Mis propios cuentos

Un cuento de Emilce Brusa

Lazos

Relato de la serie FotoNarrativa. A partir de una foto he creado la historia.

Se despertó de la siesta. Fue hasta el baño, se lavó la cara, palpó su piel marcada por las líneas de vida, se miró en el espejo del botiquín, vio en sus ojos pequeños  asomar el color gris celeste y sonrió, siempre la risa estaba presente en su vida.

Buscó en su ropero su vestido favorito, ese de lunares, el que usaba para los días especiales. Se vistió, se perfumó con fragancia de rosas y fue hasta la cocina. 

Eran las cinco en punto. Como cada tarde de su larga vida, Hermelinda preparó su taza de café, calentó los bollos de manteca y azúcar los colocó en  un plato, los dejó sobre el mantel y se sentó a la mesa. Miró a un punto fijo, sonrió como posando para una foto.

Su vida era una rutina, un día igual al otro. Menos los viernes que salía de su casa para la visita semanal, para ir a ver a su hermana Graciana.

Ese día no era viernes, era un miércoles por eso era un día especial, había preparado su bolso de florcitas, no quería olvidar nada, revolvía y repasaba que estuviera cada cosa que ella había seleccionado con esmero.

A las seis y media un remisse la pasaban a buscar. 

Graciana ya hacía un tiempo que vivía en un geriátrico. Tenía doce años menos que Hermelinda, pero esa enfermedad cruel no dejaba que fuera ella misma y sus hijos decidieron llevarla allí para que la atendieran como ella se merecía. 

Hermelinda llegó y la encontró sentada en un rincón del salón junto a otras señoras. Todas se encontraban con las cabezas gachas, mirando el piso. Hermelinda contuvo sus lágrimas y caminó hasta donde estaba su hermana. Buscó una silla y se sentó a su lado. Acomodó la cartera y abrió el bolso.

Primero sacó la cajita de música, le dió cuerda y comenzó a sonar “Para Elisa”. Graciana movió sus dedos como tocando un piano imaginario, como lo hacía en su piano de cola. Luego le dio una pluma de gallina y comenzó a contarle la anécdota del día que entraron al gallinero, sin permiso de sus padres, cuando eran niñas y robaron todos los huevos para venderlos a los vecinos para comprar las figuritas de moda, esas con brillantinas. De las corridas por toda la casa para que su mamá no las alcanzaran con la chancleta, Hermelinda lanzó una carcajada y su hermana la imitó. 

Más tarde buscó y sacó del bolso, la piedra gris de granito, redondeada y le contó de cuando la defendió de aquel muchacho que  querían besarla a la fuerza, del chichón que le salió al tipo ese,dejando ver  la frente elevada, morada, caliente, de cómo salió corriendo gritando y llorando como un niño. Del abrazo fuerte que se dieron ese día las dos entre lágrimas y risas. Hermelinda le tomó las manos, inmediatamente sintió una caricia suave.

Uno a uno iban saliendo los objetos y ella iba contando su historia, una medallita de la virgen niña, un caracol de mar, una puntilla blanca, tres pares de escarpines, dos celestes y uno rosa, un collar de perlas que le colocó sobre el cuello, un lápiz de labios rojo que dibujó  sus bocas, primero la de una, después la de la otra. 

Las horas iban pasando pero para ellas estaba detenido en otros tiempos, en ese tiempo que no tenía tiempo, el de los recuerdos compartidos, tiempo de vidas felices.

Por último sacó la caja de bombones. Le ofreció el de licor. Graciana se lo llevó a la boca y al morderlo levantó sus ojos y los clavó sobre los ojos de su hermana. Hermelinda sonreía, como siempre. Entonces Graciana habló: ¡¡¡¡Feliz cumpleaños!!!! 

Ese era el regalo que habían acordado hacerse, tiempo atrás, a partir de sus setenta. ¡Había recordado! Hermelinda sonreía feliz . En ese momento entró la enfermera con la torta. Todos le cantaron el feliz cumpleaños, comieron una porción cada una acompañada con  tazas de té. 

