Claves para, Narración oral, Nota

Claves para encontrar una buena historia: “El Cuento”.

“El cuento.” Ese que te calza a medida, esa historia que te atraviesa y no podes dejar de contarla. “Tu cuento.”

Comencemos por definir lo que es un cuento. Carlos Mastrángelo lo define como una serie breve de incidentes;  por corto o largo que sea, es siempre un todo anacrónico y concluido; siendo muy esencial el argumento, el asunto o los incidentes en sí; sin grandes intervalos de tiempo ni de espacio; rematados por un final imprevisto, adecuado y natural.

El cuento, es la promesa de una evasión y de una autorrealización imaginativa.

Para nosotros los narradores el cuento es lo más importante, la materia prima para nuestra profesión. La historia a ser contada a viva voz. Esas palabras que se hilvanan una a una para completar el maravilloso momento del encuentro, el acto vivo que es la narración oral: ese triángulo único entre narrador, cuento, público.

Encontrar un cuento para narrar no es difícil siempre que tenga una historia que contar y cierto conocimiento de los recursos narrativos. Pero si se trata de encontrar un “buen” cuento… para narrar, eso ya es harina de otro costal. Cuando encontramos “ese cuento” debemos trabajarlo, porque hay que pasar del texto literario al texto oral; pero este tema lo desarrollaré en otra nota.

Ahora vamos por “El Cuento” y qué mejor que ir pasito a pasito, dando algunas claves.

Primera clave: Leer La más importante para mi es leer y leer. Dicen que los cuentos nos encuentran… pero si no leemos, nunca llegarán a nosotros esas historias que nos conmueven, que nos tocan las fibras y que trabajaremos para hacerla propia, para crear imágenes, para luego ser contada.

Segunda clave: La selección Este punto lo destaco como requisito esencial. No todos los cuentos son para nosotros, debemos seleccionar los que nos queden bien, en los que nos sentimos nosotros mismos, con los que nos sentimos cómodos. Esos cuentos que nos gustan mucho, aquel que nos motiva, que nos provoca el hecho de contarlo. Que sea una historia interesante por su tema, por lo que dice el texto, por su lenguaje sencillo o poético, porque tiene que ver con nuestro estilo de contar, por su final. También en la selección debemos tener claro para que público será destinado ese cuento.

Tercera clave: El punto de vista narrativo que sea adecuado al desarrollo de la historia. Para luego analizar cómo se puede contar, las distintas posibilidades disponibles, fijarse dónde se coloca el narrador y qué puede expresar desde esa posición. Pensar en el tiempo, cuándo se van a desarrollar los hechos: en presente o tal vez convenga que el narrador lo cuente desde el pasado, que conozca toda la historia y que haya sido testigo de los acontecimientos. Y también tener en cuenta el espacio narrativo en el que se mueven los personajes.

Cuarta clave: Verosimilitud. Es necesario detallar con precisión cada escena para crear dentro del cuento un marco espacio-temporal reconocible o al menos muy bien definido, con el fin de persuadir al público de que la historia es posible y, por lo tanto, de que el conjunto de la trama adquiere verosimilitud.

Quinta clave: Mostrar en lugar de decir. “Los buenos escritores pueden decir casi todo lo que tiene lugar en la ficción que escriben, salvo los sentimientos de los personajes”. Esta cita de Gardner expresa muy bien la idea de que los sentimientos no hay que explicarlos, sino que deben ser sugeridos mediante acciones de los personajes para que el público los perciba sin filtros.

El cuento como tal tienen vida propia; los personajes en él inmersos deben, al menos, dar ilusión de tener una voluntad ajena de la del autor o del mismo lector.

Ese es el signo de un gran cuento, un microcosmo encerrado en las hojas de papel.

Julio Cortázar

~ * En resumen, un buen cuento debe ser breve, de intensidad creciente, debe producir en el narrador a través de su voz, una gran impresión y todo, en él, ha de ser significativo y verosímil. Esas son las cualidades que califican a un buen relato para que resulte inolvidable, para que el público se adentre en él y le deje huella.*~

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