como hospitalidad

La narración es una forma avanzada de hospitalidad y marca en lo profundo tanto a los que narran como a los que escuchan. El narrador nos da la bienvenida para entrar en su mundo y se declara disponible para interactuar con el mundo de los oyentes: los invita y también se deja invitar. La reunión entre narrador y oyente estimula a los dos. Es una página escrita que se vuelve algo vivo. Es el gusto de leer escuchado. En realidad lo que pasa es un intercambio, por medio de esta actividad también el escritor se enriquece. Un autor no puede considerarse aislado, es parte de una comunidad, vive dentro de una sociedad y tiene que ser parte de ésta, interactuando con los demás con sus obras.

La narración como una invitación a la decisión

Hay comunicaciones que no tienen sentido, que no te dejan nada. Por ejemplo las conversaciones hechas en las salas de espera o en los asensores, las palabras vacías entre desconocidos pronunciadas en un acontecimiento en un tren. La narración es otra cosa, busca la interacción. Un fuerte vínculo que une los acontecimientos contados al pasar inexorable del tiempo, nos invita siempre a “estar listos”, sin perder la concentración. Eventos insignificantes se convierten en algo que merece nuestra participación. La historia contada se refiere al interlocutor con la misma intensidad con la que el narrador siente su participación. El oyente es empujado hacia esta aventura, porque se siente como si fuera parte del cuento. La fuerza de la participación no deriva de la agudeza de los conceptos. Son los hechos evocados por una ola emotiva que nos lleva a sentirlos nuestros, a pesar de que los protagonistas sean muy lejanos. El narrador ama la realidad contada y lo hace de manera que los demás la amen también; por eso, se vuelve una invitación a decidir individualmente: «¡Ten cuidado! Tu también tienes algo que ver con la historia.» que supera la tentación de la indiferencia. El narrador pide una decisión valiente y arriesgada: estar a favor de la lógica de la historia o no. No lo hace severamente, simplemente pide una decisión, mientras que cuenta su historia.

La narración como una sorpresa

A través de la narración tienes la certeza de que tendrás participación por parte de los demás porque tiene la capacidad de sorprender, de poner en discusión su propio mundo, desconocido e indescifrable. Los que aceptan experimentar el vértigo de la sorpresa, tienen la capacidad de exponerse delante de lo que no conocen. La narración es capaz de crear maravillas porque se extiende hacia una aventura que todavía no se ha experimentado. Y eso con una secuencia que nunca es igual, es lo mismo que pasa cuando se intenta demonstrar un teorema de matemáticas. En la infinita sucesión de eventos reales, la historia sólo elige algunos y los organiza de una manera que sigue siendo “cuento”. Se enfrenta con una realidad considerada más amplia y más solemne de la que es contada.

Entonces que esperas… abre la puerta, deja que los cuentos entren por las ventanas de tu casa y cuenta. Crea imágenes, deja que el que te escuche cree las propias y vuelve a contar. Así la vida en estos tiempos de confinamiento pasará más rápido y estoy segura que pronto volveremos a vernos y abrazarnos en los escenarios, sean plazas, bibliotecas, aulas, teatros.

Puntuación: 1 de 5.

Narración oral, Nota

En búsqueda de repertorio – Derecho de autor / Dominio público.

Año tras año, pasan al dominio público obras que dejan de tributar derecho de autor, vale decir se pueden reproducir, utilizar, modificar, de manera libre y gratuita.

Aprevechando que todavía estamos en casa por la pandemia Covid-19 (Por lo menos acá en Argentina, en algunas cuidades volvimos a face 1 de aislamiento social preventivo obligatorio), creo que es un buen momento para la lectura de nuevos textos, así encontrar nuevas historias para incorporar en nuestros repertorios. En esta nota voy a poner el acento en conocer y en la reflexión sobre el Derecho de autor / Dominio público. Pasen y lean!

Los derechos de autor varían según las legislaciones de cada país. En Argentina, Estados Unidos, y en los países de la Unión Europea, la obra del autor está protegida  por setenta años luego de su muerte. Y por cincuenta años en China, Canadá y Nueva Zelanda, entre otros. En Colombia y España por ochenta y en México por cien años. Una modificación a la legislación de Estados Unidos deja bajo derecho de autor por 95 años las obras publicadas entre 1923 y 1977, motivo por el cual ciertos libros se liberan de derechos y otros no, así el autor haya muerto hace setenta años o mucho más tarde, como en los casos de H.G. Wells y Agatha Christie. (Fuente www.perfil.com).