Hermelinda estrenaba sus 88 años, a la noche llegarías sus hijos, sus nietos y su flamante bisnieto. Ya podía festejar otro año más de vida!

Autora: Emilce Brusa

Cuento: LazosCC by 4.0Emilce Brusa

Puntuación: 1 de 5.

Claves para, Literatura, Narración oral, Narrar a la primera infancia

Literatura para la primera infancia. A la hora de elegir… ¿Qué narrar?

¿Para qué sirve la literatura infantil en la primera infancia?

Los libros de literatura presentan un mundo imaginario en el que los protagonístas actúan de acuerdo a pautas solamente válidas dentro del texto de ficción. Los animales pueden hablar, pensar, tomar decisiones, se visten como personas, reaccionan con conductas similares a las del mundo humano. La identificación con el personaje del texto literario, es el punto de partida para que deseen escucharlo. Los personajes literarios más atractivos son por lo tanto los que juegan, los que quiebran el orden establecido, los que se aventuran y descubren otros mundos, sufren vicisitudes, pero salen airosos de esas circunstancias. A los niños les gustan los seres imaginarios, los perros voladores, los ratones que van a la luna en barrilete, lo fantástico, la ruptura definitiva de las fronteras de lo real. Por lo tanto la literatura infantil sirve para conocer el mundo, para jugar dentro de ese mundo imaginario, para acompañar emociones y sentimientos, para encontrar la voz cariñosa del adulto, para establecer vínculos.

A la hora de elegir… ¿Qué criterios podemos tener en cuenta?

El valor estético de una obra literaria infantil

Triángulo amoroso: Adulto, Bebé, libro.

La literatura habla de las cosas que conmueven, que estimulan el pensamiento sobre lo que nos está pasando, que arranca sonrisas o lágrimas, y que deja como única enseñanza ese contacto con las palabras que abren mundos nuevos, desconocidos tal vez, antes de escuchar ese texto. Pertenece al campo de la creación artística en el que no existen moldes establecidos. El valor estético recide en colocar en primer lugar las imágenes, la palabra poética, dónde encontraremos que dice cosas, pero de tal manera, que llega a lo más hondo del corazón.

El cuidado pedagógico ¿Dónde ponemos la mirada?

La importancia de la selección de los textos.

Con frecuencia nos preocupamos por la aparición de palabras de poca circulación, ya que se supone que los niños las desconocen y no comprenderán el sentido de la narración. Sin embargo, nada complace más a un niño que escuchar por primera vez una palabra, interrogar sobre su significado, escuchar una respuesta satisfactoria. Los textos para los primeros años, deben transmitir ideas de manera coloquial. Pero esto no quiere decir que no exista profundidas, pensamientos profundos.

Conocer un poco de pedagogía nos brinda herramientas para conocer los centros de interés temáticos en cada etapa evolutiva, sabiendo que se van modificando a través del tiempo, y que pueden ser una constante aún en diferentes contextos culturales. Así sabemos que a los bebés les atraen más las historias en las que se ponen en juego un personaje infantil y un objeto conocido – una pelota, un pájaro – o una figura familiar que puede asociar con su mamá. su papá u otra persona cercana.

A los dos o tres años disfrutan de narraciones en las que intervienen más personajes y los hechos del cuento suceden en espacios que les den gusto recorrer: la plaza, el mar. Es decir, aparece el interés por los espacios exteriores en los que puedan sentirse protagonístas. Eligen personajes que se disfrazan y engañan a otros, y situaciones lúdicas en las que ya no está presente el adulto.

Imagen de PublicDomainPictures en Pixabay 

Los niños de cuatro y cinco años, se inclinan por los elementos mágicos o sobrenaturales, como los que aparecen en los cuentos tradicionales. Nace la curiosidad por temas más complejos: el amor, los nacimientos, la muerte, las aventuras en lugares extraños, y toda historia en la que los protagonistas se alejan de la tutela familiar y atraviesan por sí mismos las dificultades o las amenazas del mundo exterior.

