Hablemos de libros y de cuentos, Narración oral, Narrar a la primera infancia, Nota, Reseña de libros de todo tipo

Reseña de libros

Para inagurar esta nueva sección “Reseña de libros” he elegido uno que esta en mi biblioteca acompañándome desde el siglo pasado, si así, como leen. Sus páginas están amarillentas y gastadas de cada relectura, tiene algunas hojas sueltas, también algún que otro papelito marcando la página que seguro deseo volver a leer en otro momento y subrayados con lápiz de grafito y lápices de colores, porque a pesar que lo he comprado en el año 1986 sigue vigente hasta hoy.

El arte de narrar – Un oficio olvidado de Dora Pastoriza de Etchebarne

Primero quiero presentarles a su autora.

Nacida en 1917, Dora Pastoriza de Etchebarne realizó un trabajo incansable dentro de la pedagogía de todos los niveles de enseñanza, centrándose fundamentalmente en la valoración de la palabra, el desarrollo de la literatura infantil y la narración oral.

     Doctora en Filosofía y Letras por la Universidad de Buenos Aires, le dio un impulso sin igual a la incorporación de la Literatura Infantil dentro de la formación docente, creando el área especializada para los Profesores de Letras dentro del Instituto Summa. Ya desde 1958 se dedicó a la narración oral, un campo muy poco transitado en ese entonces, y creó junto a Martha A. Salotti el primer Club de Narradores (1960) del cual luego nacerían otras agrupaciones, tanto en el interior del país como en el resto de Latinoamérica.

      Desde 1980 fue la Rectora General del Instituto SUMMA, hasta su fallecimiento en 2000. Su particular empeño en la necesidad del desarrollo expresivo de los niños a partir del encuentro con el libro y el placer de escuchar un relato, fue reconocido por sus pares y marcó el sendero para que el Instituto Summa fuera “la casa de la palabra”.

Vamos al libro

Cada página está impregnada de experiencia y reflexión. Quiero compartirles una de las primeras páginas porque es una joya divina.

PRESENTACIÓN

Este libro es un intento de rescatar del olvido la vieja costumbre de contar cuentos a los niños.

Para ello, busca hacer sentir el valor de la narración como caja de resonancias telúricas que prolonga la infancia de los hombres _ la enriquece y embellece_ estableciendo entre ellos un vínculo de misteriosa comunicación.

Sólo quien haya ejercido este viejo menester, quien haya visto los restros transfigurados de los oyentes _niños y adultos _, y haya sentido vibrar de emoción sus corazones ante el impacto del “Había una vez…” , puede dar fe de lo que este acto mínimo de confraternidad, tiene de esencial y profundo.

Por ello, no ha de verse en nuestra fervorosa defensa de la narración, una actitud sentimental desubicada del momento presente. Todo lo contrario: para nosotros “el presente no es más que un punto de contacto entre la línea del pasado y la del porvenir”, no hacemos más que “mirar lo antiguo con ojos nuevos, como una forma de comprender el mañana”.

Entendemos pues, que quien afronta con seriedad la problemática de la literatura infantil- juvenil _ y dentro de ella, la crisis actual de la lectura _ habrá de volver sus ojos al poder de la palabra oral, medio de comunicación ancestral silenciado por el avance tecnilógico.

Dora Pastoriza de Etchebarne. Buenos Aires 1983

Como ven sigue tan vigente que invita a seguir leyendo una y otra vez. Seguramente podrán encontrarlo en alguna biblioteca o como yo, lo tendrá algún docente que seguro se lo prestará para su lectura.

En el libro encontramos los siguientes capítulos:

  • Valoración de la palabra:       
    • Imagen e imaginario
    • Palabra y comunicación
    • Valor de la imagen propia
    • Comunicación y soledad
    • Terapéutica de la palabra
  • Referencias Históricas
  • Didáctica de la Narración:
    • Ejercicios previos
    • Condiciones del cuento a narrar
    • Recreación del cuento (lit y folk)
    • El momento de narrar
    • Ubicación—voz—gesto—ademán
    • La narración en diferentes ámbitos
  • Proyección de la Narración.

El arte de narrar se constituyó en bibliografía de consulta importante para todos los que nos acercamos al arte de narrar: narradores orales, autores de otros abordajes teóricos sobre narración, que felizmente ya hay, pero no podemos ni debemos dejar de valorar que fuera pionera en este oficio no tan olvidado. 

Importa valorar a los que nos marcaron este camino, los que nos dejaron huellas en este arte de narrar.

Para ir cerrando la nota rescato los ejercicios previos del narrador, además de las formas de recreación del cuento folklórico y del cuento literario.

Pero sobre todo el primer capítulo sobre la valoración de la palabra. Porque un buen narrador sabe que ningún cuento es inocente y hay que seleccionar muy bien el repertorio que se va a narrar a viva voz.

Puntuación: 1 de 5.

Narración oral, Nota, Referentes de la narración oral

Francisco Garzón Céspedes

Referentes de la narración oral – Nueva sección en el blog.

Seguro que lo has sentido nombrar o leído su nombre en el mundo de los cuentacuentos. Sobre todo lo reconocerás si te digo que él introdujo un término nuevo a la hora de denominar nuestro oficio, lo llamó: “Narración Oral Escénica”. Yo lo he conocido a través de las voces de diferentes narradores reconocidos y he leído algunos de sus libros, que son maravillosos, se los recomiendo. Empecemos!

Pequeña biografía.