¿Qué son los derechos de autor?

Los derechos de autor son derechos que nacen en la persona del creador de obras
literarias, científicas y artísticas y didácticas, programas de computación,
compilaciones de datos u otros materiales y en general todo escrito de cualquier
naturaleza o extensión. Estos derechos le permiten al autor de la obra impedir el uso
no autorizado de la misma por parte de un tercero. Los derechos nacen
automáticamente para el autor con el acto de creación de una obra, siempre y cuando
la obra refleje una expresión original, particular y propia del mismo. Bajo la expresión
derechos conexos se incluyen los derechos de los artistas, intérpretes o ejecutantes
de una obra, de los productores de fonogramas y de los organismos de radiodifusión.
Se denominan conexos a los derechos de autor pues su función es la de valerse de
obras de autor ya creadas –previa solicitud de autorización al autor- y hacerlas
conocer al público a través de diferentes actividades sean artísticas o técnicas.

¿Cual es el plazo de duración de los derechos de autor y derechos conexos en Argentina?

Los derechos de autor duran toda la vida del autor y 70 años más, contados a partir
del 1° de enero del año siguiente al de fallecimiento, en cabeza de sus herederos o
derechohabientes. Cumplido ese plazo pasan a formar parte del dominio público.
Este plazo es para todas las clases de obras, con excepción de las obras fotográficas,
las cartas y misivas que duran 20 años contados a partir de la fecha de publicación.
Vencido este plazo los derechos de autor sobre las obras pasan a formar parte del
dominio público.
Los derechos conexos de los artistas, intérpretes y ejecutantes de una obra, duran la
vida de ellos y 70 años más, contados a partir del 1° de enero del año siguiente al de
fallecimiento, en cabeza de sus herederos o derechohabientes. Vencido este plazo los
derechos conexos sobre las obras pasan a formar parte del dominio público.
La duración de los derechos de los productores de fonogramas es de 70 años
contados a partir del 1° de enero del año siguiente al de su publicación. Vencido este
plazo los derechos conexos sobre las obras pasan a formar parte del dominio público.
Los organismos de radiodifusión poseen derechos conexos por el plazo de 20 años
contados a partir del 1° de enero del año siguiente a la fecha de la emisión. Vencido
este plazo los derechos conexos sobre las obras pasan a formar parte del dominio
público.

¿Qué quiere decir que una obra es de dominio público?

Las obras de dominio público son aquéllas cuyos derechos patrimoniales se han
extinguido por haber transcurrido el plazo legal y que, por tanto, pueden ser utilizadas
libremente por cualquier persona siempre que se respete la autoría y la integridad de
la obra.

¿Cuándo una obra pasa a dominio público?

Los derechos patrimoniales sobre las todas las obras literarias, científicas, artísticas
y didácticas, en general duran, en Argentina, toda la vida del autor y 70 años después
del fallecimiento del autor, en cabeza de los herederos o derechohabientes. En caso
de pluralidad de autores el plazo se contará a partir del fallecimiento del último autor.
El plazo de protección comienza a contar a partir del 1 de enero del año siguiente a
la muerte o declaración de fallecimiento. Por ejemplo, durante 2020, aplicando la regla
de los 70 años, han pasado al dominio público las obras de los autores fallecidos en
1950 (1950 +70 = 2020).
La diferencia en la duración del plazo de protección se da solamente con las obras
fotográficas y las cartas o misivas, que están protegidas durante 20 años desde la
fecha de edición.
En los casos de los derechos conexos a los derechos de autor, los artistas,
interpretes y ejecutantes, tienen el mismo plazo de vigencia que los autores. Los
productores de fonogramas, tienen derechos por el plazo de 70 años contados desde
su publicación y los organismos de radiodifusión tienen una protección de 20 años
contados a partir de la fecha del final del año en que se haya realizado la emisión.

¿Qué pasa cuando las obras están en el dominio público ?