En lo que se parecen todos los niños, a cualquier edad, es por el inmenso placer que les producen las historias que los transportan a un mundo diferente, con provocaciones a su imaginación, a su sonrisa, y también a su emoción más oscura. Les gusta, como a todos, que los asombren.

La representación del Mundo: ideas, creencias, valores culturales.

Ningún cuento es inocente, menos aún el que va dirigido a la primera infancia. Toda obra literaria contiene en su interior una representación del Mundo, una escala valorativa sobre la conducta humana. Aquí las polémicas suelen ser intensas, ya que, como es sabido, no todos compartimos los mismos códigos con respecto a lo que está bien o está mal, ni ahora, ni en el pasado remoto. Para cerrar la nota, una frase para reflexionar : todos somos diferentes, el problema es cómo aprendemos a respetarnos en esas diferencias.

Nota escrita por Emilce Brusa

Puntuación: 1 de 5.

Entrevistas, Narración oral, Nota

ENTREVISTA AL GRUPO DE NARRACIÓN ORAL: Entrelazhadas – Narradoras de la cuidad de La Plata, Argentina.

Ellas son las Entrelazhadas: Claudia Branca, Nora Rodríguez y Susana Valdez

Tres excelentes personas y amigas que la vida me puso en el camino, en diferentes momentos de mi vida. Y transitando ese mismo camino ellas se juntaron para formar este grupo muy reconocido en mi ciudad, La Plata.

Docentes jubiladas las tres, pero juntas o mejor dicho EntrelazHadas ahora no paran de contar y contar.

Comenzamos!

Para comenzar esta entrevista me gustaría que cada una se presentara y que nos contaran cómo llegaron a la narración oral.

Soy Susana. Siempre me gustaron los cuentos. Tanto que me los cuenten cómo contarlos. Cuando niña era mi papá, el que me los contaba, llegaba del trabajo con un fascículo de la Fabulandia y, mientras mi mamá cocinaba, nos íbamos a la cama a que me leyera el cuento, la fábula, la leyenda, cuentos clásicos, africanos, orientales, cortos, y en capítulos, que llenaban mi fantasía. Después como hermana mayor disfrutaba, contándoles y creándoles historias a mis hermanos. Luego fueron mis hijos y mis alumnos. Y después hubo una joven narradora , llamada Emilce Brusa, íntima amiga de mi hermana, la que cada vez que nos encontrábamos me hablaba del maravilloso mundo de los cuentos y de su maestro Claudio Ledesma. Fue así que una vez que me jubilé, me acordé de Emilce, de su maestro, de los cuentos…… y aquí estoy.

Soy Nora. Mi relación con los cuentos nace también en mi infancia. Entonces no era común que hubiera libros de cuentos para niños en los hogares, pero una amiga del barrio tenía ese privilegio. Era por eso que cuando algún/a niño/a de los alrededores tenía alguna enfermedad que requiriera reposo, de la casa de mi amiga Tita salía una caja de libros para aliviar la convalecencia. Es por eso que pasé mis infecto contagiosas con sumo placer, escuchando los cuentos que me leía mi hermana. Esa marca indeleble que dejó la literatura en mi ADN se manifestó en la relación con mis hijos y en mis años de docencia, hasta desembocar en este maravilloso oficio.

Soy Claudia, docente y bibliotecaria, ahora jubilada y narradora de cuentos. Por supuesto que como maestra jardinera y mamá, siempre narre cuentos , actividad que me encantaba y disfrutaba mucho. Pero un día en una charla con una compañera de trabajo  me cuenta que una amiga narraba cuentos para chicos y grandes y que recorria muchos lugares, y que había aprendido con Claudio Ledesma. No perdí tiempo, ese día lo busque en las redes y esa misma semana empecé un taller con él y después con otros narradores y me fui perfeccionando. Recorrí un camino que nunca hubiera imaginado, y parte de ese camino tuve el placer de recorrerlo con vos Emilce, conocí muchísima gente y muchos lugares. Y sin querer quede atrapada por la magia y el mundo de la narración oral .