Nació en Cuba, en 1947. Es escritos y artista. Cubano – español, con doble nacionalidad. Es licenciado en Periodismo y comunicólogo. Fundó y desarrolló el movimiento de Narración Oral Escénica (NOE) y fue Director General de la Cátedra Iberoamericana Itinerante de Narración Oral Escénica (CIINOE). Académico de la Academia de las Artes Escénicas de España. Recibió el Premio Iberoamericano “Ollantay”, condecorado y reconocido nacional e internacionalmente. Ha recibido Premios Nacionales de Literatura y de la Crítica. El primero en ver, a la vez, la oralidad narradora artística desde la oralidad y no desde el centrismo de la escritura, desde las ciencias de la comunicación y no sólo desde lo expresivo, y desde lo que puede serle adecuado de las leyes de la escena, pero diferenciándola del teatro; todo al proponer al mundo y crear la narración oral escénica. Se ha presentado en muchos de los más importantes Festivales. Periodistas y especialistas, de país en país, han calificado a Garzón Céspedes no sólo como el “más famoso y mejor de los narradores orales” sino como el más significativo, como el teórico que cambió el curso de la oralidad artística.

¿Cómo define, él, a la narración oral escénica?

La narración oral escénica, es la renovación del antiguo arte de contar y la fundación de un nuevo arte oral escénico comunicador —de contar con todos, desde todas las fuentes posibles y en todos los espacios para potenciar la comunicación oral en la sociedad—. Una propuesta que nació en 1975, cuando este artista cubano codirigía «La Peña de Los Juglares», en La Habana y a partir de sus numerosísimos viajes por América Latina y España, extendiéndolo recientemente por Europa, acompañado de José Víctor. «Un arte en el que por primera vez la narración oral es vista desde la oralidad y no la escritura, desde las ciencias de la comunicación de masas y las leyes generales de la escena, pero tajantemente no las del teatro».

¿Cuáles son las armas de un narrador según Francisco?

Las armas del narrador oral son la voz, los gestos y las palabras. Quien narra es una persona transparente que vive la pasión por contar todos los días con bondad y al mismo tiempo implicada en el trabajo constante para lograrlo. El narrador se entrega a un proceso abierto, donde el cuento se lo cuenta a sí mismo para instantáneamente contarlo con su público interlocutor. Cada vez que alguien cuenta lo hace desde su personalidad; es decir, no interpreta ningún papel. Es un instante de desnudez en el que cuenta con su propia vida.

La comunión profunda que se establece entre quien narra y escucha nace de la comunicación humana y oral artística. Una comunión que, es total, incomparable, irrepetible y —diría— perfecta, porque abarca toda la razón y el sentimiento de quienes comparten ese momento. La comunión entre el público interlocutor y el narrador oral escénico se define en el ‘aquí y ahora’ de la oralidad, la responsabilidad que implica contar oralmente. También es necesario devolverle socialmente aún más el valor que merece el arte de contar cuentos orales. Es la herencia de la tribu que comulgaba entre sí en el encuentro con el cuentero comunitario y sus historias. Es la experiencia que revela la condición humana de ser sociales y colectivos, que nos recuerda que comunicarnos es comprender y comprendernos.

¿Qué es la oralidad para Garzón Céspedes?

La oralidad es una imagen hablada que establece un proceso de comunicación con uno o más interlocutores presentes físicamente en el mismo aquí y en el mismo ahora. La oralidad no es el simple hablar expresivo en voz alta. Oralidad es comunicación. La oralidad es la comunicación por excelencia. La oralidad es con el otro, no para el otro. La oralidad no es nunca de una sola persona. La oralidad es en plural. La oralidad es la suma de la vida. La oralidad es una dimensión tangible de la comprensión. La oralidad debe estar sustentada en las convicciones de los interlocutores. La oralidad es una forma de la lealtad. La oralidad es el camino natural a la lectura. La oralidad permite que contar oralmente sea inventar y/o reinventar la palabra, la voz y el gesto de los sueños y de las verdades. La oralidad es una pista desde donde se despega hacia adentro y hacia el otro. La oralidad es una lupa hacia dentro de cada interlocutor. La oralidad es la piedra de toque de la comunicación humana; honra, el honrarla. Las interacciones en la oralidad están hechas de esa espuma que conforta el corazón y engrandece la razón. La oralidad permite que contar oralmente sea complicidad y comunión. Contar oralmente es compartir la confianza. La oralidad más completa comparte lo que somos. La oralidad es el cauce de lo humano vivencial. La oralidad como cuento oral no es únicamente una historia, es una circunstancia. La oralidad es la clave del futuro. A partir de su surgimiento la oralidad es de todos los tiempos. Es la oralidad, en sí y como formación y primero que la enseñanza oficial, la clave para forjar un mundo mejor de ética y justicia con todas y todos. La oralidad nos hizo los humanos que somos, es comunicación entre interlocutores. La oralidad es hoy, como ha sido desde siempre y será para siempre, nuestro principal y más poderoso medio de comunicación. La oralidad es la llave que definirá la calidad venidera de la condición humana y que medirá la excelencia de los humanos en los tiempos por venir. La oralidad es la salida del laberinto.

Algunos de sus libros que no podés dejar de leer

El arte escénico de contar cuentos: la narración oral escénica. Francisco Garzón Céspedes (1991)

Teoría y técnica de la narración oral escénica. Francisco Garzón Céspedes (1995)

Oralidad escénica: los errores más frecuentes de los narradores orales escénicos. Francisco Garzón Céspedes. (2006)

Cómo aprender a contar oralmente y a comunicarse mejor: el arte oral escénico de contar. Francisco Garzón Céspedes (2011)

La pasión de contarlo todo: teoría y técnica de la narración oral escénica. Francisco Garzón Céspedes (2013)

Hasta aquí un poco de este referente de la narración oral, pronto llegarán más, en esta nueva sección que hoy nace para todos ustedes, mis lectores. Dejame un comentario para saber tu opinión y valorá la nota calificando en las estrellas. Gracias!

Puntuación: 1 de 5.