Las obras que están en el dominio público son de uso libre, esto significa que no hay
que pedir autorización para su uso. Sin embargo siempre se debe hacer constar el
nombre del autor y el de la obra y asimismo respetar la integridad de la misma.
Ley 11.723, Art. 83: “Después de vencidos los términos del artículo 5°, podrá
denunciarse al Registro Nacional de Propiedad Intelectual la mutilación de una obra
literaria, científica o artística, los agregados, las transposiciones, la infidelidad de una
traducción, los errores de concepto y las deficiencias en el conocimiento del idioma del
original o de la versión. Estas denuncias podrá formularlas cualquier habitante de la
Nación, o procederse de oficio, y para el conocimiento de ellas la dirección del
Registro Nacional constituirá un jurado…”
En Argentina, el dominio público es pagante. Esto significa que hay que pagar una
tasa ante la Dirección Nacional de Derechos de Autor para el uso de las obras que ya
son públicas. http://www.jus.gob.ar/derecho-de-autor.aspx

Y ahora que ya sabemos un poco del tema. Porqué no hacer una búsqueda de esos títulos añorados, de conocer a nuevos autores para encontrar bellas historias. Tenemos el tiempo y la tecnología como alianda para ir tras ellos. Estoy segura que encontrarán perlas únicas, cuentos, novelas que los emocionarán, se toparán con personajes que se enamorarán al darles voz en sus voces. Vamos, entremos a ver, mejor dicho a leer!!!

Puntuación: 1 de 5.

Entrevistas, Nuevos autores

ENTREVISTA A MARÍA GUERRA ALVES – Escritora y creadora del proyecto “Recorriendo Escuelas”

Ella es Elizabeth Lencina en sus libros la conocemos con el nombre de María Guerra Alves.

Conocí a María en el año 2018 cuando me invitaron a participar del programa Cuentos en el Aire – Radio abierta. La propuesta era narrar cuentos junto a los escritores. Me designaron a María, ella muy amablemente me envió varios de sus cuentos y elegí para narrar “Boleto de tren envuelto en una servilleta” un hermoso cuento de amor.

Aquí les dejo el link del programa Cuentos en el Aire – Radio Abierta https://ar.ivoox.com/es/cuentos-aire-programa-n-370-15-04-2018-audios-mp3_rf_26437802_1.html?fbclid=IwAR0W84QvPkowZUThbxZRvq6RupvmDaNHRO8s4NqqiHkd1VexCkwFsPXbLF4

Cuentos en el Aire Programa Nº 370 15/04/2018 (3º parte de la Radio Abierta) Tercera parte de nuestra 9º Radio Abierta realizada en Casa Pesci el 22 de marzo. En esta tercera parte de nuestro noveno encuentro de narradores y escritores, podran escuchar a Marce Biso con Lilia Martin, Emilce Brusa con Elizabeth Lencina – Nuestra participación está del minuto 29.33 al 43.50 – Cuento y charla – y a Claudia Branca y Nora Rodriguez(integrantes del trio de narradoras “Entrelazhadas”) con Estaban Ripa Mascaro.

Ella escribe donde sea, esa es su pasión. La temática de su escritura es el bullying.

Comenzamos!

¿Recuerdas el primer libro que leíste? ¿Y la primera historia que escribiste?

El primer libro que leí no recuerdo, pero sí la primera novela que me compraron: MUJERCITAS. Fui socia de bibliotecas desde muy chica, así que eran muchísimos en esa época (década del 70).

La primera novela que escribí fue la única que no terminé: ENCUENTROS SIN ROSTROS, una historia de un amor que nació de forma virtual, cuando no existían ni  los audios y videollamadas de Whatsapp, ni las redes sociales, solo el chat.

¿Quién es tu escritor favorito? ¿Qué te llevó a escribir?

Escritor favorito no tengo, porque son demasiados. De los que más libros he leído puedo nombrar  a Sidney Sheldon, Nora Roberts, Daniele Stelle, J. K. Rowling, Claudia Piñeiro, Viviana Rivero, Eduardo Sacheri. De Celeste Alegre, mi socia, no hay un solo cuento que no me llegue al alma. Escribir, de manera profesional, después de los 40, era una asignatura pendiente. Había publicado textos cortos en el Diario Gaceta de La Plata, en 1980 y luego dejé de escribir durante 30 años y aquí estoy.

¿Qué personaje de un libro te hubiera gustado conocer o crear?

Supongo que cada protagonista de cada lectura lo siento como “conocido” y “querido”. No leo libros que no me atrapen en las primeras páginas, así que también me hubiera gustado crear esos personajes.

Alguna manía a la hora de escribir.

No. Escribo en transporte público, en la sala de espera de un consultorio, en un café, donde sea.

¿Qué escritor o libro te ha influenciado en tu trabajo  como autora?