¿Cómo se formó el grupo? ¿Desde cuándo narran juntas? Sus cumpleaños son un clásico, todos los narradores esperamos la fecha del festejo: Nos pueden contar cómo son. De quién fue la idea.

Nos encontramos en el 2012 en un taller de narración oral dictado por Claudio Ledesma. En aquel momento era todo novedad y emoción. Cada cuento era un desafió. Estábamos descubriendo un mundo nuevo. Tuvimos varios maestros y compañeros que impulsaron nuestra idea de formar un grupo. Y fue así como hicimos nuestro debut el 28 de septiembre de 2013 en “La casa de la Trova” en La Plata, con un espectáculo llamado “Al principio era la palabra”.  Desde entonces celebramos nuestros cumpleaños festejando ese lazo afectivo que nos une entre nosotras y nos enlaza a este mundo de fantasías. 

¿A quién se le ocurrió el nombre y que significa para ustedes llamarse así?

De ahí nuestro nombre, ENTRELAZHADAS, que se instaló tras un juego de palabras y de inmediato sentimos que nos identificaba y nos definía.

¿Qué veríamos en escena en uno de sus espectáculos?

Básicamente verían a tres amigas que disfrutan y se divierten en el acto de narrar. Es ese disfrute el que transporta al público a otros mundos, tiempos y situaciones. En el escenario creamos un espacio donde cada elemento, movimiento, juego de palabras, tiene un sentido en la historia que intentamos transmitir en forma coral o individual. 

Un cuento de uno de sus espectáculos: “Abanico de cuentos”.

Cuento coral: La dama del abanico de Marina Colasanti

Las historias que cuentan, ¿Cómo las eligen para incorporarlas a sus repertorios propios?¿Cómo seleccionan los cuentos para cada función? ¿Cómo es preparar los espectáculos?¿Tienen rutinas, “rituales”?

Bueno generalmente, sacando este año tan atípico por la pandemia, nuestro año activo suele iniciarse en marzo. A partir de ahí tratamos de sostener encuentros quincenales, tengamos o no un espectáculo por delante.  Intercambiamos ideas, nos contamos, proponemos. Aquí comienza a manifestarse nuestra diversidad de criterios, gustos y estilos. Esta ausencia de homogeneidad es lo que supimos transformar en nuestra fortaleza. Esa es nuestra materia prima. A partir de ahí amasamos, descartamos, sumamos, cambiamos, debatimos y batimos y finalmente empieza a tomar forma el nuevo espectáculo o propuesta. A veces los cuentos ya están, otras hay que salir a buscarlos en función de alguna temática, como cuando hicimos “Colgadas del perchero”,  donde el eje era la ropa. Entonces, comienzan los ensayos, y aunque excepcionalmente hemos recurrido a la mirada externa para hacer ajustes, somos en realidad, nuestras propias directoras, escenografías, vestuaristas, sonidistas y gestoras de registro fílmico y/o fotográfico. Nuestras rutinas pasan por establecer acuerdos en la división de tareas de modo que ninguna se sienta recargada… y nuestros rituales!!! son un momento fantástico en el que decidimos qué souvenir entregaremos a nuestros espectadores, que obviamente estará realizado por nuestras manos. Los entregamos en cada estreno y en cada cumpleaños, siempre relacionados con la temática que abordamos. Y vamos sumando!!! en nuestro último cumpleaños plantamos un árbol al que llamamos “De los buenos deseos”, que año a año veremos crecer. 

¿Cuál es su público favorito? ¿Por qué?

Nuestro público favorito es ese que escucha, disfruta, se emociona, ríe , llora, con lo que le estamos contando. Claro que a éso debemos generarlo nosotras.

¿A dónde las ha llevado la narración oral? Porque sé que han participado de Festivales y Encuentros de Narración Oral, nacionales e internacionales. Nos pueden contar alguna anécdota o algo de sus experiencias al participar.

Así es de la mano los cuentos hemos concurrido a diversos festivales de narración oral, encuentros, ferias del libro internacionales, nacionales, provinciales. Hemos conocido otros países (Cuba, Perú), hemos recorrido en parte nuestra provincia (Olavarría, Tapalqué. Bahia Blanca. Mar del Plata, Pinamar, Villa Gesell, Mar Chiquita, Hurlingham, Berisso, Florencio Varela, Tigre, CABA), nuestro país (Córdoba, Tucumán, Santiago del Estero, Río Negro). Cada festival, cada encuentro tiene su propia identidad , que lo hace único, pero en todos se cumple el rico ritual de intercambio con otros narradores, con otros estilos, modalidades, que producen un mutuo enriquecimiento y crecimiento.

De la mano de los cuentos recorremos instituciones educativas de todos los niveles y modalidades, hospitales (Hospital de niños “Sor María Ludovica, el H.I.G.A), Bibliotecas populares, merenderos, geriátricos, llevando nuestro cargamento de historias. Lo que más nos gusta es ir las tres , pero no siempre se puede, así que a veces vamos dos o una . Es la posibilidad que nos da ser tres Entrelazhadas .

En este recorrido tenemos muchas anécdotas . Por ejemplo que a una de las tres sufra pánico escénico y no quiera salir al escenario, pero es empujada literalmente por las otras. Y todo sale de maravilla. También en ocasiones alguna de nosotras equivoca el orden de los cuentos planificados en un espectáculo o cambia el nombre de un personaje en un cuento coral. Pero por supuesto todo se corrige y el público no nota los errores.  Pero como gran anécdota podemos contar la siguiente: Nuestra estadía en la bella Cuba estaba llegando a su fin y ése día se producía el cierre del Cuenta Habana 2014. Habíamos sido seleccionadas por nuestro coordinador, Claudio Ledesma, para participar en el último evento. Nos sentíamos honradas de compartir escenario con nuestro profesor y otros narradores de gran prestigio. Después de un intenso día de turismo e intercambio cuentero con narradores locales, llegamos por fin a Pinar del Río, donde ya nos esperaban en un bellísimo teatro. Teníamos el tiempo justo para cambiarnos antes de iniciar la función. En un sólo camarín, chicas y chicos quedamos en ropa interior, haciendo malabares para no vernos, lo que fue inevitable porque las paredes estaban forradas de espejos. Finalmente salimos a escena e hicimos una de nuestras presentaciones más queridas: el micro espectáculo llamado “Tres mujeres Entrelazhadas”. Fue nuestro gran broche de oro.

¿Cómo ven el movimiento de la Narración Oral hoy?

Somos relativamente nuevas en este ámbito (6 años), y somos conscientes de que antes de nosotras y de los compañeros que se iniciaron con nosotras hubo mucha historia. En este momento estamos asistiendo al crecimiento de la narración oral escénica, no solamente en el aumento del número de narradores que año a año se van sumando a esta aventura, sino también en la preferencia del público, donde la narración va ganando terreno. En la ciudad están surgiendo nuevos grupos y espacios dedicados a esta manifestación artística que se intercalan con aquellos que vienen marcando camino; en esto te podemos mencionar a Susana Lino, toda una gestora del espacio de narración en la ciudad. Claramente, la Narración Oral es una actividad artística en crecimiento.

Vemos a muchos narradores contando cuentos por las redes sociales por la pandemia del Covid-19 ¿Qué opinan de narrar a través de las pantallas?

Poder llegar a través de las pantallas es una posibilidad que nos brinda la tecnología y hay que tomarla. En esta particular circunstancia, la virtualidad nos da la posibilidad de brindar alivio y distracción a quienes están transitando el ASPO, muchas veces en soledad. Allí es donde los cuentos cumplen su función terapéutica y nosotras, narradoras, somos mediadoras para llevar ilusiones a quienes sigan las historias por las pantallas. Por supuesto cuando esta pandemia haya pasado, volveremos a la magia de contar mirando a los ojos del otro, que es irreemplazable.

Si alguien quiere comunicarse con ustedes ¿Cómo lo hace?