En cierta manera todos los libros leídos (no puedo determinar cuántos) nos influyen a la hora de escribir. Sebastián Jorgi es un escritor, periodista y profesor argentino, para el que hice trabajos de tipeo, desde antes de comenzar mi carrera. Él fue el primer profesional que creyó en mí y me dio el impulso que necesitaba para comenzar este camino. (Es quien redactó la contratapa de ALGO EN COMÚN. Un gesto hermoso de su parte).

¿Cómo nació Recorriendo Escuelas?

Recorriendo escuelas nació gracias a mi primer libro publicado, ALGO EN COMÚN. Un día me escribió una bibliotecaria de Castelar, Celeste Alegre, que lo había comprado y lo quería autografiado, entonces quedamos en encontrarnos a tomar un café en CABA, ya que ambas teníamos que ir a hacer trámites. Su proyecto, una vez que se jubilara, un mes y medio después de ese día, era RECORRER ESCUELAS y el mío también. Entonces, a minutos de conocernos, nos convertimos en socias y al poco tiempo en grandes amigas. Y la distancia (yo soy platense) no fue un obstáculo para nuestro emprendimiento.

Tu primer libro fue “Algo en común” ¿Cuándo lo escribiste y de qué trata?

ALGO EN COMÚN lo escribí en el invierno de 2013, en veinticinco días, por un concurso de una editorial. El premio era una edición (no lo gané). Trata de seis adolescentes cansados de sufrir por discriminación. Uno de ellos crea  un grupo de Facebook y de esa manera se conocen y forman un equipo indestructible.

Y llegó otro libro: “Divers@s”. Nos puedes contar qué te inspiró para escribir esta historia. ¿Quienes son sus personajes?

Divers@s es la novela que comparto con Celeste. La editamos en febrero de 2019. Está basada en una novela que escribí hace unos años: Familia tipo, ¿qué es eso?. El tema principal es ESI (Educación sexual integral). Comienza el último día de vacaciones de cuatro chic@s a punto de comenzar la escuela secundaria. Angi, Bianca, Teo y Joaco enfrentarán esta aventura, siendo “los nuevos” de ese “primer año” que los espera.

Nos hemos cruzado en alguna Feria del Libro, cuéntanos alguna anécdota de tu participación. ¿En qué consisten los talleres que ofrecen y para quién van destinados?

Hemos participado en ferias, eventos, etc. Cuando nos invitaron al Congreso Nacional de Educación de Corrientes (junio 2018) nos ofrecieron un lugar donde quedarnos esos 3 o 4 días. Llegamos a un edificio bellísimo. Nos esperaba  un muchacho que simplemente nos entregó las llaves de su departamento recién estrenado y se fue, con un bolsito en la mano, a la casa de su novia y nos dejó todo a disposición. Cabe aclarar que jamás habíamos hablado con él. Este es solo un ejemplo de los cientos que tenemos respecto a la relación con personas que conectamos a través de las redes sociales. Hasta 2019 los talleres iban dirigidos a alumn@s de escuelas primarias y secundarias. Trabajamos temas como la convivencia escolar, los estereotipos, la violencia en noviazgos, la diversidad.

¿Tienes algún nuevo proyecto? ¿Cómo ha afectado la pandemia del Covid-19 en tu trabajo?

Proyectos, todo el tiempo, siempre referidos a la educación para nuestros niñ@s y adolescentes. La cuarentena sólo nos impidió viajar, que es algo que disfrutamos muchísimo. Y se extraña ese contacto directo con l@s chic@s. Entonces, para seguir Recorriendo escuelas decidimos armar TALLERES ON LINE, destinados a docentes, sobre educación emocional y ESI, relacionado con la literatura. Desde abril compartimos experiencias a través de grupos de whatsapp, con profesores de todo el país y también hemos llegado a Latinoamérica. Continuamos con Actividades de ESI, para inicial, primaria y secundaria, que siempre enviamos por mail y juegos de educación emocional. De más está decir que trabajamos más horas que antes, felices, por ser unas privilegiadas, por poder vivir de lo que amamos, en este momento tan difícil para la humanidad.

Por último, puedes dejarnos algún link de contacto.

Pág. web: http://recorriendoescuelas.org/

Facebook: https://www.facebook.com/recorriendoescuelas/

Muchas gracias María por tus respuestas. Que tus libros y tu proyecto continúen haciendo camino. Recorriendo muchas Escuelas y alcanzando a nuevos lectores. Porque la vida sin libros sería como navegar sin rumbo. GRACIAS!

Entrevista realizada por Emilce Brusa

Puntuación: 1 de 5.