Para contactarnos tenemos nuestra página en Facebook “Entrelazhadas” https://www.facebook.com/entrelazhadaslp/

Y nuestro canal de youtube: https://www.youtube.com/channel/UCTSYoAyToSeegoW6HD0qHHA

Y para finalizar, un deseo que quieran compartir.

Nuestro deseo : “seguir juntas, contando cuentos y festejando muchos cumpleaños más”.

Muchas gracias queridas Entrelazhadas por sus respuestas. Siempre es lindo ver hacia atrás, para ver el camino recorrido, para seguir andando y continuar recorriéndolo llevando la palabra, los cuentos en cada uno de los espactáculos que seguiremos disfrurando, como en estos seis años. GRACIAS!

Entrevista realizada por Emilce Brusa

Puntuación: 1 de 5.

Literatura, Narración oral, Nota

La biblioteca interior

Al rescate de los textos “interiores”, esos que se van sumando a lo largo de la vida.

Cada uno de nosotros llevamos muchos textos “interiores” acopiados a lo largo de la vida. Ellos se encuentran en nuestra “textoteca” compuesta por las canciones, poemas, cuentos, dichos, anécdotas, películas, dibujos animados, historietas, libros, eslogans de comerciales los que quedaron guardados en nuestra memoria. Están allí, a veces sin darnos cuenta, y que se movilizan y afloran cuando se relacionan con palabras, situaciones, otros textos.

“Estos textos constituyen el piso para que la literatura se convierta en un objeto cotidiano, el lugar en el que se puede hacer pie para dar el paso natural hacia la lectura en el sentido más creativo. Cuando llegue el momento, hacer crecer lo que se tiene, poco o mucho”, tal como dice Laura Devetach en El vaivén de los textos.

Entónces, ¿Cuál es la palabra más antigua de tu vida? ¿Cuál es el primer sonido que recuerdas, tal vez en forma de llamado, de canción, de arrullo, de nombre? ¿Cuál otros sonidos evoca? Piensa y escucha ese concierto de ecos, que se llamen unos a otros, que evoquen otras voces, otros sonidos, otras palabras…

Lanza una piedra a ese estanque (a tu memoria) y observa las ondas que provoca. Puede pasar que…

Había una vez un payaso plinplin que estaba sentado en un verde lomón y veía a Hansel y Gretel frente a la casita de chocolate y caramelo. -¿Qué llevas en la canastita?, preguntaba el lobo y se sube al tren qué tren qué tren hasta el jardín del viejo jardinero que cuidaba con esmero del vergal y rosas no ortigas cultivo, cultivo una rosa blanca. Blanca y radiante va la novia que se casa con el mocito de enfrente que la tiene loca de amor y es una muchacha ojos de papel con zapatito de cristal hacendosa y trabajadora como pocas, dice la vieja virueja de pico picotuela de Pomporerá y ni bien pronuncia estas palabras se drume drume negrito entre olas y el viento zucundúm sucundúm, pero Juan y Pinchame fueron al río, Juan se ahogó, ¿quién quedó? La bandera azul y blanca, jirón del cielo (¿o sería tirón del cielo?) donde vuela un pajarito que se cazó, este lo saló y este picaro gordito se fue a la murga murguera de la esquina de la casa donde mi papá me llamaba bichito de luz y cerraba las puertas para que no entrara el hombre de la bolsa.

Todos estos textos interiores provienen de una circunstacia que los rodeó, de un lazo afectivo con un momento de nuestra vida. Es importante tomar conciencia de este bagaje personal que puede provenir de muchos circuitos diferentes, a veces cargados de palabras que no son las reconocidas por el discurso establecido. Y es con este bagaje con el cual vamos haciendo los libros e inevitablemente relacionamos sus significados con los nuestros, entremezclándolos y dándoles un sentido necesario personal.

Retomemos a Laura Devetach: “La realidad nos dice que muchas veces, encerrados dentro de nuestro distintos roles profesionales, no tenemos idea muy clara de nuestra textoteca. Muchos de nosotros no sabemos leernos, y que cuando queremos leer literatura lo hacemos desde esta carencia y desde el rol”. Al poner en movimiento nuestra textoteca: “tomamos conciencia de que tuvimos un camino de palaras, de textos, en el que se puede hurgar y al que se puede seguir construyendo. A fuerza de escuchar y realiza distintas lecturas se nos configuró un piso en el que tanto lo que se incorpora como la forma en que se incorpora van determinando las variables del crecimiento lector”.

Y los lectores se comunican, se buscan e inevitablemente se encuentran, de a dos, de a tres, en grupos, y forman una comunidad de lectores que se ofrecen unos a otros como interlocutores válidos en el develamiento de las palabras que precedieron al texto, de las diferentes capas de significados que los textos encierran, en la pluradidad de significados que despliegan, en la apertura y confianza en a construcción de hipótesis.

Ahí entramos nosotros los narradores, previlegiados en la construcción de esta comunidad de la palabra dicha. Buscar nuestros textos “internos” para agregar en nuesto repertorio, seleccionando ese pedacito de texto para incorporar en nuestros cuentos, ese que está en las textoteca de todos, para identificarnos y reconocernos en los cuentos. Desplegando las historias en escuelas, bibliotecas, centros culturales, aulas esos lugares donde construímos lazos y significaciones a través de nuestra profesión para generar cada texto oral.


Quién es Laura Devetach

Escritora y profesora universitaria argentina, Laura Devetach es conocida principalmente por su obra dedicada a la literatura infantil y juvenil, además de por sus guiones para televisión y obras de teatro. Su obra fue prohibida durante la dictadura.

A lo largo de su carrera Devetach recibió numerosos premios, como el Octogonal, el Premio Casa de las Américas o el Premio del Fondo Nacional de las Artes además de reconocimientos como el de integrar la lista de honor de la IBBY.

Puntuación: 1 de 5.

Mis propios cuentos

Un cuento de Emilce Brusa

Manos

Este cuento surgió de una serie de relatos que denominé FotoNarrativa. A pertir de una foto he creado la historia.

Ellas tenían un ritual. Todos los años, el 1° de Abril se juntaban a tomar el té y a comer delicias caseras. En un momento unían sus manos, unas arriba de las otras formando una torre de carne y huesos y finalmente llegaba la promesa. La decían en voz baja en forma de plegaria: “No conformarnos. Saber que merecemos lo mejor, no por egoístas,  sino por el amor a nosotras mismas”.

Ellas vivían en el mismo pueblo desde niñas.  No se tenían secretos. Sabían de sus alegrías y de sus penas, de sus picardía y sus miserias. Eternamente juntas pasaron los noviazgos, los casamientos, los nacimientos. Se tenían las unas a las otras. Siempre cerca, siempre unidas.

Una tarde de invierno una de ellas llegó con la noticia que debía abandonar el pueblo. Su hijo la necesitaba. Tenía que viajar a otra provincia a 2521 kilómetros de distancia. No sabía por  cuánto tiempo debía quedarse allí, si tres o seis meses o para siempre.

Todas se entristecieron, nunca se habían separado más de quince o veinte días.  No podían imaginarse no verse a diario. Durante esos días previos al viaje, se juntaban todas las mañanas, mate de por medio, donde hablaban, lloraban y se abrazaban  amargamente.

El día llegó. Ella se despidió de cada una y salió  para el aeropuerto.

La rutina de esa mujeres no fue igual desde entonces. El destino hizo que se tuviera que quedar allí para siempre.

Pero algo no había cambiado del todo, porque cada 1° de Abril, ella aparecía sonriente con regalos para todas y para  cumplir con el ritual anual,  con la plegaria. Tomaban el té, comían delicias caseras, juntaban sus manos cada vez más arrugadas con esos dedos deformados y con sus voces susurrantes decían la plegaria, su ruego, su rito de siempre. Ese que hablaba de no conformarse, de ese amor especial, ese amor que no sabe de distancias ni de cercanías, ese que las unía desde siempre.

Autora: Emilce Brusa

Manos_-_Emilce_BrusaCC by 4.0Emilce Brusa Cuento: ManosCC by 4.0Emilce Brusa

Puntuación: 1 de 5.

Claves para, Narración oral, Nota

Recursos impresindibles para preparar un cuento

Elementos expresivos para usar a la hora de contar un cuento.

Todo narrador sabe que lo más importante a la hora de contar cuentos es la historia, pero cómo contarla es también algo que debemos trabajar para darle vida, color, calor a ese cuento que contarémos a un público que nos está escuchando.

Por ello, repasemos con que contamos y que debemos tener en cuenta para que el cuento crezca para atrapar, emocionar, acompañar a los que están en ese momento maravilloso, en una función de narración oral.

Las manos

Ellas expresan siempre algo. Y en los cuentos dan cuenta de lo que estamos expresando. Por ejemplo podríamos señalar algo específico, solo con el gesto. También las usaríamos para señalar algo o a alguien que se esté alejando. Usando diferentes ademanes.

Juega con ellas, dejalas expresarse. Seguro que encontrarás muchas y diversas maneras de decir sin palabras, sólo mostrando lo que quieras expresar con tus manos.

La voz

Dicen que la voz es el reflejo del alma. Cada voz es única y a la hora de contar cuentos la voz es nuestro instrumento fundamental. Pero hay que trabajarla, debemos combinar el tono, el volumen, el ritmo. La emisión debe ser clara para que el que nos escuche pueda entender lo que estamos diciendo. Explora tu voz, busca posibilidades que ella te da, escuchate para encontrar las voces de tus personajes de tus cuentos

Como profesionales dedemos cuidarla y entrenarla continuamente. Les recomiendo que lean la nota Higiene vocal de la Fonoaudióloga María Pinco Mat.2700

La mirada

Es la mejor manera de comunicarnos con el público. Nosotros, narradores debemos ver todo. Ver a todo el mundo que nos está escuchando porque la narración es comunicación, entonces debemos contarle a cada uno que nos está viendo y escuchando, con la mirada recorrer a todo el público porque de esta manera lo estaremos encorporando en la historia.

No debemos olvidar que ellos tambien nos están mirando, por lo cual debemos tener en cuenta donde nos paramos para no tener sombras y todos puedan ver los gestos, nuestras miradas.

El cuerpo y el rostro

Desde que nos paramos delante del público, nuestro cuerpo ya está comunicando algo. Contínuamente nuestro cuerpo está transfiriendo información, aunque muchas veces no somos concientes de ello. Por eso hay que pensar en ello y trabajar nuestros movimientos.

Hay tres niveles de expresión en relación al cuerpo: 1- El de la historia. 2- El de nuestra posición como narrador de esa historia. 3-El de nuestra posición como humanos expuestos ante un público. Este tema da para desarrollarla en otra nota, pronto escibiré sobre ello.

Juega con el cuerpo en el espacio. Prueba contar caminando, contar una historia y en un momento dado acercarte al público. Explora tus movimientos usando los gestos, baila las historias, siéntate, levántate, levanta los brazos, extira el cuello, agachate. Prueba contar subido en una silla. Acostado sobre una mesa. Prueba, ejercita las posibilidades y quedaté con las que sirvan para la historia que estás narrando. No olvides de tu rostro ponerlo al servicio de la historia.

Pero mucho ojo con las muletillas gestuales, por ejemplo el dedo acusador o esos gestos que ensucian la historia. También reconocer esos gestos que repetimos siempre, barralos de tus presentaciones para tener una comunicación limpia.

El silencio

Un buen silencio muchas veces expresa mucho mejor que un montón de palabras.

El silencio es un parrafo aparte por lo que te invito a entrar en la nota que hablo sobre ello con detalles.

https://vozycuento.com/2020/05/22/la-voz-del-silencio/

Espero que tomes un tiempo para trabajar todo esto en tus cuentos. Escribeme que te ha parecido la nota, y cuentame si han cambiado tus cuentos con estos recursos impresindibles.

Puntuación: 1 de 5.